Tomo 1 de la Historia de Rotary Club Providencia

Desde los períodos: 1948-1949 a 1991-1992

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ROTARY CLUB

PROVIDENCIA

APUNTES…

 

Sergio Urzúa Rojas

 

INTRODUCCIÓN..

Primera Parte.

CAPÍTULO I: UNA TEORÍA Y ALGUNOS HECHOS..

CAPÍTULO II: ANTES DE PROVIDENCIA ¿QUÉ? o BREVE HISTORIA DE ROTARY INTERNATIONAL Y DE ROTARY EN CHILE..

CAPÍTULO III: PAUL P. HARRIS…

CAPÍTULO IV: LAS CUATRO AVENIDAS DE SERVICIO DE ROTARY 

CAPÍTULO V: LOS TRES GOBERNADORES DEL R.C. PROVIDENCIA 

CAPÍTULO VI: COMITÉ DE DAMAS DE ROTARY CLUB PROVIDENCIA 

CAPÍTULO VII: HISTORIA SECRETA DE LA HISTORIA o HISTORIA DE LA HISTORIA 

Segunda Parte.

HISTORIA DEL ROTARY CLUB DE PROVIDENCIA A LO LARGO DE SUS 20 AÑOS DE VIDA, 1948 – 1968,

Sesión Conmemorativa de los 20 años del Rotary Club de Providencia 26 de mayo de 1948 – 26 de mayo de 1968.

 

DEDICATORIA

 

A todos los hombres y mujeres que en Providencia, ayer, hoy y mañana, hicieron, hacen y harán del servicio su ocupación.

Hernán Cruz Cabrera

Presidente R.C.P. 1991 -1992

 

“No se espere, por supuesto, cosa mayor. Damos lo que tenemos; que otros capaces de hacer más, hagan su más, como nosotros hacemos nuestro menos.”

Ortega y Gasset

 

AGRADECIMIENTOS

 

Debo, es un imperativo ineludible, dar las gracias a un sinnúmero de compañeros rotarios que apoyaron este trabajo de muy diferentes formas; aportando material, aconsejando, leyendo y dando su parecer, pero muy especialmente vayan estos agradecimientos para el E.G.D. Eric Krumm, que corrigió muchos detalles de la Parte General, para lo cual, desde luego, necesitó leerla, lo que a no dudar es ya un sacrificio.

A la señora Eugenia González, que mecanografió inagotable todas y cada una de estas páginas y aportó su buena voluntad y sus conocimientos “gramatoortograficosintácticos”.

A Adélita Vergara, quien puso a disposición del autor tanto documentos, como su propio conocimiento de los hechos.

A Enrique, que resumió y dio muy atinados consejos.

Los agradecimientos del Club, y desde luego los míos propios, a Pedro Bernal Troncoso, cuyo genio de artista guio su mano para crear la portada de estos “Apuntes”.

A los Presidentes Hernán (91-92), quien dio todo el apoyo posible y necesario, y a Patricio (92-93), que, dado que no le gustan las páginas escritas por ordenadores, las mandó a imprimir. Por último, y por siempre, a Sonia, por su apoyo e infinita paciencia.

S.U.R.

 

INTRODUCCIÓN

 

A los historiadores se les ha otorgado un poder del que ni siquiera gozan los dioses: cambiar los hechos ya sucedidos”. Esta frase tan verdadera y de aplicación tan universal ha estado siempre presente en nuestra mente, al ir ensamblando, poco a poco, los hechos, palabras y acciones que dan forma a estos “Apuntes”, pues desearíamos llegar a decir, una vez colocado el punto final, al igual que Tucídides en La Guerra del Peloponeso, “sólo he descrito lo que yo mismo he visto, o lo que he sabido por otras personas cuya información he solicitado con el mayor cuidado”. Para esto hemos echado mano a las Actas, todavía sobrevivientes del Club, ya sean éstas de Directorio, de Sesiones Ordinarias o de Asambleas. Al “Rotario de Chile”, al Boletín del Club y, muy especialmente a dos opúsculos, “30 años de servicio en Rotary”, y al discurso pronunciado por el Dr. Humberto Correa Castillo al cumplir Rotary Club de Providencia 20 años de vida, siendo ambos editados posteriormente por el Club, y a las informaciones que hemos podido obtener de la prensa capitalina.

 

Sin embargo, debemos confesar, esperando que la posterioridad no incurra en los mismos errores, que mucha información valiosa ha desaparecido de los archivos del Club, por lo que nos hemos visto forzados a entrevistar repetidamente a algunos compañeros rotarios pasados y presentes con el fin de ir aclarando puntos oscuros, difusos o desdibujados. Esta pérdida de documentos no sólo ha sido, y valga esto de consuelo tonto, a nivel de Club sino a niveles superiores nacionales. Así, por ejemplo, en la Colección de Periódicos de la Biblioteca Nacional, el diario “El Mercurio” correspondiente al mes de mayo de 1948 se encuentra destruido.

 

Damos aquí las gracias a nuestros amigos que nos han ayudado, con documentos o simplemente contándonos su historia, la forma en que ellos vieron los acontecimientos y cómo los vivieron.

 

Puede ser también que estos Apuntes no sigan un orden tradicional histórico: para quienes les moleste esta forma de escribir historia, aconsejaríamos que se limitaran a la Segunda Parte; nosotros hemos querido variar, quizá por incapacidad de tratar en forma lógica acciones simultáneas y disímiles, y también porque queríamos entregar junto con las realizaciones, aquellos fracasos, aquellas ideas que nunca llegaron a materializarse, en la secreta esperanza que algún día algún amigo rotario las haga suyas y las lleve a la práctica. En algunos pasajes hemos querido quitar solemnidad, pues consideramos que no tenemos por qué ser graves, si riéndonos y alegrándonos podemos dar el mismo servicio, construir y llevar a feliz término los mismos proyectos. La vida nunca ha sido ni una comedia continua ni una tragedia sin fin.

 

Estos “Apuntes y Documentos” tienen quizás una múltiple finalidad: antes que nada y por sobre todo impedir que se esfumen y disipen en el tiempo las acciones y esfuerzos de muchas personas, hombres y mujeres, que trabajaron persiguiendo un ideal; que sus nombres no se pierdan y permanezcan no sólo entre sus seres queridos sino también entre sus compañeros más jóvenes, rompiendo la barrera imbatible del tiempo y alcanzando quizás una chispa de inmortalidad; contribuir al conocimiento de la asociación mundial conocida como Rotary International, y estimular a los cuadros jóvenes del rotarismo a superar las marcas impuestas por los viejos tercios.

 

Hemos, sin consentimiento del presidente del Rotary Club Providencia, cambiado el título original del Trabajo que nos encomendó, de “Historia de Rotary Club Providencia” a “Apuntes y Documentos para una Historia de Rotary Club Providencia”, lo que sugiere claramente que este trabajo no es completo y por lo tanto queda abierto a futuros rotarios investigadores.

 

Pensamos que nunca una historia es completa, satisfactoria y totalmente justa, especialmente en algo tan complejo como la serie de eventos que forman la vida de un Club Rotario con sus variadas relaciones entre sus propios socios, con otros Clubes vecinos o distritales, con Rotary International, con su ciudad o su comuna y sus múltiples funciones administrativas y de servicio, con los países hermanos, sus hombres de negocios y profesionales; sin embargo, estamos seguros que con el tiempo esta historia puede y debe ser mejorada.

 

Si hemos agregado “Documentos” es para poder cumplir con otra de las finalidades de estos “Apuntes” que ya especificamos, entregarle a los nuevos cuadros que forman y formarán en un futuro Rotary Club Providencia, algo de información rotaría.

 

“Quienes desconocen la historia no pueden proyectar el porvenir… y Rotary es futuro…, en ningún momento alguien ha podido decir: Hemos llegado a donde podemos detenernos… y que el mundo siga en marcha” y así la Historia de Rotary, como de cada una de las células que lo forman, deberá reescribirse; ya lo dijo Ortega y Gasset, cada generación debe escribir su propia historia.

 

Dos cosas más que agregar en esta introducción antes de terminar como terminan todas las introducciones, dando gracias a los múltiples colaboradores que en una forma u otra hicieron posible que lo que tenía que hacerse se hiciera, que aconsejaron, que aportaron, a los correctores de pruebas y muy, muy especialmente, a los que se corrieron, pues gracias a ellos pudimos trabajar tranquilos.

 

El seudo-historiador no tiene por qué ser un escritor; aunque deba escribir, hay veces que el documento que tiene en sus manos refleja con claridad meridiana el hecho que se debe transmitir; en ocasiones que esto así ha sucedido, hemos preferido no meter nuestras manos, ante la seguridad que el lector, si hay alguno, sabrá reconocer esos párrafos y sobre todo si están entre comillas.

 

La segunda cosa que queda por decir es la falta de documentación de algunas épocas o sencillamente la ausencia de ella, aun en fuentes que se creía aportarían algo. Así, hemos buscado en la prensa de la época algo sobre la entrega de la Carta Constitutiva del Club; hemos leído y releído los diarios de la época, nos hemos impuesto de muchas cosas, algunas importantísimas, como el empate a 0 entre Santiago Morning y Santiago National y la película que estrenaba el Teatro Oriente: “La Dama del Collar”. Otras no tan importantes como la Condecoración al Mérito que recibió Kurt Jooss y la Semana de la Salud auspiciada por la Cruz Roja Chilena.

 

Nos consolamos conociendo que existía una congestión del tránsito enorme en las calles céntricas y que se habían producido en una semana 48 accidentes; a su vez nos bajó una envidia tremenda al ver que por tan sólo $ 1.380 podíamos adquirir un fino ambo de “confección esmerada, en casimir de fantasía diagonal, espigados, u otros de gran novedad”.

 

De Rotary Club de Providencia no aparecía ni una sola palabra.

 

Los cronistas deben hacer aquí un alto, el Club está fundado, para introducirnos muy levemente, por cierto, en el origen de su nombre. Se podrá decir, y con razón, que esto no conlleva dificultad alguna pues los límites territoriales del Club serán, según lo dice el artículo 5 del Estatuto, los mismos límites que enmarcan la división administrativa de la Comuna de Providencia, Departamento y Provincia de Santiago. Además el Club Municipal en el cual sesiona el Club lleva el nombre de “Providencia”, además…, pero no siempre fue así. El lugar geográfico donde se enclava la comuna, formó parte inicialmente del sector del Valle Central denominado Ñuñoa.

 

En la administración colonial, detrás del “Adelantado” como en cuarto o quinto lugar venía el Alférez Real, título un tanto honorífico pero al parecer muy agradable. El primer Alférez Real de Santiago del Nuevo Extremo fue el joven Pedro de Miranda, quien conjuntamente con el Alarife Gamboa llegó a ser amo y señor de casi todas las tierras de la actual comuna. Con el pasar del tiempo, las tierras fueron dividiéndose poco a poco y diferentes familias adquirieron fundos, chacras y parcelas en las tierras otrora del señor Alférez Real.

 

En la presidencia de don Federico Errázuriz Echaurren se ordena dividir la comuna de Ñuñoa. Se crea una nueva comuna al oriente de Santiago de Chile y al norte de la parte remanente de Ñuñoa, la comuna sin nombre, y aquí debemos remontarnos un tanto en el tiempo y a la vez trasladarnos a Canadá, a Quebec, donde las Monjas de la Divina Providencia tenían su convento (¿lo tendrán todavía?). Un buen día se le ordenó a cinco de aquellas monjas trasladarse a Vancouver; la orden significaba en aquellos tiempos un viaje de varios meses en barco a vela y dar una vuelta por el Estrecho de Magallanes. Al parecer durante la travesía algo pasó, algún contratiempo grave, pues llegando a Valparaíso las monjitas pidieron quedarse en tierra, lo que fue aceptado y, posteriormente solicitaron un lugar para establecer su convento. Nuevo “ha lugar”. Donóles el Gobierno un terreno en las afueras de Santiago, donde se levantó el Convento de las “Monjas de la Providencia” en el lado sur de un callejón, motivo por el cual la gente principió a llamar a dicho pasaje “callejón de la Providencia” (antes Callejón de las Minas).

 

La Congregación de la Providencia en Chile debe haberse establecido en el lugar alrededor de 1855, ya que la llegada a Chile de la Madre Bernarda Morín, fundadora en nuestro país de la Orden, conjuntamente con las otras cuatro religiosas, fue en 1853.

 

Sobre el particular, existen diversas versiones que los historiadores se permiten resumir. Que el viaje se inicia en Montreal, cruzando el Istmo de Panamá, y que se encontraban en situación desesperada cuando el Capitán del “María Elena”, buque que transportaba azúcar a Chile, se ofreció a traerlas, lo que aceptaron para luego quedar aquí la más novata de las monjas, la Madre Bernarda Morín, quien sería la iniciadora de la Orden en Chile.

 

La versión más seria es desde luego la del historiador Hernán Rodríguez Villegas, que a propósito de Bernarda Morín escribió en El Mercurio: “A los 18 años se hizo novicia de las Hermanas de la Providencia con el nombre de Bernarda. Esa congregación, fundada hacía poco en Montreal para ayudar a los más pobres, recibió en 1851 la solicitud de fundar un establecimiento de caridad en Oregón. Cinco monjitas, entre ellas sor Bernarda, emprendieron viaje a esa lejana ciudad con tantos peligros y fracasos que, en 1853, se embarcaron en California para regresar a Canadá por la vía de Valparaíso. Mientras se reponían en el convento de las Monjas Francesas del puerto, corrió a la capital la noticia de las religiosas canadienses. De inmediato el Presidente Manuel Montt, el ministro Varas y el Arzobispo Valdivieso pensaron que eran ellas las indicadas para hacerse cargo de los huérfanos de Santiago; trasladadas a la capital, les entregaron niños y casa en calle Recoleta.

 

“Nunca más dejaron Chile.

 

“En poco tiempo la caridad y eficiencia de las cinco monjitas multiplicó su labor. La congregación creció y atendió orfanatos, asilos, hospitales, colegios y casas religiosas en todo el país. El Gobierno les encomendó los huérfanos, los hospitales de sangre de la revolución de 1859, de la gran epidemia de viruela de 1872, de la Guerra del Pacífico, de la Revolución de 1891. A través suyo, la Providencia de Dios se hizo presente en Antofagasta, Tocopilla, La Serena, Vicuña, Andacollo, Limache, Valparaíso, Santiago, Linares, Temuco y Puerto Ibáñez. En todo dejó huella de su espíritu la madre Bernarda, maestra de novicias en 1853, superiora interina en 1863 y superiora general desde 1880: ‘la que lava, lave a la perfección… la que manda, hágalo con humildad, dulzura y prudencia’.

 

“En 1925 el Gobierno de Arturo Alessandri la condecoró con la Orden al Mérito. Meses antes de cumplir 100 años, en octubre de 1929, murió en la Casa Matriz de la Providencia, donde fue enterrada. ‘Canadiense de origen, germinó en nuestra tierra y fue como el árbol frondoso de la parábola’. Fundó un centenar de obras, formó generaciones de religiosas, acogió a miles de niños, socorrió a la miseria humana.”

 

Volvamos a Providencia y señalemos como hitos de una historia general de nuestro territorio, que en 1854 la Beneficencia compra la chacra de Lo Herrera de don Pedro Chacón, tío de aquel hombre que en la rada de Iquique dijera: “Muchachos, la contienda es desigual…” no necesitamos seguir. El Capitán don Arturo Prat Chacón pasó algunos años de su niñez allí en Providencia, en algún callejón sin nombre.

 

En 1872 se declara en Santiago una epidemia de viruela, que hace que el Ministro don Abdón Cifuentes nombre una comisión formada por José Joaquín Aguirre, Benjamín Vicuña Mackenna, Ramón Barros Luco y Domingo Matte, quienes deciden la construcción de un Hospital de Infecciosos en las afueras de Santiago, atendido por las monjas de la Divina Providencia, alejado de la población, un verdadero lazareto que funciona como tal hasta 1900, cuando los doctores Corvalán Melgarejo, David Benavente y Ramón Zegers deciden que éste debe ser un verdadero hospital; lo conocemos hoy día como Hospital del Salvador, o el Complejo Hospitalario del Salvador con sus Institutos del Tórax y de Neurocirugía, con la Fundación Arturo López Pérez, Banco Nacional de Sangre, Posta de Urgencia, etc., etc.

 

Primera Parte

 

CAPÍTULO I: UNA TEORÍA Y ALGUNOS HECHOS

 

Rara vez, si alguna, un hecho histórico aunque sea de la pequeña historia, lo que los franceses llaman de la “Patria chica”, obedece a una sola causa. Generalmente ésta es la resultante de la confluencia de múltiples factores, algunos fácilmente identificables y otros se van perdiendo en el tiempo pues nadie considera necesario describirlos.

 

Así, en el nacimiento de Rotary Club “Providencia” podemos distinguir algunos factores que, a no dudar, contribuyeron a su cristalización; entre ellos, el fundamental creemos fue la muerte de Paul P. Harris acaecida el 27 de enero de 1947; no es nuestra intención en estos modestos “Apuntes” hablar del fundador de Rotary International, sino en lo que atañe directa o indirectamente al Club “Providencia”.

 

La muerte de Paul Harris apareció en la prensa de Santiago sólo el 29 de enero de 1947; el día anterior, el 28, Rotary Club de Santiago sesionó en los salones de Gath y Chaves bajo la presidencia de Ramón Eyzaguirre Gutiérrez, sesión a la cual concurrió el Gobernador del Distrito 34, Enrique O. Barbosa, y dos rotarios extranjeros, uno de Biarritz (Francia) y el otro de Río de Janeiro; se disertó en aquella ocasión sobre el Arte de la Tapicería. Al día siguiente, como se expone, miércoles 29 de enero en la primera página del diario “El Mercurio” aparecía una noticia que transcribimos en forma textual:

 

“Murió Mr. Paul P. Harris, uno de los Fundadores del Rotary Club Internacional

 

Chicago(28) Paul P. Harris de Chicago, fundador en 1914 de la Asociación Nacional que posteriormente en 1922 se convirtió en el Rotary Club Internacional, murió en esta ciudad a la edad de 78 años. Fue el Primer Presidente de la Organización en Chicago y viajó extensamente dando conferencias a los Clubes Rotarios de todo el mundo.”

 

En la página 15 del mismo diario apareció una ampliación nacional de este lamentable suceso: era una declaración del Presidente de Rotary Club Santiago (Ramón Eyzaguirre) refiriéndose a la personalidad de Paul Harris:

 

“El fallecimiento del Sr. Harris afecta a 290.000 rotarios afiliados a las organizaciones del mundo, quienes le habían consagrado como su Presidente Emérito y en tal calidad había dirigido no hace muchos días su tradicional mensaje de aniversario. El Sr. Harris era un prestigioso abogado de Chicago, ciudad donde fundó el Rotarismo y al cual le dedicó su inteligencia, sus felices iniciativas y una labor múltiple y provechosa de 42 años.”

 

La muerte de Paul Harris había impactado, no podía ser de otra manera, en forma fuerte y profunda. Las palabras de homenaje pronunciadas por el Dr. Alejandro Garretón Silva, Gobernador 47-48, lo confirman. Quisiera destacar en estos momentos que tanto el Dr. Garretón como don Ramón Eyzaguirre tendrán participación definitiva en la creación de nuestro Club. En aquella ocasión dijo: “Rotary es la resultante de la actividad, del esfuerzo, del trabajo de miles de hombres. Pero por encima de todo es la consecuencia de la inspiración de Paul Harris. Es por eso que para con él la deuda de gratitud es la más grande, la más inmensa y la más permanente”. Para finalizar su homenaje puntualizó: “El Rotary Club de Santiago, el más grande del mundo que habla la lengua inmortal de Cervantes, rinde en este momento su más hondo homenaje a la memoria de Harris, este ser privilegiado de la inteligencia universal que vio en vida la más hermosa cosecha que es posible obtener: la obra completa, perfecta y definitiva”.

 

En su homenaje, el Dr. Garretón reconocía una deuda inmensa hacia el Presidente Emérito; si juntamos esto a lo que Paul Harris confidenció a un amigo rotario poco antes de fallecer: “Después de mi muerte no deseo monumentos ni estatuas que recuerden mi memoria, sólo pido a los rotarios que trabajen incansablemente”, está el problema y su solución: expandir el pensamiento rotario.

 

Un mes y días después se realizaba en Constitución, y organizada por el Rotary Club de esa ciudad, la 21ª Conferencia Nacional dirigida por los Gobernadores de los Distritos 33, 34 y 35, Roberto von Bennewitz, Enrique O. Barbosa y Ricardo Montero Letelier, respectivamente. Durante tres días, 7, 8 y 9 de marzo se discutieron temas rotarios entre los representantes de los 110 Clubes Rotarios de Chile, el Representante de Rotary International, el rotario argentino Julio E. Descolá, Presidente del Comité de Extensión para América Latina. ¿Nació aquí la idea de crear nuevos Clubes Rotarios? Es posible, y aun probable; todos tenían que estar bajo el efecto de la pérdida del líder espiritual.

 

Que la muerte de Paul P. Harris y su influencia en la fundación de dos Clubes Rotarios en la ciudad de Santiago, en forma casi simultánea, no es sólo una especulación, lo que podría considerarse así si no existieran otros signos que lo indicaran, lo desmiente otro crecimiento expansivo en Rotary, el de la Fundación Rotaría, que se dedica a su memoria.

 

Las cifras suelen ser elocuentes: en 1947 se conceden 18 becas para el año escolar 47-48, (período lectivo en los Estados Unidos); el año 48 estas becas se duplican y el total de contribuciones a la Fundación alcanza a US$ 1.775.000; el año 49 las becas son 55 y un año más tarde, 84, beneficiando a alumnos de veintitrés países; para 1952, las becas llegan a 111. ¡De 18 a 111 en sólo cinco años! No vemos otra explicación que un cumplido homenaje al Fundador.

 

El segundo elemento a considerar es el desarrollo explosivo de la Comuna de Providencia y de su vecina y casi agrícola de Las Condes; el año 45 se urbanizaba el barrio El Golf y Pedro de Valdivia Norte, y la construcción mostraba un gran auge en Las Lilas, hoy la Avenida Eliodoro Yáñez; en los años 47 y 48 se ofrecían chalets y bungalows en el Barrio de los Médicos (Pedro de Valdivia, Darío Urzúa y calles vecinas) y por $ 770.000 se ofrecía en la Avda. El Bosque un chalet recién terminado. Si alguien desea sacar la cuenta de todo que costaría ahora ese chalet, basta con informarle que el diario “La Segunda” valía un peso. Con este crecimiento de la Comuna de Providencia un importante contingente de profesionales, comerciantes y hombres de negocios trasladaban su residencia a esta Comuna, el “Barrio Alto de Santiago”, como publicitaban los Corredores de Propiedades.

 

Un tercer factor que permitió la creación del Club Providencia, fue el cambio en la legislación de Rotary; el Dr. Eduardo Moore B., editorialista del primer número de “El Rotario” (1º de enero de 1927) comentaba en esa publicación de los Clubes de Valparaíso Nº 1771 y de Santiago Nº 1994 del Rotary International: “Las actividades del Rotary Club son un movimiento como la rueda que es su símbolo; abarcan sus actividades todos los problemas en que pueden ser útiles a la colectividad de la ciudad en que funcionan. No puede existir sino un solo Club en cada ciudad”.

 

Tomando esto en cuenta, numerosos Clubes dentro del Distrito 4340, sin tomar en consideración a Santiago o Santiago Centro como se conoce generalmente hoy día y que es el segundo Club más antiguo de Chile (fundado el 25 de marzo de 1924), son más antiguos que Providencia: San Antonio, fundado en 1927; Rancagua, 1927; San Fernando, 1928; Santa Cruz, 1931; San Bernardo, 1932; Rengo, 1933; Buin, 1937; Peñaflor, 1941; Puente Alto, 1937, etc.

 

Sin embargo, si consideramos lo que en 1947 se podía considerar la ciudad de Santiago o el “Gran Santiago” como hasta hoy se le denomina, y con perdón de los Cisterninos, somos el tercer Club en antigüedad de la ciudad, después de Ñuñoa, que es siete días menos joven que Providencia; hoy día que la Cisterna forma parte de la Metrópoli, pasaríamos a ser el 4º más antiguo.

 

Damos las fechas de las fundaciones o de la entrega de la Carta Constitutiva:

 

  1. Santiago: 25 de marzo de 1924

2 La Cisterna 23 de marzo de 1946 (C.C.)

3 Ñuñoa 19 de mayo de 1948

4 Providencia 26 de mayo de 1948

5 Quinta Normal 14 de septiembre de 1950 (C.C.)

6 Santiago Norte 26 de marzo de 1954 (C.C.)

7 Las Condes 16 de mayo de 1954

 

La Reina y La Granja se fundan en la década de los 60, cuatro Clubes en la década de los 70 y 14 Clubes en los 80.

 

Un último factor, el que mueve todo el engranaje: la voluntad de los hombres y la fe, entusiasmo e inteligencia puestas al servicio de una causa noble; así, en alguna ocasión de ese año 1947, se le encomendó por el G.D. y el Presidente de Santiago Dr. Ruperto Vargas Molinare a Ramón Eyzaguirre (ex Presidente de R.C. Santiago) la organización de este nuevo Club. Existía el territorio, había que buscar los hombres que creyeran en los postulados de Rotary y que desearan difundirlos y, a la vez, servir a sus semejantes con la mejor de sus capacidades.

 

No han quedado registros de la búsqueda de estos hombres, pero no es difícil imaginar las mil y más diligencias para cumplir la meta propuesta.

 

Mayo de 1948, en Europa la Guerra Fría está tomando bastante calor y color; al Plan Marshall de los norteamericanos se opone el Plan Molotov de los rusos, los muros de la antigua Jerusalén ven cómo se matan musulmanes y judíos, el mundo todavía permanece estremecido por el asesinato de Mahatma Gandhi; en Chile se ha creado hace poco la Universidad Técnica del Estado, Ángel Cruchaga recibe el Premio Nacional de Literatura y Eduardo Barrios publica su “Gran Señor y Rajadiablos”. En el Senado de la república se debate la ley que dará plenos poderes políticos a la mujer y en el café Villa Real de la Avda. Providencia 2047 se reúnen treinta y tres hombres; es el 26 de mayo, y las tardes son frescas, el viento baja de las cumbres nevadas, más en el Café Villa Real, de propiedad de Ernesto Rosenfeldt Lustbader hay un muy agradable calor de amistad. Es la Reunión Constitutiva del Rotary Club Providencia. A ella asisten el Dr. Alejandro Garretón Silva, Gobernador de Distrito en esos días; el Dr. Ruperto Vargas Molinare, Presidente de Santiago, nuestro Club Padrino; Ramón Eyzaguirre Gutiérrez, encargado, como se mencionó, de la organización; y junto a ellos el socio de Rotary Club de Linares y Gobernador nominado, Dr. Fernando Bravo Escobar.

 

Se elige un Directorio provisional que presidió el Dr. Raúl Ventura Juncá y que tuvo como Secretario a don Rosendo Martínez González y que debía durar hasta la entrega oficial de la Carta Constitutiva, y así nace el Club Rotario Nº 7046, en el Distrito 128 de Rotary International. 26 de mayo de 1948, “Fecha (como escribiera nuestro Gobernador Humberto Correa Castillo) ésta de la primera sesión, que no es un hito perdido en el tiempo, sino un amanecer que se proyecta y se agranda cada día en el cariño y el afecto que los rotarios de Providencia sienten por su Club”.

 

En estos apuntes para la historia de Rotary Club Providencia no podemos dejar de nombrar a esos 29 socios fundadores que no pensaron nunca en hacer historia, sino que sencillamente aceptaron la filosofía rotaría, e hicieron del servir su ocupación. Ellos fueron:

 

Francisco de Amesti Zurita, Abogado

Rene Balbontín Sánchez, Industrial

Enrique Becker Germain, Importaciones. Laboratorio

Ignacio Court Echeverría, Abogado

Alejandro Dellorenzo Carucci, Importaciones

Adolfo Gebert Klotz, Géneros. Importaciones

Mario González Valdés, Agricultor

Eduardo Guzmán Duval, Botillería. Distribución

Carlos Hammersley Hempel, Óptica. Distribución

Helmuth Jaeger Lunecke, Cirugía Infantil

Alberto Jory Patroni, Corretaje Productos Agrícolas

Harry Knight Richard, Seguros, Importaciones

Eugenio Maffey Lazzarini, Arquitecto

Eugenio Maas Guillen, Corretajes

Rosendo Martínez González, Farmacia. Distribución

Jorge Müller Herzfeld, Automóviles. Garage

Guillermo Novoa Sepúlveda, Presidente Cruz Roja

Exequiel Pinto Ugalde, Bencina, lubricantes. Distribución

Luis Pulido Aroca,  Médico. Pediatría

Jorge Ríos Errázuriz, Ingeniero

Manuel Rodríguez Pérez, Tiendas. Géneros. Distribución

Ernesto Rosenfeld Lustbader, Pastelería

Samuel Sánchez Vial, Abogado

Julio Sepúlveda Donoso, Bancos

Ithel Stewart Bartholin, Importaciones

Hugo Stewart Bartholin, Importaciones. Maq. molinera

Raúl Ventura Juncá, Médico. Medicina Interna

Alberto Vergara Salas, Arquitecto

Ladislao Zomoza Romero, Contador

 

Nueve de ellos ocupan la presidencia de Rotary Club Providencia y en la actualidad sólo dos siguen ligados al Club y esto de manera indirecta: Ernesto Rosenfeld, en la Sociedad Pro Ayuda al Niño Lisiado, hoy Fundación Teletón, y Helmuth Jaeger en SALVECOR, pero nos estamos adelantando a los hechos y a los años.

 

Entre el 26 de mayo y el 19 de noviembre de ese mismo año, el Directorio Provisional se impuso la tarea de organizar el Club, de encauzarlo hacia el ideal rotario, de fomentar la amistad cohesionando sus filas, de aumentar paulatinamente el número de socios y darse a conocer en Rotary International y en la comunidad de Providencia.

 

El 19 de noviembre de 1948, Rotary International entregaba la Carta Constitutiva. Tan magna ocasión amerita solemnidad y esta carta es recibida en una sesión-comida en los salones del Casino del Stade Francais, con la asistencia de delegaciones de Clubes Rotarios del Distrito y autoridades civiles y militares.

 

La Mesa Directiva del Club es confirmada y su espléndida labor reconocida y aplaudida.

 

Rotary Club Providencia desde ese momento es una nueva célula del Rotarismo Mundial. Desde ese día hasta hoy, no importa cuáles sean los vaivenes de la vida, se han llenado páginas de historia humana simple, con triunfos y también fracasos, con risas y también lágrimas, pero todos y cada uno comprometidos a estimular el ideal de servicio, el conocimiento mutuo y la amistad como ocasión de servir, a dignificar su propia actividad en servicio de la sociedad y de ser una fragua de ideas en bien de la Comuna, del país y del mundo.

 

CAPÍTULO II: ANTES DE PROVIDENCIA ¿QUÉ? o BREVE HISTORIA DE ROTARY INTERNATIONAL Y DE ROTARY EN CHILE

 

Rotary Club de Providencia es uno de los 25.548 Clubes que existen en el mundo al momento de escribir estas líneas, y somos nosotros, los rotarios de Providencia, 60 socios de los 1.127.493 que existen; con los Clubes que hay desde Santiago a Talca formamos un Distrito Rotario de los 491 que existen en el mundo.

 

Aunque el título que hemos colocado a este trabajo es “Apuntes y Documentos para la Historia de Rotary Club de Providencia”, y a nuestro Club y sus nombres y mujeres dedicamos el mejor de nuestros esfuerzos, no podemos desentendernos que somos una célula autónoma, de un organismo que está presente en más países y regiones que las que forman las Naciones Unidas.

 

De ahí que hemos querido dedicar este capítulo a una breve historia de R.l. y del Rotarismo en Chile, conscientes que para ambos temas, nuestros queridos amigos tienen una bibliografía que los trata con profundidad y que aconsejamos leer; sin embargo, la síntesis que incluimos la consideramos indispensable, pues no somos una isla solitaria, no estamos solos, es más, muchas de nuestras acciones o están inspiradas en una idea de algún rotario de algún Club, o nos han ayudado en la consecución de nuestras metas. Las relaciones e interdependencia en muchos aspectos son múltiples.

 

Paul P. Harris, el fundador de Rotary, nació el 19 de abril de 1868 en Racine, Wisconsin, EE.UU. Se crio en Nueva Inglaterra, zona que también recibe el nombre de la Región de los Mil Lagos. Hizo sus estudios en la Academia Militar de Vermont y luego en las Universidades de Princeton y lowa, recibiendo a los 23 años el título de abogado.

 

Durante un tiempo largo recorre el mundo adquiriendo así una variada y rica experiencia.

 

Cuenta Darío Enríquez Bello en su libro “Rotary en Chile” que: “Con un colega amigo, en el cálido estío de 1900, por las calles del barrio residencial de Rogers Park, le había abierto los ojos. Tenía, al igual que su amigo, muchos clientes pero de los cuales nada sabía más allá de sus negocios. En contraste, se percató de que su amigo conocía a todos los suyos en sus vidas privadas y familiares, en sus hogares y en sus inquietudes cívicas y espirituales. Esto causó impresión en Paul, pues él mismo, al tratar a sus clientes sólo desde el punto de vista profesional, se ponía fuera de esa inmensa fuente de amistad que se le ofrecía y que él alcanzaba.

 

“En el curso de otros cinco largos años fue madurando en su mente privilegiada la idea de una nueva sociedad, de un nuevo Club, de una nueva manera de acercar a los hombres fomentando la amistad y el conocimiento entre las personas, no de la misma profesión, sino de actividades diferentes”.

 

Fue así como una fría tarde de invierno, el 23 de febrero de 1905 en “una habitación pequeña, no bien iluminada, con un escritorio y tres o cuatro incómodas sillas, un perchero en el rincón, uno o dos cuadros y un plano de ingeniería en la pared”, nació Rotary, un acto que más tarde sería calificado como “El Milagro de la Calle Dearborn”.

 

En 1908 se organiza el Segundo Rotary Club en San Francisco (California) y un año más tarde el Club de Oakland (California) seguido rápidamente en el mismo año de 1909, de los Clubes de Seattle, Los Ángeles, Nueva York y Boston; en 1910 la institución se hace internacional al fundarse un Club en Winnipeg (Canadá), en 1911 aparece Rotary en las Islas Británicas creándose Clubes en Londres, Belfast y Dublin. En 1912 se forma el nombre de “La Asociación Internacional de Clubes Rotarios” (Rotary Clubs) y se crean las primeras “divisiones”, hoy Distritos.

 

En 1914 se organiza el Club Nº 100 en Phoenix, Arizona, y en 1915 se entrega la Carta Constitutiva Nº 200 al Club de Columbus; Georgia en 1917 organiza el Club Nº 300; en 1918 se entrega la Carta Nº 400 al Club Fort Scott en Kansas.

 

El Club Nº 1.000 se organiza en la antigua ciudad de York (Inglaterra). Corre el año 1921 y al año siguiente se organizan Clubes en Brasil, Noruega y Holanda.

 

El 13 de abril de 1923 se funda en Valparaíso el primer Club Rotario chileno, siendo aceptado en R.l. el 15 de mayo de 1924; dos meses antes, el 24 de marzo, se había constituido el Rotary Club de Santiago con 20 socios; Rotary Club de Santiago recibe su Carta Constitutiva el 24 de marzo de 1925. En octubre de 1926 el Dr. Eduardo Moore tiende sus redes para formar allí a las orillas del Bío-Bío un Club Rotario; lo logra ese mismo año y su sesión constitutiva se efectúa el 30 de diciembre de 1926; su aceptación por R.l. se produce el 13 de julio de 1927. Antofagasta lo sigue rápidamente.

 

Ese mismo año, con la venida de Tom Sutton, el primer miembro de la Junta Directiva que visita el país, se incentiva la formación de Clubes Rotarios; por orden cronológico se fundan Los Ángeles, Temuco, Valdivia, Osorno y San Antonio. En la Conferencia de 1928, se canta por primera vez el Himno Rotario, con letra y música del presbítero Gonzalo Arteche, del Rotary Club de Los Ángeles (VIII Región).

 

El año 1954-1955, marca un punto muy importante y coincidencias de consideración para R.C.P. Se celebran las bodas de oro de Rotary International.

 

Viene a Chile el P.l. Herbert J. Taylor, es Gobernador del Distrito Alberto Vergara Salas y Presidente del Club, Humberto Correa Castillo.

 

El Presidente Internacional y su esposa Gloría, en compañía del Subsecretario del Departamento Iberoamericano, Gentil da Rosa, llegan en diciembre de 1954; un día después, el 7 de diciembre, es recibido por R.C. de Santiago con asistencia de los Ministros de Relaciones exteriores y de Defensa, quien en nombre del Gobierno impone al P.R.I. las insignias de la Orden al Mérito “Bernardo O’Higgins”. El señor. Ministro de Defensa es, a la vez, el rotario de Santiago Tobías Barros Ortiz.

 

El P.l. visita también Concepción y Valparaíso; el año culmina con la Conferencia Tridistrital en las Termas de Puyehue, y será la última, pues a partir de 1955 se crea un Cuarto Distrito en Chile.

 

 

Antes de principiar un nuevo acápite de estos apuntes revisamos algunos diccionarios, sin encontrar nada sobre P.P. Harris o Rotary International, a excepción del Diccionario Enciclopédico Abreviado Espasa-Calpe S.A. (Edición 1955), que dice:

 

“Rotary Club (palabra inglesa: de Rotary, giratorio y Club, reunión). Social. Institución de carácter internacional integrada por los diferentes Clubs Rotarios. Éstos son asociaciones de hombres de negocio y profesionales seleccionados entre los más activos y honorables de la localidad que se reúnen periódicamente para almorzar y cumplir con los fines rotarios: la ayuda mutua, el desinterés con los subordinados y la protección del desvalido. Sin embargo son asociaciones condenadas por la Iglesia Católica por el indeferentismo religioso que propugnan en sus estatutos.”

 

Se podrá argumentar que la edición es “antigua”, va a tener 40 años, que quien escribió entendió a medias o no entendió nada (lo que por lo demás pasa ahora y por desgracia, también es común), pero necesitamos llegar a dos puntos importantes:

 

La bienvenida de S.S. Juan Pablo II a los rotarios que concurrieron a la 70ª Convención de R. International:

 

“Estimados amigos:

 

“Siguiendo el ejemplo de mi predecesor, Paulo VI, me complace extenderles una cordial bienvenida a los socios de Rotary International. Es un placer y una gran oportunidad continuar, a nivel internacional, la conversación que Paulo VI inició con ustedes hace unos años en Milán y que más tarde continuó en Roma. Yo también quiero reflexionar con ustedes sobre sus importantes objetivos y sus grandes obras.

 

“Su presencia aquí, hoy, indica un gran poder para el bien. Ustedes vienen de muchos países y antepasados diferentes. Traen consigo una vasta experiencia en los campos económico, industrial, profesional, cultural y científico. En la solidaridad de su asociación, ustedes encuentran apoyo mutuo, aliento recíproco y comparten el compromiso de trabajar por el bien común. Para uno que los observa con profundo interés y mucha atención, parece que ustedes ofrecen, sincera y generosamente, sus talentos, sus recursos y sus energías para servir al ser humano. Y hasta el punto que ustedes dedican a este soberbio ideal de tender la mano a la gente de todo el mundo, estoy seguro de que continuarán encontrando satisfacción y cumplimiento humano. Indudablemente, en su preciso acto de dar, de auxiliar, de ayudar a los demás a que se ayuden a sí mismos, ustedes hallarán satisfacción en sus propias vidas. Al demostrar un grandioso envolvimiento en la causa humana, apreciarán más que nunca la insuperable dignidad y grandeza del hombre, así como su verdadera fragilidad y vulnerabilidad. Y en sus esfuerzos y empeño hacia el bien del hombre, pueden estar seguros de la comprensión y el apoyo de la Iglesia Católica.”

 

Y en segundo lugar un artículo aparecido en “El Rotario de Chile”‘, Vol. 50, Nº 7-12 del año 1976, que aparece como “Sinopsis de Rotary”, que podría pertenecer a Darío Enríquez B., Director de la revista, pues no indica autor, del cual copiamos un pequeño trozo que nos interesa destacar:

 

“Recordemos lo que Chesley Perry, ese otro gran rotario, el constructor de Rotary, dijo una vez, al esclarecer las normas de un rotario: ‘Rotary no es destructor, sino constructivo; no excluye, pero es unico; no es egoísta, sino social y fraternal. La filosofía rotaría se sintetiza en nuestros dos lemas: Dar de Sí Antes de Pensar en Sí y Se Beneficia Más el que Mejor Sirve. Son principios del Rotarismo: amistad, servicio, cooperación y moralidad. El rotario es optimista; el rotario es honrado en sus negocios, pero a base de la mayor y mejor producción. El rotario es un buen ciudadano, es decir, un miembro activo de la comunidad, que se interesa vivamente por su bienestar y cuyo interés se traduce en acciones y obras. El rotario debe ser parco en sus promesas, pero fecundo en acciones. La idea básica del Rotarismo, sus principios y sus fines se cumplen llevando a cabo el pensamiento de Paul Harris: estrechar la amistad, fomentar la unión entre todos los hombres de buena voluntad.

 

La Idea Rotaría, es pues, esencialmente, humanista. Busca la Paz, la Armonía y la Buena Voluntad, entre todos los hombres de la tierra, fomentando en ellos las mejores virtudes humanas de comprensión, compañerismo y amistad. Para ello, escoge a hombres idóneos, los rotarios, encargados de difundir, con su ejemplo y su conducta, los altos objetivos de la institución.

 

“El Humanismo Rotario, es pues, como lo hemos definido antes, hace dos años, un Humanismo en Acción.”

 

Quizás sólo queda mencionar la Conferencia Sudamericana de Santiago. Esta Conferencia se celebró del 24 al 27 de noviembre de 1960 y adquiere caracteres relevantes.

 

Concurre a ella el Presidente de R.l. J. Edd McLaughlin, acompañado de su esposa Pearle, y del Secretario General George R. Means. Arriban a Santiago el día 21 de noviembre y son recibidos en el aeropuerto por las autoridades rotarías, la Junta Directiva del Rotary Club anfitrión Santiago, y numerosos socios.

 

El día 22 de noviembre, tanto el Presidente de R.l. como el Secretario General son recibidos por el Ministro de Relaciones Exteriores de Chile y condecorados en nombre del Gobierno.

 

También hacen la visita protocolar al Presidente de la República Excmo. Sr. Jorge Alessandri Rodríguez y los demás actos públicos contemplados en una visita oficial.

 

 

La Sesión inaugural se efectuó el día 24 en el Club Hípico, en un ambiente de singular belleza y gran solemnidad.

 

La reunión fue prestigiada con la asistencia del Presidente de la República, Ministros de Estado, Miembros del Cuerpo Diplomático y otras autoridades. Pronunció el discurso de apertura el Presidente de R.l. J. Edd McLaughlin, a quien siguieron en el uso de la palabra el Ministro de Relaciones Exteriores señor Germán Vergara, el Presidente de la Conferencia Alejandro Garretón, y finalmente habló el Intendente-Alcalde de Santiago, Ramón Álvarez Goldsack.

 

El R.I., por intermedio de la Secretaría, dejó constancia en una publicación oficial del desarrollo de esta sesión, en los siguientes términos:

 

“Era un día de primavera de los últimos días de noviembre en Santiago. Rodeados del impresionante panorama de los cerros andinos, donde lucían soberbias cumbres de nieves eternas, los rotarios y sus huéspedes de 14 países se reunieron al aire libre en los jardines del hermoso Club Hípico, para la sesión de apertura de la Conferencia Regional Sudamericana de Rotary International de 1960.

 

“Santiago, capital de Chile y su ciudad más grande, y una de las más bellas capitales de Sudamérica, fue el generoso anfitrión de la conferencia. Los socios del Rotary Club de Santiago -el Rotary Club más numeroso en el mundo de habla hispana- habían trabajado durante muchos meses completando los arreglos para la hospitalidad y el programa de esta segunda conferencia regional cuyo propósito fue desarrollar y promover la amistad y la comprensión y proporcionar un Foro para la expresión de ideas y la discusión de Asuntos de Rotary de interés común.”

 

ROTARY EN EUROPA ORIENTAL Y LA UNIÓN SOVIÉTICA

 

La interacción entre la región y el resto del mundo rotario dio comienzo antes del restablecimiento de Rotary de julio de 1989 y continúa en la actualidad. Al 6 de marzo de 1991, un total de 24 Clubes Rotarios había sido admitido en Rotary International: dos en Hungría, siete en Polonia, cuatro en la URSS, cuatro en Checoslovaquia, dos en Yugoslavia y cinco en Alemania (en la región abarcada anteriormente por Alemania Oriental). En esta región funcionan también 24 Clubes provisionales.

 

Durante los últimos años, en el marco del Programa Rotario de INTERCAMBIO DE JÓVENES, grupos de estudiantes de enseñanza media de Ucrania y Georgia, URSS, realizaron sendos intercambios con colegas de Inglaterra y los Estados Unidos. De igual manera, jóvenes de Polonia y Dinamarca intercambiaron visitas con grupos de estudiantes de Suecia y los Estados Unidos.

 

A través del Programa Rotario de SERVICIO EN LA COMUNIDAD MUNDIAL, numerosos Clubes Rotarios de Europa Occidental enviaron diversos bienes a Polonia, entre otros, los Clubes daneses donaron equipos destinados a ayudar a los agricultores del noroeste de dicha nación. Asimismo, rotarios de Austria, Francia y Alemania enviaron abastecimientos a Hungría y Rumania. Varios Clubes Rotarios de los Estados Unidos remitieron equipos y suministros médicos a Polonia y Rumania, haciendo envío además de libros en inglés a Hungría. Clubes rotarios de Japón, Gran Bretaña y los Estados Unidos enviaron fondos para la ayuda a las víctimas del terremoto que afectó a Armenia.

 

Han tenido lugar INTERCAMBIOS DE AMISTAD o excursiones de buena voluntad entre la Unión Soviética y Clubes Rotarios de Australia, Canadá, Dinamarca, Finlandia, India, Noruega, Suecia y los Estados Unidos. En 1988 y 1989, delegaciones soviéticas visitaron la sede de R.l. en Evanston, Illinois, Estados Unidos.

 

En octubre de 1990, unos 80 adolescentes polacos de escasos recursos económicos, con edades comprendidas entre los 12 y 16 años, disfrutaron un viaje por tierras españolas, hospedándose en hogares rotarios de la región visitada. El evento fue auspiciado por el Club Rotario de Empuriabrava, España, y otros 21 Clubes del resto del país. El Club Rotario de Varsovia seleccionó a la delegación de muchachos, cuyos integrantes jamás habían viajado fuera de Polonia.

 

Los rotarios de Seattle, Washington, Estados Unidos, han coordinado varios proyectos soviéticos, entre otros, el recibimiento de más de 1.000 soviéticos en más de 3.000 hogares del área de Seattle y el envío de un avión de línea soviético cargado con suministros para las víctimas de Chernobyl.

 

CAPÍTULO III: PAUL P. HARRIS

 

 

Mientras escribíamos estos “Apuntes para la Historia de Rotary Club Providencia” nos parecía que en vez de adelantar retrocedíamos; mientras más capítulos se iban completando más nos parecía que debíamos agregar. Aunque nos habíamos hecho el firme propósito de no escribir directamente sobre Paul P. Harris, como lo decíamos en la Introducción, pensando bien o mal, que era una tarea que debía dejarse a hombres de más reconocida sapiencia, decidimos, no emprenderla, sino incorporarla a través de los artículos publicados en “El Rotario de Chile” por Darío Enríquez Bello, con motivo del 40° aniversario del fallecimiento de Paul Harris, del artículo de Alfredo Pizarro Heredia, “Cuando Paul Harris estuvo en Coquimbo”, y de Jorge López Campo, “Ecos de hace cincuenta años”.

 

Volvamos a Ortega y Gasset, “No se espere cosa mayor, damos lo que tenemos”. Las primeras líneas puede encontrarlas en “Breve Historia de R.l. y de Rotary Club de Chile”, así es que de ahí, continuamos:

 

La 1ª Conferencia Regional Sudamericana, llamada posteriormente Iberoamericana, partió de una Conferencia de Gobernadores de algunos Distritos sudamericanos que se llevó a efecto en Santiago en enero de 1935. Desde hacía tiempo la Directiva de R.l. había tomado el acuerdo de celebrar, a seis meses de la Convención Internacional a celebrarse en México en junio del mismo año, una Conferencia Regional Sudamericana. Con este objeto R.l. solicitó de las diversas Gobernaciones de este continente que preguntasen a los Clubes de sus respectivos Distritos cuál de ellos deseaba ser sede de dicha Conferencia, con el objeto de elegir entre ellos aquél que más conviniese a ese propósito.

 

En la Convención Internacional de Detroit en 1934, se ofrecieron los Clubes del Cuzco y Lima en Perú y Petrópolis en el Brasil, quedando pendiente la cuestión para más tarde.

 

Estudiando este asunto en la reunión de Gobernadores antes citada, el Gobernador del Distrito 64 de Chile, Dr. Luis Calvo Mackenna, dio cuenta del ofrecimiento hecho por el R.C. Valparaíso e hizo ver las ventajas que habría de efectuarla en ese puerto, y después de considerarse detenidamente las características orgánicas y geográficas que presentaba este Distrito, fue aceptada por unanimidad la proposición de Valparaíso.

 

Por consiguiente, el Distrito 64, gracias en primer lugar a la gentileza de los Gobernadores del Brasil y Perú, que retiraron sus proposiciones, y considerando seguramente lo fuerte del movimiento rotario en Chile, que era en esa época el mayor de Sudamérica, se propuso que la Primera Conferencia Regional se celebrara en Valparaíso en los primeros meses de 1936.

 

Establecida a firme esta resolución, el R.C. Valparaíso de inmediato tomó con decisión, entusiasmo y responsabilidad la organización de tan importante reunión rotaría, y en un principio se acordó hacerla los días 16,17 y 18 de enero de 1936. Sus máximos dirigentes fueron designados el Presidente del Club, don Alfredo Campaña, y Secretario del Comité Organizador don Enrique Chirgwin.

 

Poco después, y viendo las dificultades de la fecha acordada por causa del período de veraneo y vacaciones en que los alojamientos eran un problema, se acordó cambiar ésta para marzo del mismo año.

 

El Gobernador Calvo Mackenna, en su Carta Mensual de septiembre de 1935, comunica al Distrito, con legítimo orgullo y profunda satisfacción, la gran noticia de que Paul Harris y su señora esposa habían aceptado viajar a Chile y asistir a esta 1ª Conferencia Regional Sudamericana. Con ello, las actividades organizativas se intensificaron y se determinó definitivamente realizarla los días 4, 5, 6 y 8 de marzo de 1936, ya que el día 7 se dedicaría a realizar la 9ª Conferencia del Distrito 64.

 

Por insinuación e interrogantes de Gobernadores de países que deseaban asistir, como España. Portugal, México, Cuba y de Centroamérica, se acordó denominar a este tan importante evento Conferencia Iberoamericana.

 

A esta Conferencia concurrieron 94 rotarios no chilenos, venidos de España, Cuba, México y de todos los países de América Latina.

 

Esta Conferencia se vio prestigiada por la presencia del fundador de Rotary y la consecuencia de ello fue la intensificación del movimiento rotario en Sudamérica, ya que los mensajes del Presidente Emérito, como se le había designado, antes y después de su viaje, fueron decisivos al llegar tan directamente a las mentes y a los corazones de todos los rotarios. A pesar de su edad ya algo avanzada en 1936, tenía 68 años, sus escritos y discursos fueron de una gran claridad.

 

En noviembre de 1935, próximo a partir para Sudamérica en un viaje de varios meses, envió un mensaje afectuoso a sus amigos de estas tierras donde decía entre otros párrafos: “Visitar otros países a nombre de Rotary es llevar consigo un talismán que abre todos los corazones. El rotario visitante es recibido por doquier como un embajador de buena voluntad, pero a esta embajada grata son inherentes graves responsabilidades. Las diferencias de costumbres pueden dar lugar a malas interpretaciones. Un gesto que en nuestro terruño resulta cordial bien puede parecer frío y hasta poco amable en tierras lejanas. Por fortuna dentro de Rotary, tal peligro resulta muy remoto, porque los rotarios todos tenemos una causa común, porque visitantes y visitados nos hallamos empeñados en el común esfuerzo de fomentar y de estimular la inteligencia y la buena voluntad entre las naciones y este común anhelo naturalmente suaviza aristas y dispone favorablemente el ánimo para disimular diferencias de costumbres y de normas. Desde sus pasos iniciales Rotary ha venido fomentando la amistad como medio de destruir prejuicios y prevenir desinteligencias como instrumento para acabar con animosidades y distanciamientos. De nosotros Rotary ha recibido y ha de recibir por mucho tiempo todavía, una aportación valiosísima de cultura, arte, gentileza y de amistad.

 

“Mi esposa y yo esperamos ansiosos la hora grata de estrechar vuestras manos, amigos. Hasta muy pronto.”

 

Poco después del envió de este mensaje, Paul Harris y su esposa Jean se embarcaban, en los primeros días de enero de 1936, en el puerto de Nueva York, en el barco de la Grace Line, el “Santa Inés”. La característica de los barcos de esta recordada flota, era que desempeñaban las labores de carga y cabotaje y al mismo tiempo llevaban un pequeño número de pasajeros, siempre muy bien atendidos. Su ruta era directa: de Nueva York al Canal de Panamá, y de ahí se detenían en todos los principales puertos de Sudamérica en el Pacífico hasta llegar a Valparaíso.

 

Esto permitió que la dignísima pareja fuera recibida con gran entusiasmo y honores en Colombia. En Ecuador fue condecorado por el gobierno de ese país. En Perú, donde tuvo un notable recibimiento, un nutrido programa de actividades, y donde también fuera condecorado por el Presidente de la República y nombrado Doctor Honoris Causa por el Colegio de Abogados de la vecina república hermana.

 

Proseguido el viaje, y al ingresar a aguas chilenas, fue recibido por los Clubes Rotarios de Arica, Iquique, Tocopilla, Antofagasta, donde por razones de más estadía del barco, realizó una larga visita en que los rotarios de ese puerto se esmeraron en hacerle conocer la ciudad y las actividades de su Club en favor de la comunidad. Allí se le reunió el Director de R.l. don Manuel Gaete Fagalde, quien acompañado de su hija Emma viajó desde los Estados Unidos en un avión Panagra, prosiguiendo viaje juntos en el “Santa Inés”. En Coquimbo fue recibido cariñosamente durante el día de estadía. El barco arribó a Valparaíso el 26 de febrero y de ahí en adelante el programa de festejos fue tan extenso que es de admirarse la resistencia del matrimonio Harris para resistir tan intenso ajetreo. El día 27 fueron recibidos en audiencia especial por el Presidente don Arturo Alessandri Palma en el Palacio Presidencial de Viña del Mar. Existe una foto muy interesante en la que figuran alrededor del Presidente Alessandri, los esposos Harris, el señor Embajador de los Estados Unidos y señora, y el Gobernador del Distrito Dr. Calvo Mackenna y señora. La entrevista con S.E. duró 45 minutos, expresando éste su admiración por la obra rotaría internacional.

 

Paul Harris congratuló efusivamente al Presidente por sus actividades pacifistas y su importante intervención en la avanzada legislación social existente en el país.

 

S.E. contestó ampliamente todas las preguntas que le formuló el Sr. Harris sobre política interamericana, avanzando diversas opiniones sobre el momento actual de los múltiples problemas del continente.

 

El día 28 de febrero el R.C. Valparaíso los recibió en su sesión-almuerzo, la que revistió un brillo y solemnidad extraordinarios, reunión que fue presidida por don Joaquín Lepeley, Presidente del Club y de la Conferencia regional a desarrollarse unos días después.

 

Trasladados a Santiago en un tren de la tarde, fueron festejados esa misma noche con una comida de confianza rotaría en el Hotel Crillón dada por el Directorio del R.C. Santiago y por los Past Gobernadores.

 

El Sábado 29 de febrero (menos mal que era año bisiesto, si no les habría faltado días para tanta recepción) fueron homenajeados con un almuerzo campestre organizado por el R.C. Talagante en el hermoso parque de la Viña Undurraga. En medio de un general regocijo y de gran camaradería esta reunión-almuerzo contó con la presencia de más de 250 personas, entre rotarios de diversos Clubes, sus esposas y numerosos delegados extranjeros, entre ellos de México, Brasil y Perú.

 

Los días que siguieron fueron do descanso de tan intenso programa, en la casa de don Manuel Gaete Fagalde, en Santiago, así como en la de veraneo del Dr. Calvo Mackenna en Viña del Mar. En este intermedio se dio tiempo para pronunciar un hermoso y bello discurso a través de la Radio La Americana, el que posteriormente fue publicado in extenso en “El Rotario de Chile”.

 

Al iniciarse la Conferencia Regional Iberoamericana, en la Primera sesión Plenaria celebrada el 5 de marzo de 1936 en el teatro Victoria de Valparaíso y ante gran concurrencia, el señor Ministro de Relaciones Exteriores de la época, don Miguel Cruchaga Tocornal, en nombre del señor Presidente de la República, del Gobierno y del pueblo de Chile, le dio la más cordial y sincera bienvenida y le deseó cumplido buen éxito en sus actividades y en su viaje a través del continente.

 

A continuación procedió a condecorarlo con las insignias y diploma que lo acreditaban como Comendador de la Orden al Mérito, la más alta categoría que puede discernirse a quien no es Jefe de Estado o Embajador, en medio de los aplausos y vivas de los asistentes puestos de pie, festejos que terminaron con el Himno Nacional tocado por la orquesta y cantado por todos los allí presentes.

 

En resumen, durante la realización de la Conferencia le tocó al emérito fundador tener que resistir innumerables discursos e intervenciones, actos públicos, plantaciones de árboles de la amistad, etc., que lo deben haber dejado exhausto. También él tuvo que pronunciar varios discursos en inglés, los que fueron excelentemente traducidos por el Dr. Calvo Mackenna, don Armando Hamel y otros rotarios que dominaban este idioma.

 

En su intervención radial de que hice mención anteriormente, dijo algunas frases como éstas:

 

“Estábamos ansiosos de conocer más de este país que ha dado y aún continúa ofreciendo una contribución tan valiosa a nuestra causa (En aquel entonces Chile era uno de los países con más Clubes Rotarios). Anhelamos aprender y tener mayores conocimientos de un pueblo que tiene su corazón tan acogedor hacia los ideales de Rotary: servicio antes que beneficio. Rotary cree que el concepto de la hermandad común de los hombres no es un sueño, sino que hay en el mundo lugar para todos y el pesimismo tiene que ser sucedido por el optimismo, entusiasmo y cooperación. Lo que hace falta es fe en nuestra capacidad propia y una comprensión más amplia de los demás. Comprensión y buena voluntad pueden florecer y vivir si laboramos en conjunto. Mi señora y yo estamos gozando de privilegios que es dado sólo a muy pocos de mis conciudadanos gozar. Entramos y las puertas de la hospitalidad y amor fraternal nos han sido abiertas de par en par. Hemos entrado con gratitud profunda y ofreceremos al regresar a nuestro país el poder comunicar a nuestros amigos la grande y cariñosa recepción de que hemos sido objeto. En años venideros podremos acariciar junto con los nobles recuerdos que llevamos gratamente prendidos en el alma, la maravillosa experiencia obtenida en nuestro viaje que ha sido acogido con tan exquisita hospitalidad.”

 

Con estas palabras prácticamente se cierran los episodios del viaje de Paul Harris a Chile, a pesar de que aún debió trasladarse al sur del país, donde en Osomo fue objeto de una estupenda recepción. De allí por el paso de Puyehue se dirigió a Argentina donde asistió a una Conferencia Distrital en Mar del Plata. Siguió a Uruguay donde se le recibió con muchos honores y un programa también muy contundente, terminando su viaje por Sudamérica en la República de Brasil.

 

Puede decirse que la visita de Paul Harris a nuestro país representó un hito histórico en la vida del Rotarismo chileno. Sus sabias enseñanzas y lo profundamente humano de su espíritu calaron muy hondo en los hombres de buena voluntad y su ejemplo sirvió para que el movimiento rotario se viera acrecentado en los años posteriores.

 

Llegado a Estados Unidos, expresó las experiencias de su viaje por América Latina en un artículo titulado “Un norteamericano mira hacia el Sud”. En parte de él, dijo lo siguiente: “Mi reciente viaje a Sudamérica que me llevó a ocho países de ese gran continente, fue en cierto modo un viaje de descubrimiento. Fascinantes fueron los de hechos geográficos y económicos, pues aunque yo había leído sobre ellos, tuve que verlos de cerca para apreciarlos. La belleza de sus ciudades y la profundidad de la vida cultural de estos pueblos, es algo que inspira, pero más impresionante es darse cuenta que nosotros los de las Américas, aunque vivimos en un mismo continente, estamos en algunos puntos en mundos diferentes.

 

“Una de las principales razones de la carencia de comprensión entre las Américas es el sentimiento de superioridad de tos norteamericanos. Nadie puede negar la verdad de este juicio. Debemos admitir que mientras Canadá y tos Estados Unidos son superiores en asuntos industriales y materiales, los sudamericanos están por encima de nosotros en muchos otros aspectos. Tenemos que aprender de ellos el fino arte de vivir, la belleza y el cultivo de las artes.

 

“Encontré cortés pero inconfundible evidencia que muchos latinoamericanos desconfían de los norteamericanos y no nos entienden, exactamente como nosotros los del norte, muy a menudo los juzgamos mal.

 

“Rotary es una potente fuerza que puede vencer y está venciendo esta mutua incomprensión. Rotary ha servido para promover la buena voluntad entre las naciones sudamericanas y espero que así también sea con Norteamérica. Si hay alguna necesidad en la familia de las naciones, es que los pueblos de las Américas se entienden. Se complementan mutuamente. A las vigorosas cualidades prácticas de los norteamericanos agréguese la encantadora gracia de los sudamericanos y el resultado marcará una nueva época en la evolución de la humanidad.”

 

En las sesiones de trabajo se presentaron numerosas ponencias de relevancia, brillando, como es de suponer, la presentada por el propio Paul Harris denominada “Las posibilidades de un compañerismo mundial”. Manuel Gaete Fagalde, Director de R.I., Gastón Ossa Santa María, de Valparaíso y Armando Hamel, de Santiago, entre otros, expusieron para la ocasión sendos trabajos de gran interés.

 

En el Teatro Municipal de Viña finalizó la Conferencia que Paul Harris y su esposa Jean vinieron a prestigiar, constituyendo, todo ello, un acontecimiento que dejó bellos recuerdos y frutos de incalculable valor para el Rotarismo chileno.

 

IGNORADO, PERO BIEN CONOCIDO

 

El martes 11 de febrero de 1947, dos semanas después de la muerte de Paul Percy Harris, un servicio fúnebre se llevó a efecto en la Catedral de San Pablo, en Londres, donde él acostumbraba orar cada vez que visitaba la ciudad.

 

El homenaje fúnebre estuvo a cargo del Deán de San Pablo, que escogió como texto de sus palabras la segunda Epístola de Pablo a los Corintios, Capítulo VI, versículo 9: “Ignorado; sin embargo, bien conocido”.

 

La elección del Deán no pudo haber sido mejor escogida, porque si bien para los cientos de miles de rotarios de entonces el nombre de Paul Harris y su obra eran bien conocidos, para el mundo en general él era ignorado.

 

En vista de su significativa contribución a la comprensión internacional, su relativo anonimato es desconcertante. Más allá de toda duda Paul Harris fue uno de los grandes arquitectos sociales de ésta o de cualquier centuria. Sin embargo, una información acabada acerca de él es difícil de descubrir, fuera de la literatura rotaría.

 

Existen muy escasas referencias a él y a su obra en los grandes libros enciclopédicos[1]; se ha escrito mucho acerca de Rotary en esos grandes libros, pero poco se menciona al creador de la institución.

 

Si se compara esta ausencia de datos de una personalidad tan importante, con los numerosos detalles de la vida de personas relacionadas ya sea con el deporte, el cine u otras actividades cuya fama es efímera, el hecho que su nombre no merezca más atención es en sí muy difícil de comprender.

 

Sólo recientemente Rotary International ha lanzado a la circulación un resumen de una de sus obras, “Mi camino hacia Rotary”, traducido al español, portugués y japonés, quizás también a otros idiomas, pero llama la atención, por ejemplo, que la biografía escrita por James P. Walsh, historiador y rotario inglés, no haya sido traducida al español ni menos difundida en el mundo como fuera necesario.

 

Esta escasez de información podría atribuirse, en parte, a la personalidad misma del fundador, introspectivo por naturaleza, poco amigo de la publicidad personal. Existen, por supuesto, varios escritos autobiográficos, fuera del ya mencionado. El primero de ellos, “El fundador de Rotary”, fue publicado en 1928, después de aparecer en forma de serie en “El Rotario”, en 1926, bajo el título de “Rotary y su Fundador”. Siete años después, en 1935, escribió “Esta época rotaría” y poco antes de su muerte, hace 40 años, escribió la obra ya citada, cuyo resumen ha sido recientemente publicado.

 

En sus memorias, Paul Harris contó que había tenido reticencia de contar su propia historia y por largo tiempo pensó que algún otro podía hacerlo.

 

No fue así; sólo muchos años después de su muerte, James P. Walsh, en posesión de muchos de los archivos de P. Harris, que legó su viuda a sus herederos, pudo reconstruir esa admirable obra biográfica que ojalá fuera conocida de muchos del millón y más de rotarios que hoy son socios de los miles de Clubes Rotarios esparcidos por el mundo[2].

 

Walsh ha dicho en su libro que lo que cuenta es la historia de un hombre a la vez común y extraordinario; es el relato de desgracia y adversidad, de esfuerzo y hambre, de coraje y heroísmo y de un maravilloso y emocionante romance. Pero, por sobre todo, como cualquier rotario puede atestiguarlo, es el testimonio de un increíble logro de un hombre en la conformación de un sueño de comprensión internacional, de compañerismo y buena voluntad entre todos los hombres del mundo.

 

El libro biográfico nos cuenta de Paul Harris, antes, durante y después de crear la institución rotaría. Es la vida de un ser humano tranquilo, inteligente y bueno; tuvo una idea genial, un mundo mejor y una creencia irreductible en la natural bondad del hombre.

 

Es también la historia de la época en que él vivió, y parcialmente la historia del movimiento rotario hasta su fallecimiento.

 

El inexorable paso del tiempo no debe oscurecer la memoria de Paul Harris. Él fue un hombre que, al fundar Rotary, dio un nuevo sentido y propósito al concepto de servicio humano. Al establecer un Club de servicio él trazó un camino, no sólo para Rotary, sino para todas las organizaciones similares que emularon el éxito alcanzado por Rotary.

 

La gente se pregunta constantemente: ¿Qué es Rotary? ¿Qué son los rotarios? Estas preguntas no tienen una respuesta fácil, porque Rotary es a la vez simple de comprender pero difícil de definir. Es un modo de vida que derriba todas las barreras que por largo tiempo han impedido la comprensión internacional, al trascender la antinomia de diferentes ideologías filosóficas, diversas religiones, distintos valores culturales. No entra en conflicto con ninguna de ellas, y por el contrario realza su labor. Es un modo de vida que dignifica al ser humano, a toda ocupación útil y exige a sus socios la mayor honestidad en su trabajo y profesión.

 

Paul Harris fue Rotary personificado. Se dio a los demás gratamente, con todo su corazón. Organizó las buenas intenciones de hombres comunes, pero nobles, y los guió en la vida social, en la vida comunitaria que cada Club Rotario sirve. Congregó a muchos hombres a su alrededor y enriqueció sus vidas, pidiéndoles una extensión del ideal humanitario. Los moldeó en una fuerza social influyente en el bien común y el progreso de la humanidad.

 

Éstos son los ingredientes básicos que él formó en Rotary. Para apreciarlos realmente en todo su valor, tienen que ser experimentados. Rotary es trabajo duro, a pesar que ciertamente hay mucha alegría también. En 1919, un periódico -“La Crónica”- de Houston, dijo de Paul Harris y su movimiento: “Él organizó una extraña clase de Club, donde los socios no ganan nada, sino que realmente pagan por el privilegio de hacer el bien”.

 

Ningún rotario que sea realmente tal, que haya alcanzado esa cultura rotaría de que se ha hablado más de una vez, estará de acuerdo con que él no ha obtenido nada por formar parte de esta organización. Creo que la gran mayoría contestará que la cosa más grande acerca de Rotary ha sido “El Compañerismo”.

 

Paul Harris fue un hombre que dio todo en beneficio de sus semejantes, fue uno de los grandes benefactores de la humanidad. Sin embargo, fue siempre un hombre modesto y sincero, a quien siempre le gustó ser mirado “como uno de los muchachos”. No quiso para sí ningún monumento; Rotary es su Monumento.

 

LOS FUNERALES DE PAUL HARRIS

 

Los servicios fúnebres de Paul P. Harris en la Iglesia Congregacional de Morgan Park tuvieron lugar en Chicago, a las 15 horas del día 30 de enero de 1947. Muchos de los Clubes cercanos habían mandado representantes. Tom Warren representó a los Clubes del hemisferio oriental; Ernesto Santos Bastos a Clubes de Portugal; Jim Roth al gobierno brasileño, a los Clubes del Brasil y al Ex Presidente Armando Arruda Pereira. Asistieron también varios ex presidentes, quienes, en unión de Richard Hedke, Presidente, desempeñaron el cargo honorario de portadores del ataúd. Después de algunas oraciones, el Reverendo Hugh S. Mackenzie pronunció unas cuantas palabras en elogio de Paul y de su viuda Jean. Entre otras cosas refirió que unos cuantos días antes de su muerte, conversando con Paul, éste mencionó una vez más la anécdota siguiente de John Quincy Adams, Presidente de los Estados Unidos: Había cumplido ya 80 años de edad cuando un amigo suyo que lo encontró en la calle le preguntó: “¿Cómo está hoy John Quincy Adams?”. “Muy bien, gracias -contestó el Ex Presidente-. John Quincy Adams está muy bien, gracias, pero la casa donde ahora vive está destruyéndose: el tiempo y las estaciones la han casi destruido; sus muros están debilitados; tiembla con cualquier viento; está haciéndose casi inhabitable ya. Creo que John Quincy Adams tendrá que salir de ella pronto, pero él mismo está bien, perfectamente bien”. Después del Pastor hablaron por orden Chesley Perry, ex Secretario de Rotary, durante tantos años amigo y compañero de Paul, Tom Warren, de Bournemouth, Inglaterra, ex Presidente inmediato y Richard Hedke, actual Presidente. Por deseos expresos de Paul y de Jean, las ofrendas florales se limitaron a unas cuantas. Paul había dicho que el dinero que sus amigos quisieran gastar en enviarle flores cuando muriera, lo mandaran mejor a la Fundación Rotaría. Paul habría cumplido 70 años el próximo abril[3]. Su cadáver se enterró en el Cementerio de Mount Hope en Chicago, en una fosa separada sólo por otra, de la de su amigo y compañero fundador del Club Ne 1, Silvester Schiele, quien murió unos cuantos meses antes.

 

EL SEMBRADOR NOS DEJA SUS FRUTOS

 

Homenaje del Dr. Garretón Silva al Presidente Emérito de R.C.I., Paul Harris, pronunciado con ocasión de su fallecimiento en febrero de 1947.

 

“Cada hombre de Rotary, en todas partes del mundo, heredó de él esa parte noble de su alma que es el deseo de servir.

 

“Horacio en forma aguda señala que ‘el pino más robusto es con más frecuencia sacudido por los vientos; las torres excelsas se desploman con mayor estruendo y los rayos del cielo hieren la cumbre de los montes’.

 

“En esta tierra feliz de la América, en plazos no muy distantes, el rayo, con el rigor implacable de la muerte, ha herido ya muchas cumbres en este extenso campo, para nosotros tan lleno de afectos, que es Rotary. Esto tan hondo y tan complejo que es el dolor ante la muerte no tiene ni admite medidas de comparación; pero, sin duda que nuestro dolor de hoy, ante la muerte de Paul P. Harris, es el más grande y el más agudo que Rotary ha tenido después de 42 años de intenso y brillante desarrollo. Es hoy el dolor de todo Rotary, en la extensa dimensión de todo el mundo.

 

“Se ha extinguido la vida de Harris a los 80 años. Es una vida laboriosa y ejemplar como ninguna; en la cual llenó con amor generoso cada minuto y cada segundo de tan dilatada existencia. ¡Qué vida tan bella la de este hombre sencillo; qué trazo tan ágil, tan brillante y tan firme el de su trayectoria a través de estos años agitados, turbulentos e inseguros! ¡Qué armonía tan perfecta aparece en la fácil sucesión de las épocas de su vida; la del niño travieso hasta la exageración, la del joven brillante y agudo, agitado por toda suerte de inquietudes, de viajes y de actividades! Después la del hombre maduro, reflexivo y soñador, realizador e idealista, con la mirada, la amplia mirada de la inteligencia, proyectada hacia el futuro y, finalmente, la del anciano, con una hermosa ancianidad llena de alegría y optimismo, con la incomparable cosecha de una vida larga y fecunda, dedicada por entero al bien de todos, al progreso de la colectividad; vida por entero entregada al servicio; vida que supo encontrar para aquel sentimiento íntimo y delicado que es la amistad, un significado nuevo, fecundo, activo y generoso y pudo darle un mecanismo organizado y dúctil para hacerla más extensa, más segura, más útil y aún más bella.

 

“A orillas del extenso Lago Michigan, en una pequeña ciudad con nombre de poeta, Racine, nació Paul hace casi 80 años. Educado después en Nueva Inglaterra a través de años agitados e inquietos, es abogado en 1891 en la Universidad de lowa.

 

“Es una etapa bien cumplida y para cualquiera habría sido el momento de entregarse a la labor que su nueva condición reclama. Pero su espíritu advierte la posibilidad de un vacío, y aparece el deseo de completar su educación estudiando y leyendo en ese otro libro maravilloso que es la vida misma, con toda la magia de sus aspectos y atracciones. Se olvida que es ya abogado y entra a ganarse la vida en distintos puntos de su extensa patria. Durante cinco años ejerce las más variadas actividades, oficios y menesteres. Recorre el mundo a su alcance y, como Montesquieu, quiere conocer mejor a los hombres y a la vida. Son estos cinco años extraordinarios en su existencia, llevados a cabo en la forma más agitada que es posible imaginar.

 

“Sucesivamente y sin interrupciones es empleado de una empresa de mármoles en la zona de Virginia; es periodista en San Francisco; se dirige a Fresno en donde es empaquetador de pasas; en Los Ángeles hace de profesor en un colegio comercial; sube las montañas de Colorado y en Denver es actor teatral; después es el principal redactor de The Rocky Mountains News’, para descender a la planicie y ser vaquero en Platterville; vuelve a Denver de nuevo como periodista; se dirige a Florida y en Jacksonville es empleado nocturno en el Hotel St. James; es en esta misma ciudad luego agente viajero; va a Washington y forma parte de la redacción de The Star’. Pasa después a Louisville en donde es vendedor viajero. Prepara aquí su primer viaje a Inglaterra, viaje que es uno de sus sueños más queridos. Le atrae Inglaterra, conoce su historia, sus políticos y, sobre todo, sus poetas y pensadores.

 

“Cruza el océano en un pequeño barco en donde va a cargo del ganado. Sólo conoce Liverpool y regresa a las tierras de Virginia a través de una prolongada tormenta. Ahora trabaja en agricultura y en Vermont tiene a su cargo una faena de heno. Nuevamente el sueño de su juventud, la Inglaterra, florece en su espíritu y, en mejores condiciones que antes, cruza por segunda vez el océano y ahora llega a Londres. Recorre la ciudad y como si fuera realidad toda su fantasía, se mezcla con el mundo extraordinario y atrayente como ninguno, el de Dickens. Vuelve nuevamente a las playas americanas y en Nueva Orleans es empaquetador de naranjas. Pasa por último a Jacksonville para ser agente viajero, y conoce ahora las facilidades de una vida holgada y próspera. Durante estos cinco años ha pasado bajo la influencia de la Naturaleza; ha soportado climas diferentes; ha contemplado el mar y más de una vez, a la manera de Odiseo, ha cruzado su ancho dorso; ha visto la montaña, los lagos, la llanura; ha cruzado ríos inmensos; ha contemplado el claro verde de los árboles del sur y se ha impresionado con el verde obscuro de la zona norte. Y así ha podido decir que ‘la naturaleza constituye un perpetuo panorama de belleza’. Pero hay mucho más. Este hombre joven, de mente clara, brillante y sin extravíos, ha podido enriquecer su espíritu con el panorama cambiante al infinito, proteiforme como ninguno, que es el pensamiento humano. Ha podido ver con diáfana claridad al hombre en el trabajo y al hombre en la actividad. Parecería ya su formación completa, pero nuevamente en él nace ese espíritu de la Universidad y, por tercera vez, viaja a Europa, pero ahora a completar sus estudios, a perfeccionar su ciencia jurídica en Londres, en París, en Heidelberg y en Viena. A tos 29 años, en 1896, se instala en Chicago y comienza su vida de abogado, Prematuramente se transforma en el hombre maduro y reflexivo que será siempre. Ahora su principal preocupación es, a la manera de Pascal, trabajar en pensar bien.

 

“Es una vida típicamente americana, la de los grandes americanos; origen humilde, vida modesta y sencilla, mucho trabajo, mucho esfuerzo, pobreza, poco descanso y muchas y nobles ambiciones. Como muchos otros, de muy poco llega a grandes realizaciones. Es la misma línea de Lincoln, de Edison, de Ford, de tos hermanos Mayo, de Murphy, de Cordell Hull, de Carnegie, de Bymes y de tantos otros.

 

“Chicago, en aquella época, 1900-1905, está próximo a la centuria, es ya la segunda ciudad de tos Estados Unidos. Hay un gran resurgimiento después del incendio de 30 años antes. Industrias, negocios, comercio y agricultura; es un gran centro de rutas terrestres y marítimas. Es ya un sitio destacado de cultura, pero, al mismo tiempo, de una gran corrupción moral, comercial y política. En febrero del año 1905 se efectúa bajo la inspiración de Paul la primera sesión de lo que fue después el Club de Chicago y señala el nacimiento de este portentoso movimiento que es Rotary, que, a cabo de un tiempo muy breve, luego de cubrir el territorio americano todo entero, se extiende a través de tos mares por todo el mundo civilizado. Antes y después de este 23 de febrero han surgido muchas iniciativas del mismo orden. Pero ninguna tan feliz y tan fecunda como Rotary; ninguna alcanza ni de cerca el seguro desarrollo y el auge sin igual que ha tenido la concepción de Paul. Es que Rotary arranca del fondo del alma, es como una materialización del más bello de los sentimientos, la amistad. Es que hay una sublimación del espíritu de servir, un íntimo convencimiento que es más hermoso y noble dar que recibir, ofrecer que pedir; en suma, que es más alto que ningún otro el sentimiento de servir. Es por eso que Rotary no ha conocido más límite en su desarrollo que el límite físico de los pueblos civilizados.

 

“Harris fue el último sobreviviente de aquellos cuatro hombres que en la noche del 23 de febrero del año 1905 se reunieron en la Unity Building, en Chicago. Sucesivamente fueron desapareciendo H. Shorey, G. Lochi y S. Schiele.

 

“Y desde esa noche, hasta el momento de su partida -¡cuarenta y tres años!- Paul dedicó su mayor entusiasmo y trabajo a Rotary. Contribuye a organizar el Club -actualmente el Old Number 1-, después ayuda a otras ciudades; en seguida es el alma en la formación de la Asociación Nacional de Rotary Clubs para llegar a la realización definitiva, Rotary International. Es el primer Presidente de R.l. en 1910. Después, 33 Presidentes lo han sucedido. Junto a las actividades que reclaman su profesión de abogado, la que ejerce a! frente de un grupo de abogados, Harris, Reinhart y Bebb, a la manera norteamericana, deja un tiempo muy importante para Rotary, al cual contribuye de mil maneras. Ya en la tarde de su vida, pasaba largas horas en su pequeña oficina de la sede de R.I. en donde había reunido todo aquello de característico de cada sitio que había visitado. Un pequeño y cálido museo con el reflejo de todas las amistades que había cosechado en sus numerosos viajes.

 

“Durante estos cuarenta y dos años su vida se confunde con la de Rotary y le es posible ver y palpar la magnífica repercusión de su idea de unión a través de la amistad y del servicio.

 

“Paul, con paso ágil y ademán sencillo, llegó hasta las playas de Chile en nuestro verano de 1936. Se efectuó en aquella época en Valparaíso la primera reunión de los Gobernadores de los Distritos iberoamericanos.

 

“En su lugar de reuniones, lo recibió el Club de Santiago; su palabra fácil, elocuente, convencida, frases medidas y justas, era un modelo de orador fino, de dicción atrayente. Escuchamos de sus labios una lección magnífica, expresiva y optimista y reafirmamos una vez más nuestra fe en Rotary a través de sus frases y pensamientos cristalinos.

 

“Rotary es la resultante de la actividad, del esfuerzo, del trabajo de miles de hombres. Pero es, por encima de todo, la consecuencia de la inspiración de Paul. Por eso para con él la deuda de gratitud de Rotary es la más grande, la más intensa y la más permanente.

 

“Nosotros, los que aquí estamos en este sitio y en esta hora, que tenemos la certeza de haber encontrado el camino seguro para dar satisfacción a nuestros espíritus a través de la amistad y el servicio, tenemos para con la memoria de Paul Harris nuestro mayor sentimiento de gratitud y de admiración.

 

“Rotary está en vía ascendente y el mismo Harris hace poco ha dicho que ‘la institución tiene mucho que recorrer todavía’. ‘El que piense del movimiento como un producto terminado es un miope’. Después agrega: ‘Los que han estado identificados con Rotary creen que apenas ha comenzado’. ‘Forzosamente, la grandeza de Rotary se hará en el futuro’.

 

“En la tarde de su vida, en este ocaso luminoso ha podido ver y palpar con nitidez que la grandeza de Rotary ya ha llegado, que sus beneficios se esparcen por el mundo en las pequeñas como en las grandes ciudades; y en este instante solemne su espíritu, que no conoció las violencias, podrá ver que en todas partes en donde existe Rotary hay un sentimiento generoso que es la admiración por su vida y el respeto por su obra y que cada hombre de Rotary en todas partes del mundo, ha heredado de él esa parte noble de su alma que fue el deseo de servir.

 

“El Rotary Club de Santiago, el más grande del mundo que habla la lengua inmortal de Cervantes, rinde su más hondo homenaje a la memoria de Harris, este ser privilegiado, de inteligencia universal, que vio en vida la más hermosa cosecha que es posible obtener: la obra completa, perfecta y definitiva.”

 

A mediados de 1947, la Directiva de R.I. y el Consejo de Fideicomisarios de la Fundación Rotaría acordaron hacer uso de parte de estas contribuciones para costear un programa cuyos planes habían sido trazados durante mucho tiempo: la creación de becas internacionales para graduados, destinadas a fomentar y alentar la comprensión y la paz en el mundo. En 1948, un grupo de 18 becarios altamente calificados procedentes de siete países fue designado para usufructuarlas entonces denominadas Becas Paul Harris de la Fundación Rotaría para Estudios Avanzados. Arch Klumph, padre de la Fundación Rotaría, murió en su ciudad natal -Cleveland, Ohio, Estados Unidos- en 1951, pero tuvo la fortuna de ser en vida testigo de la consolidación de este programa. Las Becas de Buena Voluntad de la Fundación Rotaría proporcionan fondos y sufragan el pasaje aéreo de ida y regreso destinado a cursar diversos programas de estudio fuera de los países de origen de los respectivos becarios. La finalidad principal del Programa ha sido siempre la promoción de la comprensión internacional. Desde 1947 los Becarios de Buena Voluntad han contribuido a fomentar dicho objetivo y han seguido estudios dentro de una cada vez más amplia gama de especialidades, incluyendo la formación profesional, el periodismo, la enseñanza de impedidos y muchas otras áreas, a nivel de postgrado y pregrado. Se ofrece también la posibilidad de usufructuar dos tipos de becas que se otorgan por concurso a nivel mundial, unas para cursar estudios intensivos de lengua y cultura japonesas y otras para un máster en agronomía, destinadas a candidatos originarios de países en desarrollo.

 

A partir de 1956, se solicitó a los Gobernadores de Distrito de Rotary que nombraran en sus respectivos territorios un Comité de la Fundación destinado a ayudar a la promoción del objetivo de la Fundación y servir de enlace con la Secretaría de R.l. Dado que los Presidentes de tales comités, y los subcomités dependientes de los mismos, son a menudo ex Gobernadores de Distrito de amplia experiencia y contactos muy valiosos, la creación de tales estructuras ha fortalecido enormemente la labor de la Fundación a nivel de Club y de Distrito.

 

ARCH C KLUMPH

 

Son muy pocos, incluso entre los rotarios, quienes poseen información sobre Arch C. Klumph. Fue uno de los primeros presidentes de Rotary International, el sexto, habiendo ejercido sus funciones en el año 1916-1917. Fue justamente él quien propuso a la convención de 1917, celebrada en Atlanta, Georgia, Estados Unidos, la creación de un “Fondo para Rotary… con el propósito de hacer buenas obras en el mundo en el campo de la caridad, la educación y otras avenidas para el progreso de la comunidad”.

 

La propuesta tuvo éxito, y el Fondo se hizo realidad al recibir la primera contribución: US$ 26,50 del Club Rotario de Kansas City, Missouri, Estados Unidos. Dicho Club había verdaderamente donado el dinero sobrante de los fondos destinados a la Convención de 1918 a celebrarse en tal ciudad. Así, de manera ciertamente tan modesta, dio comienzo un programa que iba luego a convertirse en la Fundación Rotaría, una organización filantrópica cuyo capital asciende a cifras multimillonarias.

 

En 1918 el Fondo ascendía a US$ 5.739,07. La Convención de R.l. celebrada en Minneapolis, Minnesota, Estados Unidos, decidió otorgar reconocimiento legal a dicho Fondo que, a partir de ese momento, se denominó Fundación Rotaría. Fueron asimismo designados cinco fideicomisarios encargados de “mantener, invertir, manejar y administrar” todos sus bienes y, “con la aprobación de la Junta Directiva de R.l. invertir sus haberes, como un solo fideicomiso, para fomentar los propósitos y los objetivos de R.I.”. El propio Arch Klumph presidió el Consejo durante el primer quinquenio. La primera subvención (de 500 dólares) fue otorgada en 1930 a la Sociedad Internacional para Niños impedidos.

 

Durante la década de los 30 y la siguiente, la Junta Directiva de R.l. intentó emprender una campaña para alentar contribuciones de al menos dos millones de dólares a la Fundación. Sin embargo, la Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial virtualmente neutralizaron tales esfuerzos en pro del desarrollo. Dicho estancamiento llegó a obligar a la disolución en 1937 de un pequeño comité de promoción integrado por voluntarios y la eliminación durante ese mismo año de un cargo remunerado creado originalmente para apoyar las gestiones de la Fundación. En 1937-1938 la Junta Directiva de R.l. no aprobó asignación alguna para la labor de la Fundación.

 

El lento desarrollo de la Fundación durante las décadas de 1930 y 1940 se convirtió en el crepúsculo que precede al amanecer. A la muerte de Paul Harris la campaña para obtener contribuciones que anteriormente se había desarrollado con tanta lentitud, súbitamente captó el interés de muchos de los ciudadanos de todo el mundo, quienes enviaron generosas donaciones a la Fundación a través del Fondo en Honor de la Memoria de Paul Harris. Para el 30 de junio de 1948, el total de las contribuciones recibidas ascendía al doble de la cantidad recaudada durante los tres decenios anteriores. Utilizando sabiamente estas donaciones, la Fundación remitió fondos de auxilio a las víctimas de la guerra, llegando a enviar en total casi 12.000 paquetes de alimentos e indumentaria a los países devastados por la terrible conflagración.

 

El Programa de Intercambio de Grupos de Estudio iniciado en 1965, se desarrolló rápidamente en carácter de Avenida para el fomento de la comprensión internacional. Ha ofrecido oportunidades a miles de profesionales o personas de negocios jóvenes, no pertenecientes a Rotary, para experimentar jornadas de intenso estudio y vivencia directa de naciones y culturas diferentes a la propia. En los últimos años han participado aproximadamente 2.000 equipos, unos 400 intercambios anuales.

 

En 1965 dio comienzo el Programa de Subvenciones Compartidas, a través del cual la Fundación colabora con proyectos de servicio internacional, aportando subvenciones por una cuantía máxima de US$ 50.000. Tales subvenciones podrán ser equivalentes a las contribuciones de un Club patrocinador, o recaudadas conjuntamente con otro Club, en carácter de colaborador internacional, estando destinadas a proyectos que reúnan ciertos criterios.

 

A partir de 1964 fue aumentando el número de miembros del Consejo, de cinco a once, debiendo solamente seis de ellos haber ejercido la presidencia de R.l. Debido a este aumento del número de líderes y a la ampliación de las operaciones de la Fundación, a partir de 1964 los fideicomisarios comenzaron a encargarse cada vez más de la administración de los programas de la Fundación Rotaría, labor que anteriormente había realizado la Junta Directiva de R.l. En 1981, el número de fideicomisarios fue elevado a 13 (número actual), disponiéndose que cada una de las seis regiones del mundo rotario estuviera representada en el Consejo. La década de 1970 y la de 1980 presenciaron un crecimiento impresionante de las contribuciones, permitiendo a los fideicomisarios ampliar los programas. El total de las contribuciones ascendía en 1969-1970 a US$ 1.964.402 dólares. En 1984-1985 había aumentado a US$ 24.863.396.

 

Las subvenciones del Programa de Salud, Nutrición y Desarrollo Humano fueron creadas en 1978. Sus primeros proyectos fueron emprendidos mediante donaciones a un fondo especial de conmemoración del 75e aniversario de Rotary, fundado en 1905. Entre 1978 y 1980, los rotarios donaron más de 7 millones de dólares para dar inicio a este tremendo impulso para mejorar la salud, aliviar el hambre y acrecentar el desarrollo social y humano.

 

A fin de apoyar el primer proyecto del aspecto relativo a la salud, dentro del Programa 3-H, el Consejo de Fideicomisarios de la Fundación Rotaría aprobó una subvención por valor de US$ 760.000 destinada a un plan quinquenal para la inmunización contra la polio en las Filipinas, nación que había sufrido año a año epidemias de la terrible enfermedad. La primera vacuna fue enviada al archipiélago en septiembre de 1979. Los fondos suministrados por Rotary brindaron en última instancia protección contra la polio para casi 15 millones de niños de las Filipinas.

 

Aquellos comienzos dieron lugar a la idea de emprender una empresa mucho más audaz que nadie en Rotary había previsto. En 1981, el Comité Especial de Nuevos Horizontes consideró que solamente el 10 por ciento de la población infantil de los países en desarrollo había sido inmunizada contra las enfermedades infectocontagiosas más comunes. Los integrantes del Comité consideraron asimismo que la inmunización masiva podría servir de eje a los esfuerzos en pro del servicio desplegados por Rotary a nivel mundial. La Junta Directiva de R.l. adoptó en 1982 la meta de inmunizar a todos los niños del mundo contra la poliomielitis para el año 2005, coincidiendo con el 100º aniversario de Rotary.

 

La campaña de recaudación de fondos sobrepasó el objetivo inicialmente planteado, permitiendo a la Fundación Rotaría mantener e incrementar su apoyo a las actividades de inmunización y a la meta final de la erradicación de la polio. A mediados de 1990, la cobranza de las promesas de donación (230 millones de dólares en total) ascendía a 215 millones de dólares, de los cuales la Fundación había comprometido casi 150 millones en beneficio de los niños de 95 países. Los esfuerzos para hacer efectivas tales promesas de donación se extenderán al año 1992.

 

Es indudable que PolioPlus constituyó un impulso de primer orden durante mediados de la década de los 80, aunque también la Fundación Rotaría supo avanzar en otros terrenos. Los programas piloto han puesto a prueba nuevas ideas, y los programas existentes han sido adaptados para hacer frente a nuevas circunstancias[4].

 

El Programa de Voluntarios de Rotary ha crecido en cuanto a la participación de rotarios y al alcance de su participación. Surgido a raíz de las actividades de 3-H en 1979, este Programa comenzó con la prestación de servicio voluntario por parte de médicos y dentistas rotarios en campos de refugiados en el sureste de Asia. Más recientemente, se ha contado con la participación de peritos agrónomos, contadores, ejecutivos industriales y otros profesionales. Cada voluntario debe servir durante un mínimo de cuatro semanas consecutivas en el proyecto que se le asigne.

 

La actividad de la Fundación Rotaría de más reciente creación subsidia gastos de viajes y derivados para un número limitado de representantes de Clubes y Distritos, con el fin de investigar y planificar el desarrollo de futuros proyectos de servicio internacional. Durante su primer año (1989-1990), el Programa de Subsidios “Discovery” del Fondo Especial Carl P. Miller, fue el factor que dio origen a aproximadamente 40 proyectos, a desarrollarse en los años venideros.

 

Con respecto a todos sus programas, la Fundación Rotaría es un nexo, un medio mediante el cual aquellas personas dedicadas al servicio se ponen en contacto con personas necesitadas. En algunas ocasiones, como en el caso de los Voluntarios de Rotary, se trata de un vínculo directo, de persona a persona. Otras veces, la Fundación proporciona la estructura mediante la cual los donantes canalizan el envío de sus aportaciones a fin de mitigar las carencias sufridas en otras partes del mundo. Sobre la base de la fructífera experiencia de PolioPlus, la Fundación continúa ampliando las oportunidades disponibles para que los rotarios hallen nuevas maneras para aportar con su característica generosidad. El objetivo sigue siendo el mismo: “El logro de la paz y la comprensión mundial por medio de la implementación de programas caritativos y educacionales a nivel internacional”.

 

CAPÍTULO IV: LAS CUATRO AVENIDAS DE SERVICIO DE ROTARY

 

INTRODUCCIÓN

 

El Club Rotario de Londres, Inglaterra, hizo una de sus contribuciones más perdurables al movimiento rotario cuando, en 1926, dos de sus socios desarrollaron lo que se denominó “Plan de Fines y Objetivos”, mientras caminaban un domingo por la mañana por las colinas de Surrey. Estos hombres eran Sidney W. Pascall (que más tarde sirvió como Presidente de Rotary International, en 1931-1932) y Vivían Carter (en ese tiempo Secretario de RIBI, la Asociación de Clubes Rotarios de Gran Bretaña e Irlanda). Reencauzaron sus ideas sobre servicio en cuatro canales: Servicio en el Club, Servicio en la Comunidad, Servicio a través de la Ocupación y Servicio Internacional. Esta nueva idea se discutió ampliamente y se presentó a la Convención de R.I. en Ostende, Bélgica, en 1927, donde se aceptó y, con ello, los Cuatro Canales (Más tarde denominados “Avenidas”) de Servicio pasaron a formar parte del programa de Rotary y, en la actualidad, operan allí donde funciona Rotary.

 

SERVICIO EN EL CLUB

 

Debido a que el éxito de los proyectos de carácter ocupacional, comunitarios e internacionales de un Club Rotario depende de la capacidad de éste para funcionar con eficacia, el Servicio en el Club es la primera de las Cuatro Avenidas de Servicio. Los rotarios promueven y fortalecen sus clubes aumentando el número de socios, fomentando el compañerismo, asistiendo a los programas semanales y comunicando información rotaría dentro y fuera del club.

 

El alto calibre de los socios es vital para las operaciones de un Club, y uno de los objetivos principales es extender el Club con nuevos socios, jóvenes y llenos de entusiasmo. Los líderes en los negocios y profesiones que viven o trabajan en el territorio del Club son elegibles para ser invitados a ser socios del Club de acuerdo con el sistema de clasificaciones.

 

SERVICIO A TRAVÉS DE LA OCUPACIÓN

 

Tal y como se declara en el Objetivo de Rotary, los rotarios promueven el Servicio a través de la Ocupación exhortando y apoyando “elevadas normas de ética en los negocios y profesiones, el reconocimiento del mérito de todas las ocupaciones útiles y la dignificación por parte de cada rotario de su ocupación como una oportunidad para prestar servicio”. Muchos rotarios son de la creencia de que, además de fomentar códigos de asociación mercantiles y conferencias sobre relaciones en los negocios, pueden lograr este objetivo aplicando en su trabajo diario la Prueba Cuádruple, adoptada por R.l. en 1943 como parte de su ideal de Servicio a través de la Ocupación. Ideada en 1932 por Herbert J. Taylor, Presidente de R.l. en 1954-1955, la Prueba es una simple pero profunda declaración.

 

SERVICIO EN LA COMUNIDAD

 

Rotarios de todo el mundo dedican su tiempo, dinero y experiencia a una variedad de programas y proyectos que tienen como meta mejorar la calidad de vida de sus comunidades.

 

Muchos clubes han investigado la extensión de la drogadicción en sus comunidades y han comenzado a actuar para combatirla.

 

SERVICIO INTERNACIONAL

 

Clubes Rotarios de todo el mundo participan en una variedad de programas que alientan y fomentan el avance de la paz, la buena voluntad y la comprensión internacional. Las amistades internacionales se forman y fortalecen por medio de intercambios, correspondencia, visitas y proyectos de cooperación.

 

A través de La Fundación Rotaría de Rotary International, los Clubes Rotarios envían anualmente a unos 1.400 becarios a estudiar al extranjero. Bajo el Programa de Intercambio de Grupos de Estudio de la Fundación, equipos de jóvenes no rotarios, hombres y mujeres de negocios y profesionales, viajan al extranjero para estudiar las condiciones sociales, económicas y culturales de sus países anfitriones. La Fundación también concede Subvenciones Especiales, que son sumas equivalentes a los fondos con los que contribuye un Club o Distrito Rotario para proyectos internacionales de carácter educativo o filantrópico, tales como el Programa “Nacer de nuevo”, que patrocina operaciones quirúrgicas a corazón abierto a niños necesitados. El Programa de Salud, Nutrición y Desarrollo Humano (3-H) financia mano de obra y materiales para proyectos a gran escala de asistencia sanitaria, desarrollo agrícola, formación profesional y mejoras en los pueblos de países en desarrollo. La Fundación también financia los gastos de los Voluntarios de Rotary que prestan servicio en proyectos de Subvenciones Especiales, 3-H y otros.

 

El Servicio de la Comunidad Mundial, adoptado por Rotary International en 1962, asocia a Clubes Rotarios de diferentes países para completar proyectos de servicio en la comunidad. Desde 1967, miles de estos proyectos han utilizado con éxito el Intercambio de Proyectos de SCM, que enumera proyectos de Clubes Rotados que necesitan ayuda. A menudo, también reciben la asistencia de la Red de Información de Donaciones en Especies, que ofrece un sistema para conectar ofertas de equipos y artículos donados con proyectos que los necesitan; los proyectos que han hecho uso de esta red incluyen la instalación de un refrigerador para un banco de sangre en un hospital mexicano, la compra de un hospital flotante para refugiados vietnamitas y la construcción de una universidad para formación de profesores en Papua-Nueva Guinea.

 

Las Conferencias de Buena Voluntad del Presidente de Rotary International convocan a rotarios de naciones a menudo separadas por diferencias políticas, para reuniones no políticas en las que se examinan las distintas maneras de fortalecer las relaciones amistosas entre sus pueblos a través de programas de intercambio de proyectos de servicio. La búsqueda de la paz ha sido también la meta de los Foros de Rotary para la Paz, organizados desde 1988 en diferentes zonas del mundo para examinar las causas de los disturbios mundiales y la forma en que las agencias no gubernamentales pueden trabajar para disminuir las tensiones y llevar la paz a naciones en conflicto. Veámoslas ahora en el Club Providencia.

 

AVENIDA DE SERVICIO AL CLUB

Organización

 

Los primeros Presidentes del Club debieron dedicar largas horas a este aspecto. En 1955, se le encomienda al entonces Vicepresidente Fonck el estudio del Reglamento del Club; su redacción final termina en 1958 y se somete ese año (18 de noviembre) a la consideración de la Asamblea general del Club. El reglamento aprobado en esa oportunidad dura con muy pocas modificaciones hasta 1978).

 

Debe haberse estimado que era una ocasión muy solemne, pues la reunión, según consta en Actas, se efectuó almorzando en la Hostería Providencia, en el mismo lugar en que hoy se encuentra la Biblioteca Municipal, Avenida Providencia esquina de Antonio Bellet.

 

Desafortunadamente, hemos buscado infructuosamente aquel Reglamentó.

 

Ese Reglamento, basado, posiblemente, en el Reglamento Tipo de R.I., establecía entre otros un Comité de Propuestas, cuyo objetivo final era proponer a la Asamblea del Club un nombre para cada cargo directivo, los que se votan en esa ocasión, pudiendo ser aceptados o rechazados. Desde luego, previo a esto, los socios sugieren al Comité de Propuestas nombres para los diferentes cargos. Hay que hacer notar que existen Clubes Rotarios que emplean este sistema “indirecto” de elección de sus autoridades.

 

Dentro de reglamentos el punto de mayor discusión ha sido siempre el sistema de elecciones, o de la generación de autoridades, lo que en el transcurso de los años, por lo menos según nos acordamos, ha tomado tres modalidades diferentes:

 

  1. a) Por medio de un Comité de Nominaciones, es decir, un Comité nominado por el Club. Generalmente Presidente y Gobernadores, si los hubiere, de períodos pasados, se reúnen y debaten sobre los posibles hombres que en ese momento pueden encargarse de la dirección del Club y luego proponen este nombre a la Asamblea para la ratificación o rechazo.

 

  1. b) Mediante pre-elecciones y como quedó establecido en actas: “Para ir orientando y centralizando la opinión del Club, respecto a los candidatos y poder llegar a la elección final con la casi unanimidad”; así, en la primera vuelta se puede votar por cualquier socio o socios según sea el cargo a elegir, más después de eso sólo por los que obtuvieron las cinco o seis primeras mayorías (sistema que se aplicó por lo menos durante la década de los 60 y parte de los 70).

 

  1. c) Elecciones directas, con uno o dos vueltas (o más); en la primera quedan los dos candidatos con las dos más altas mayorías; desde luego si en la primera uno de los socios no obtuviera la mayoría absoluta, hasta que uno de ellos obtenga la mitad más un voto[5].

 

Escribiendo sobre reglamentos, debemos dejar sentado que en la visita que efectuara en 1959 el Gobernador del Distrito Gregorio Lira, mencionó la necesidad de reactualizar el Reglamento de R.C.P., cotejándolo con el Reglamento General.

 

Otro Comité que a veces no se nomina es el Comité de Programas, que como su nombre lo indica (cuando existe) tiene la tarea de efectuar la programación de las actividades del Club, dando el Presidente la pauta general o marco de referencia.

 

Normalmente el Presidente Nominado junto a sus Presidentes de Avenidas o Comités Permanentes, deciden el número y función de cada uno de los Sub-Comités de Avenidas, subentendiéndose que el Presidente es miembro ex-officio de todas y cada una de las Avenidas y Sub-Comités.

 

En 1976 se creyó necesario conseguir la personería jurídica del Club, por lo que se encargó a los miembros con clasificación relacionada con abogacía, estudiaran, redactaran los estatutos necesarios y efectuaran los trámites pertinentes para obtener la personalidad jurídica.

 

César Pinochet E. (Presidente 73-74) se encargó de dicha tramitación, siendo otorgada la personería el 4 de octubre de 1978, y publicada en el Diario Oficial el 20 de octubre del mismo año. Firman Mónica Madariaga Gutiérrez, Ministra de Justicia, y Eduardo Avello Concha, Subsecretario.

 

Durante varios años existió un Comité de Presidentes de Clubes de Santiago. El objetivo era, al parecer, aunar esfuerzos para obras rotarías; así fue como con ocasión de una visita de rotarios de Mendoza, se estudió la posibilidad de construir un Monumento al Libertador Bernardo O’Higgins en el parque del mismo nombre que existe en esa ciudad argentina.

 

Se preocupó este Comité del niño en situación irregular, ya fuera ésta física, social o sicológica, dejando en manos de Providencia al niño físicamente impedido por la Sociedad que tenía y por el Instituto de Rehabilitación Infantil.

 

La última mención que se encuentra en las actas del Directorio de Providencia respecto a este Comité es en el mes de noviembre de 1961, con motivo de la Semana del Niño y la inauguración de pabellones en el Hospital Calvo Mackenna.

 

Años después se estimuló la creación de un Comité de Presidentes del Área Oriente con las mismas intenciones, al parecer, con que se inició este Comité. Podemos conjeturar que con el aumento del número de clubes en el Gran Santiago, a este Comité de Presidentes le fue cada vez más difícil reunirse, o suponer que los problemas a enfrentar con el crecimiento poblacional fueron diferenciándose.

 

No nos detendremos aquí en hacer un organigrama del Club. En “Anexos” encontrarán, queridos amigos, los Estatutos. Digamos sí que un Presidente de Club tiene obligaciones con Rotary International, con el Gobernador del Distrito, con su Club y con su Comunidad, y ahora quiero hacerle una pregunta a usted: ¿Cree sinceramente que un solo hombre se la puede? ¿Cree que puede analizar las necesidades de su comunidad, hacer programas, organizar, compatibilizar, controlar, conseguir los recursos? ¿No? Entonces póngale el hombro usted también, y tire pa’elante.

 

El año 1970, bajo la dirección de R. Martínez, el Club se reorganiza estableciéndose una serie de normas reglamentarias para su mejor funcionamiento, normas que tienden a hacer más eficiente el Club.

 

Todos conocemos que uno de los objetivos que se persiguen dentro de un C.R. es el compañerismo, y que por su importancia está a cargo de un Comité o Sub Comité, dependiendo esto de si la denominación es de Avenida o de Comité Permanente: “Fomentar entre todos los socios la amistad, promoviendo la participación de los mismos en actividades recreativas y sociales organizadas por el Club, así como atender la labor que el Presidente o la Junta Directiva le encomienda para cumplir con el objetivo general del Club”,

 

El instructivo que normalmente, cada año, se le entrega al Comité, tiene una enumeración de hechos que deben ser informados a los socios en cada una de sus sesiones.

 

Hacer notar al Club aquellos socios que han recibido alguna distinción, reconocimiento, honor, de parte de instituciones, de municipalidades o nacionales.

 

Los “Incidentes” excepcionales ocurridos a socios del Club. “Tanto mejor” dice el instructivo “si son humorísticos, pero no se debe causar bochorno a los interesados” (traducción no muy feliz para los rotarios de habla castellana, pudiéndose usar los verbos “concernir”, “atañer” o “involucrar”, ya que las primeras acepciones para Interesado” son “codicioso”, “avaro”, egoísta” o “utilitario”).

 

Los nacimientos, matrimonios, cumpleaños, aniversarios. Se recuerda con cariño; en una época el Club de Providencia enviaba a la esposa del rotario un ramo de flores para su aniversario de matrimonio, costumbre que fue necesario suspender con ocasión de que el rotario amigo se olvidó de este acontecimiento, sufriendo desde luego las iras de su cónyuge; y además, informar sobre el o los estados de salud de los socios del Club.

 

Queremos, antes de continuar con compañerismo, hacer un paréntesis y hablar un poco de asistencia, pues ¿a quién puede comunicar, a quién o con quién puede fomentar el compañerismo, el conocimiento mutuo si no hay asistencia?

 

Para nadie es un misterio que muchas veces el andar de una institución depende de factores, de circunstancias ajenas a los hombres y mujeres que la forman; y estos factores son totalmente conocidos, situaciones económicas inestables, situaciones sociales de intranquilidad o épocas donde impera la razón de la sinrazón. Rotary es un testigo de ello. La crisis de los años 30 llevó a muchos Clubes a su disolución; el año 31 desparecen 18 Clubes Rotarios, el 32 son 27 y el siguiente año las pérdidas son equiparadas con la creación de cientosiete Clubes. Recordemos un poco la época. “El Mercurio” reproducía lo que Herbert George Wells anunciaba en The Times”: “El problema principal del mundo consiste en las deudas. Todas las naciones ex combatientes de Europa se hallan agobiadas de deudas. Cada obrero, cada comerciante de Europa es deudor y cada empresa europea se desenvuelve bajo el peso abrumador de los impuestos.

 

“La bancarrota de la civilización, la bancarrota de la organización existente, el fin de la educación organizada, la destrucción completa del sistema monetario ya se ha producido en Rusia y se está propagando…”. El 25 de octubre de 1929, “El Mercurio” anunciaba: “Crisis en la Bolsa de Valores de Nueva York”. Lo que sigue es propio de una película de terror: lo que comienza normalmente a las diez horas, a las doce del día se había convertido en ruina para muchos y suicidio para otros.

 

Durante muchos años Rotary desapareció de España, de aquella que José María Gironella describió en “Los cipreses creen en Dios”, “Un millón de muertos” y “Ha estallado la paz”; el año 1950 desaparecen los 23 Clubes que existían en la República Popular de China, hasta el día de hoy. El torbellino que significa la II Guerra Mundial hace que Rotary International pierda 484 Clubes con 16.700 socios. Esta pérdida es desde luego temporal, pero fue necesario que pasara el conflicto bélico y sus terribles secuelas para que poco a poco volviera a ponerse en movimiento la rueda rotaría, y que cayera el Muro de la Vergüenza, la Cortina de Hierro como la bautizara Winston Churchill, para que un año antes de escribir estas líneas apareciera el primer Club Rotario de Rusia. ¿Si todo es del Estado, para qué se quieren iniciativas particulares?

 

No pensamos compararnos con esas catástrofes rotarías; sin embargo, Rotary Club de Providencia pasó por sus años de vacas flacas; en esa época se acuñó la frase que hasta hoy se usa entre los veteranos activos, alias Seniors, de “Los doce Apóstoles”; también se usa la U.T.T., pero eso es otra cosa.

 

“En aquel tiempo -relata uno de los socios perteneciente a esos viejos tercios- nos reuníamos en el Winter Garden, al lado del Teatro Oriente, pero dado que normalmente en las esquinas de Pedro de Valdivia y Providencia se juntaban grupos numerosos a darle a las ollas vacías y a apedrear todo vehículo que literalmente quedara a tiro de piedra, la asistencia disminuía y disminuía. Los miércoles se iba contando, somos tres, llegó el cuarto; ahí viene César. ¡Ah!, entonces somos cinco. ¡Llegaste! Somos seis, y para no seguir con el cuento de los diez chanchitos, digamos que rara vez éramos más de doce o trece, todo un éxito y también éxito de Ernesto Rosenfeld, que podía conseguir comida para sus compañeros y amigos rotarios.

 

“Debemos acotar, como excelentes cronistas de la época, que nunca se supo a ciencia cierta si la reunión terminaría como tal o con una estampida; a medida que el tiempo pasaba los ánimos de los manifestantes aumentaban en presión y el peligro de una batalla campal era tan inminente que todo negocio optaba por cerrar a piedra y lodo.”

 

Los Presidentes de aquellos años, a pesar de sus excelentes ideas, de sus magníficos programas, terminaban por contentarse con que el Club siguiera viviendo y a su vez entregando una tradición de servicio aunque ésta fuera altamente teórica. Si otra cosa más se pudo hacer es sólo un milagro. Si usted, lector, quiere saber el nombre de aquellos hombres, es cuestión de que abra la parte dedicada a la cronología y vea los años 70 a 74.

 

La cosa continuó agravándose y fue necesario “evacuar” (correcto léxico) el “Winter Garden”; se terminó con reuniones en casas de socios donde en forma rotatoria se compartía una taza de café.

 

En un editorial del Boletín del Club, Año XXVIII, Nº38, se decía en parte:

 

“El actual Director ha tenido por muchos años el encargo de esta publicación. En el período 1973-1974 no se le designó para ello y no se publicó ningún número. En el año recién pasado, en el año recién terminado, hay tres ejemplares. Ahora, volvemos… con agrado a ésta y otras actividades…”[6]

 

Desgraciadamente desde aquel entonces, dos crisis económicas han hecho que algunos socios del Club se vieran en la obligación de abandonar sus filas, para dedicar toda su energía a solucionar sus personales problemas, ya fueran éstos producto de una finalización de actividades o sencillamente para iniciar una nueva actividad partiendo de cero.

 

El 16 de junio de 1982, nuestro Presidente Julián Aguirre B. (Q.E.P.D.) hacía mención en su Memoria Anual de este problema: “Estas razones no las analizaré, ya que todos estamos conscientes de que vivimos los hombres de negocios y profesionales tiempos muy difíciles con la recesión mundial que nos ha acompañado durante este período y que con mayor o menor grado nos ha impedido tener la tranquilidad material de ‘Dar de sí antes de pensar en sí a pesar de todo lo que nuestras intenciones y buenos deseos quisieran”.

 

Algunos amigos volvieron al Club y el abrazo fue sincero, afectuoso y cariñoso; otros desgraciadamente jamás lo hicieron, pero continuamos esperando pues todos son hombres de excepción.

 

En varias actas, de las pocas que permanecen en la Secretaría del Club, puede verse que hay problemas que se repiten si no año tras año, por lo menos frecuentemente y que son fundamentales para la vida de un Club Rotario. Hemos escogido un Acta del Directorio del Club del año 61-62, en que se aborda el tema del ausentismo y se proponen varias medidas para combatirlo:

 

  1. Efectuar encuesta entre los socios, que tienda a clarificar la razón de su ausencia y si desean intensificar alguna de las acciones, como compañerismo, charlas por invitados o por socios del Club.

 

  1. Hacer participar al Club en foros sobre el trabajo que se realiza, el que se está por realizar y recibir sugerencias.

 

  1. Dar una mayor información rotaria leyendo extractos de la Carta del G., dando charlas sobre Rotary.

 

  1. Aumentar el contacto con otros Clubes del Gran Santiago por medio de intercambio de socios.

 

  1. Se aconseja puntualidad en las sesiones y esperar sólo en caso de invitados.

 

Este tema se ha vuelto a presentar y debatir en innumerables ocasiones; el problema sigue siendo el mismo: ¿por qué no asisten los socios?

 

Creemos sinceramente que todos y cada uno de los Directorios desde 1948 a la fecha han tratado el problema buscando la fórmula ideal de una reunión rotaría, y creemos que alguien que tenga alguna idea tiene el deber de comunicarla al Directorio.

 

Si de resaltar a los socios que han recibido algún honor o distinción se trata, podemos decir que por tres veces nuestro Club ha sido honrado con la designación de tres Gobernadores. No es aquí, en este capítulo, donde escribiremos sobre ellos, ni los nombraremos, pues creemos que ésta, una distinción ganada en el Servicio Rotario, necesita más de unas líneas inspiradas. Existen muchos socios que se han ganado honores y distinciones en el trayecto de sus carreras profesionales, de sus actividades, que no están conectadas como las anteriores directamente a Rotary, de las cuales desde luego nos enorgullecemos profundamente, pues significa que el Club ha elegido correctamente a sus socios, y nosotros, sus amigos, estemos junto a ellos cuando su gremio, su colegio profesional, la Municipalidad, organizaciones artísticas, científicas o históricas, o la Nación o un país amigo crean que ha desarrollado con mérito su trabajo y en toda otra ocasión cualquiera que ella sea.

 

Dentro de esto se enmarca el homenaje que año a año se efectúa al Dr. Luis Calvo Mackenna, claro es que ya el Dr. Calvo Mackenna pasó largo los límites institucionales para caer en los nacionales; basta abrir la “Historia General de Chile” de Carlos Fortín Gajardo para que en el Tomo II, página 41, encontremos el nombre del Dr. Calvo Mackenna, junto a otros médicos que también han escrito páginas en la Historia: Juan Noé, Exequiel González Cortés, Lucas Sierra, Germán Valenzuela Basterrica y tantos otros.

 

Sin embargo, el Dr. Calvo Mackenna brilla en el Rotarismo chileno con luces propias; no sin razón, inmediatamente detrás del monolito que señala el límite antiguo de las Comunas de Santiago y Providencia, una estatua forjada en hierro lo inmortaliza; junto a su efigie, están los niños que él tanto amó y por los que tanto trabajó, lleva su nombre, es un busto de bronce: “Al Dr. Luis Calvo Mackenna, Presidente y Gobernador Rotario. Por su labor visionaria y pionera en favor de la infancia.”

 

En la Plaza Baquedano, que da inicio a la Avenida Providencia, un monumento descrito como “Estatua de piedra. Mujer con niño entre las piernas. Con placa de bronce”. Dice: “Al Profesor Luis Calvo Mackenna, insigne benefactor de la niñez desvalida, intermedio de su creación, las Gotas de Leche del Patronato Nacional de la Infancia, el que reconocido coloca esta memoria en el cincuentenario de su fundación, 1901-1951”, y una placa de bronce con la imagen de “Luis Calvo Mackenna. 1882-1937. Del Rotary Club de Santiago al abnegado servidor de la humanidad y ejemplo de novelismos, virtudes para las generaciones venideras. 2-12-41, en homenaje a su obra médica y social”.

 

CLASIFICACIONES

 

Bajo la presidencia de Hugo Larrañaga se formó una comisión para que revisara y pusiera al día la Lista de Clasificaciones. Esto nunca llegó a realizarse, pues como la lista cada vez que se revisaba y quería ponerse al día crecía y crecía, mientras se examinaban negocios, profesiones y actividades, se pensó que debía existir algún otro medio y así se llegó a la conclusión de que en vez de Lista se hiciera un Sistema de Clasificaciones. La Comuna, en cerca de 40 años, se había convertido en el principal centro comercial-profesional del país; firmas importantes, nacionales e internacionales, se trasladaban con sus oficinas, gran parte de los chalets se demolían para dar paso a edificios de departamentos; bancos y otras entidades financieras habían abierto sucursales. La Lista de Actividades podía llegar a tener varias decenas de páginas, algo no muy cómodo por decir lo menos. Otras personas con seguridad tenían o habían tenido un problema semejante… Eureka… La O.M.S… y su Oficina Regional la O.P.S… Tenían la solución. Total, ellos decían: “la clasificación es un método generalizador”: por lo tanto, puede usarse ventajosamente… y tomando como modelo la “Clasificación Internacional de Enfermedades” se realizó la clasificación “de actividades”, confiando en que algo que viene estudiándose desde mediados del siglo XVIII hasta nuestros días, sometido a toda clase de pruebas y críticas durante 250 años, pudiera servir a nuestras necesidades.

 

En “Anexos” ustedes podrán encontrar el modelo; éste fue aprobado en asamblea, presentado a la Gobernación… aplaudido y olvidado, y posteriormente rescatado por estos viejos sabuesos.

 

Al parecer los Clubes prefieren seguir haciendo listas, lo que es comprensible en Clubes de un número limitado de rotarios… aunque seguimos creyendo en la utilidad del sistema diseñado.

 

RELACIONES PÚBLICAS

 

El Manual del Presidente insinúa que en la Avenida de Servicio al Club exista un Comité de Relaciones Públicas, cuya labor es la de informar al público acerca del Club, Rotary, su historia, su objetivo y sus logros, y obtener publicidad adecuada para el Club.

 

El Presidente Juan Carlos Cánepa dice en su Memoria: “Hasta hace muy poco Rotary no creía en la difusión de sus obras. No era necesario que la comunidad lo supiera. Sin embargo, ahora se ha estimado que la difusión de los postulados de Rotary resulta indispensable, y por ello en todo Club Rotario es necesario planificar y llevar a cabo programas de información al público sobre las actividades del Club y de sus relaciones con la comunidad”. Y agrega más adelante: “Se requiere contar con la comprensión, la cooperación y el apoyo de la comunidad. La opinión pública se forma con acciones y no con palabras. En resumen, la esencia del logro de imagen favorable no se obtiene tratando de relatar algo bueno, cuando la actuación no lo justifica, sino se obtiene mejorando la actuación para tener algo bueno que relatar, previo a haber creado las condiciones para ello”. Cita Juan Carlos a Paul Harris cuando dijo: “Es importante llegar al mayor número de personas, tanto rotarios como no rotarios, y esto no se puede realizar en forma privada”.

 

Nos hemos apoyado en las palabras de nuestro Presidente 89-90, pues ha sido, a juicio de estos cronistas, quien mayor énfasis ha puesto en este aspecto y no desconocemos esfuerzos efectuados con anterioridad al período señalado. Así, en el período 61-62 se hacía hincapié en la necesidad de dedicar una sesión homenaje a la Prensa, lo que se hizo. Además, muchas directivas trataron de atraer a las filas a periodistas, lo que hasta el presente no ha sucedido, es más, es una clasificación que ha permanecido por años vacante.

 

Pero hay algo más, tenemos un órgano de difusión, “El Rotario de Chile”, que debe llegar al 70% de los rotarios, ya que es el órgano oficial de todos los Distritos chilenos; varios G.D. en sus visitas han solicitado que nuestro Club active las colaboraciones con la “Revista Rotaría”, y no podemos calificar esta colaboración de otra manera, sino como muy pobre.

 

Discutíamos sobre este tema cuando nos acordamos de una anécdota aparecida hace muchos años en alguna revista: Un señor va a dar el pésame a la viuda. “Fulano -se refería al difunto- fue un hombre excelente, trabajó arduamente por la comunidad su preocupación por la gente y sus problemas fue extrema, fue un colaborador innato, un hombre de excepción”. La viuda sonrió melancólicamente y repuso: “Gracias, todo eso lo sé. ¿Por qué no lo dice donde sea necesario?”.

 

En otras palabras, tenemos muchas cosas que contar, pero hay que decirlas, y decirlas a la comunidad toda, donde sea necesario.

 

Es posible que ésta sea una de nuestras grandes fallas: los rotarios, y no todos, recuerdan los orígenes de las Sociedades Pro-Ayuda, de los Intercambios Estudiantiles, de las Becas de la Fundación, de… pero para eso también estamos escribiendo estas líneas.

 

COMITÉ DE SERVICIO A TRAVÉS DE LA OCUPACIÓN

 

Al planificar la estructura general de este opúsculo, debemos confesar hidalgamente que tomamos esta Avenida, sobre la cual debemos “historiar” ahora, un poco a la ligera (esto lo comprendemos ahora, cuando iniciamos por quinta vez este capítulo). La Avenida de Régimen Interior tiene reglamentos, decretos, estatutos, sobre los que podemos apoyarnos; la Avenida de Servicio a la Comunidad, fechas, nombres, lugares y montos anotados por el Tesorero, pero ésta es una Avenida que tiene doble sentido: hacia afuera, propagar el pensamiento rotario de servicio, y hacia el Club, traer la visión de un gremio, una asociación, un colegio profesional; en definitiva, aportar la perspectiva, los conocimientos de la clasificación que se representa para una mayor comprensión de un problema y su mejor solución.

 

En una Conferencia Distrital el E.G.D. Bruno Casanova A., del Club San Bernardo, decía en parte de su alocución: Todas las Avenidas de Servicio conducen a Rotary, pero ésta del Servicio a través de la Ocupación es la meta original”; ésta “pone énfasis en que cada rotario sea un ejemplo vivo del espíritu de Rotary en las relaciones con sus colegas, clientes y asociados”.

 

El E.G.D. (62-63) Dr. Pedro Zuleta Guerrero (Q.E.P.D.), Médico-Cirujano y Profesor de Estado con mención en Filosofía, expresó en uno de sus múltiples trabajos: “Pensamos que Rotary desde sus inicios, representa un movimiento espiritual, con una bien definida responsabilidad y compromiso, que trasciende, como un nuevo mensaje humanístico, a todos los ámbitos del mundo.

 

“Que Rotary es una Filosofía de la Vida, lo demuestran sus principios, su lucha por hacer partícipes a los hombres de un humanismo de nuevo cuño, su programa de acción y de responsabilidades; su fe en el hombre y en el destino de los pueblos, a través de lazos de amor y de confianza mutua que eviten los quiebres de algunos valores actuales y que forjados en la personalidad del rotario, se refleje en el mundo de la convivencia y haga de cada rotario un ejemplo, especialmente para las nuevas generaciones, a menudo desorientadas por propaganda e ideologías contingentes, como medio para desarrollar el porvenir, sembrar esperanza en el diario vivir de nuestra época.

 

“Para difundir una ‘Filosofía de Vida’ debemos partir del conocimiento de esa filosofía que, como toda comprensión de un fenómeno cognitivo, no se da como algo natural, por generación espontánea como diría cualquier biólogo, sino a través de un estudio y de una convivencia, de allí la insistencia en compartir semana a semana.

 

“La fórmula más apretada de Ortega y Gasset respecto a su concepción filosófica es aquella frase de las ‘Meditaciones del Quijote’: ‘Yo soy yo y mi circunstancia’.

 

La circunstancia se llama aquí Rotary, en el cual vivo, y vivir es estar haciendo algo, aunque esto sea intangible como las ideas o el pensamiento y mi quehacer es difundir estas ideas y pensamientos en el medio en que actuamos.”

 

Así Rotary ha creado la Prueba Cuádruple, algunos lemas que tratan de condensar el pensamiento como “Servir es mi ocupación” o “Se beneficia más el que mejor sirve”, y está estudiando un Código de Ética. Éste es uno de los puntos esenciales a tratar en los Institutos anuales de cada Zona o región, la “Declaración de normas para observar por los rotarios en sus negocios y profesiones”. Como éstos son unos “Apuntes para la Historia”, agregaremos aquí que desde 1915 “La Convención adoptó un Código Rotario para los hombres de negocios de todos los ramos. En razón a varias críticas al texto del Código y por falta de unanimidad de opiniones en cuanto a la utilidad que aportaría al mundo entero ese Documento de Rotary, R.l. interrumpió su distribución.

 

“En las Convenciones de 1927-28, 1928-29, 1931-32 y 1951-52 el asunto volvió a ser enfocado con opiniones en pro y en contra de la distribución del Código de Ética”, y desde 1977, se está, como ya se mencionó, estudiando de nuevo este aspecto.

 

Al respecto consideramos de sumo interés consignar las palabras del E.G.D. Juan Chiorrinii, que aparecieron en el Volumen 53, Nº 7-9 de “El Rotario de Chile”: “A pesar de sus diferencias etimológicas (habla previamente de Moral, Ética y de Deontología), la costumbre, que es finalmente quien impone el significado al lenguaje, prácticamente les ha dado a moral, como a ética y deontología el mismo significado; es la ciencia que rige la conducta de los hombres para que sus actos satisfagan la conciencia del bien. Para nosotros es evidente que un conjunto de artículos legales sobre moral que formen un Código de Ética sólo es aplicable para sociedades semejantes en cultura, educación, costumbres y religión, pero totalmente inaplicable para pueblos que se diferencian profundamente en sus modos de vivir”. El artículo en referencia lleva por título “¿Código de Ética Rotaría? ¡NO!

 

El Ex Gobernador de Distrito Juan Chiorrini habla, y bien lo hace, de culturas de sociedades, pero los autores quieren, con propósitos que se verán más adelante, ir un poco más lejos y llegar a la singularidad del ser humano; cada uno es un ejemplar único y nunca jamás repetido desde que el mundo es mundo. Este rasgo singular, irreemplazable, de la más humilde criatura humana, es un hecho, una evidencia y nos impide confundir a la gente entre sí. Esta singularidad no es solamente física sino síquica e intelectual; Schopenhauer escribió: “En cada individuo hay algo indefinible, propio únicamente de él, y por consiguiente absolutamente insustituible”.

 

Este indefinible, propio de cada individuo, la singularidad de la persona, “es objeto de curiosidad, de sorpresa, de emoción, de amor, de preocupación, de consideración, de respeto”; es a él a quien tenemos que llegar e interesar, lo que generalmente hacemos por medio de lemas que nos dan a conocer. Sin embargo, algunos de ellos no reflejan exactamente el concepto, y volvemos a citar a Juan Chiorrini: “Las costumbres imponen finalmente el significado al lenguaje”.

 

“Servir es mi Ocupación”, lema del Presidente de R.l. Percy Hodgson, es fácilmente entendible, y de los lemas oficiales “Dar de sí antes de pensar en sí” y “Se beneficia más el que mejor sirve”, especialmente éste último nos parece ser una desafortunada traducción. Nos explicamos: en nuestra mente “beneficioso” está íntimamente ligado a “lucrativo” o “productivo” y no a “perfección”, “mejoramiento” o “progreso”, y aquí podemos sin dificultad apoyarnos en el Presidente de Concepción Norte (86-87), Miguel da Costa Leiva, que escribió en “El Rotario de Chile”: “El hombre que sirve se perfecciona a sí mismo y perfecciona a la sociedad en que vive. Acoge asimismo un conjunto de valores espirituales y tener que ejecutar valores espirituales son los que dan justificación a la vida humana, otorga a sí mismo una dignidad y calidad moral de alto rango”.

 

Para la mentalidad chilena, “Se dignifica más el que mejor sirve” pareciera ser lo más adecuado.

 

En cuanto a la Prueba Cuádruple, pequeño código de ética, creemos también que es posible simplificarlo, sin alterar su valor moral, ni su claro significado, pero nos estamos adentrando en “críticas” que no corresponden a esta historia, ya que el problema ha sido planteado en el tiempo por varios Clubes Rotarios y se ha intentado mejorar la traducción. Así, en 1961, el rotario de San Miguel, Héctor Gómez, efectúa una traducción de la Prueba Cuádruple y que es propiedad intelectual del club mencionado. Sólo queríamos dejarlo estampado, dado que cayó en nuestras manos el libro “Megatendencias 2000” de Naisbitt y Aburdene, que al decir de sus editores con los más distinguidos “pronosticadores” mundiales de tendencias, llamándonos la atención una frase de la introducción: “Los más sensacionales avances definitivos del siglo XXI, no se los deberemos a la tecnología sino a un concepto más amplio de qué significa ser seres humanos”, y continúan más adelante: “No obstante, a la vez que nuestros estilos de vida se hacen más parecidos, aparecen señales evidentes de una poderosa contratendencia, una reacción contra la uniformidad, un deseo de afirmar la individualidad de la cultura y del idioma de cada uno, un repudio de la influencia extranjera”.

 

¿Es éste uno de los problemas a solucionar para ver un crecimiento armónico, sostenido? O a éste, si es que existe, se agrega el extenso Voluntariado de Providencia. La “Guía de Servicios Municipales 1991” registra 22 diferentes agrupaciones voluntarias, además entidades como la Fundación Nacional para el Desarrollo Integral del Menor (INTEGRA), Talleres de Adaptación y Desarrollo para el Adolescente con Problemas de Desarrollo Psicomotor y muchos otros, como Centros Culturales para la Juventud, el Círculo de Encuentro de Personas Mayores, el Centro Cultural Montecarmelo, etc., de creación Municipal.

 

Dentro de esta Avenida y en dirección “hacia adentro” están las diferentes charlas que los Presidentes de Club o Avenida han solicitado a especialistas en múltiples materias: “Drogadicción”, “Medio ambiente”, “Senectud y tiempo libre”, “Seguridad”, “La India”, “Canadá”, “El Medio Oriente”, “Historia de la Medicina”, “Educación”, etc., etc., en aspectos generales, o las Charlas de Instrucción Rotaría, solicitadas y siempre aceptadas por E.G.D., e incluso de otros Distritos, o a rotarios que dominan algún tema, y los Tres Minutos Rotarios implantados por el año 73, y que con altibajos se cumplen hasta hoy día.

 

Esta Avenida ha sido redefinida por R.l., y en 1987 estableció una nueva Política en el Servicio a través de la Ocupación, estableciendo por ejemplo un Comité de Orientación sobre Carreras, lo que a nuestro juicio se identifica plenamente con el Programa del Club denominado Jornadas de Orientación Profesional.

 

JORNADAS DE ORIENTACIÓN PROFESIONAL

 

Durante los años 75 a 80 se realizaron oficialmente en Providencia las Jornadas de Orientación Profesional, dirigidas a los alumnos de los últimos años de los Liceos y Colegios de la Comuna, con el fin de que en un diálogo directo, franco y abierto, se pudieran disipar sus dudas acerca del quehacer de diferentes profesiones.

 

En estas Jornadas participaron en un principio rotarios de Providencia, como también algunas de sus esposas, caso de citar aquí en forma inmediata a Leonor (Nona) de Martínez, quien en el año 1976 tuvo una destacadísima participación. Nona, con su vasta experiencia en la educación —no en vano fue Directora de la Escuela de Servicio Social por muchos años—, facilitó este intercambio tan necesario para jóvenes que en unos meses más iniciarían una nueva etapa en sus vidas.

 

Recordamos que junto a Leonor de Martínez trabajaron con ahínco Hernán Ayarza, Eduardo Valdés y el infatigable Rene Martino. Estas Jornadas van mejorando e intensificándose cada año, lo que hace necesario por una parte contar con charlistas de mayor peso específico, y se solicita la cooperación de José María Navasal, Sergio Dunlop, Luis Margas y tantos otros; estas jornadas se continúan hasta la presidencia de Rafael Guíñez (80-81), en cuyo período es felicitado Rotary por la seriedad, profundidad y eficiencia de este Programa; sin embargo, el éxito tiene su precio y el Ministerio de Educación se interesa por su realización con personal especializado. Creemos que la concepción que de este programa tenía R.C. de Providencia no fue bien comprendida, ya que lo que se tenía en mente por parte del Club era que los estudiantes se dieran cuenta del quehacer diario, cotidiano, de industriales, comerciantes y profesionales, del problema diario, más allá de exigencias curriculares, campos laborales o alternativas de desarrollo, que pueden aparecer en cualquier folleto instructivo de un Instituto o Universidad.

 

Sin embargo, las Charlas de Orientación Profesional han continuado siendo solicitadas a Rotary por colegios y liceos de la Comuna, y desde luego ejecutadas con entusiasmo y cariño.

 

En una importante revista de noviembre de 1991, aparece una crónica-aviso. Ahora hoy en día, sólo los expertos pueden saber si el párrafo que uno lee es noticia o ha sido pagado por los interesados. Dice como sigue:

 

“Primer Encuentro de Educación Superior,

 

“En la Estación Mapocho se presenta esta feria, que por primera vez muestra a los estudiantes de enseñanza media todas las alternativas de educación superior que existen en nuestro país. 20 Universidades, 20 Institutos Profesionales y 20 Centros de Formación Técnica exhiben sus programas, recursos y proyecciones del 14 al 16 de Noviembre. Importantes profesionales del área participan en foros, mesas redondas abiertas a todo público, donde se analiza el campo educacional, costos del sistema, nivel de preparación de los estudiantes, perspectiva de desarrollo de la educación superior y otros temas de interés para jóvenes, padres y apoderados”.

 

Dentro del nuevo lineamiento de la Avenida se insinúa un Comité de Premios a Profesionales como forma segura de alentar la experiencia en las actividades que realizan; será casualidad o transmisión de pensamiento, pero ese año, antes del replanteamiento de la Avenida, R.C.P. establecía premios al Mejor Trabajador de la Comuna; antes se había hecho pero bajo la fórmula de un reconocimiento, no de un Premio, así como también Premios al Mejor Empresario y al Mejor Alumno de Enseñanza media de la Comuna, que normalmente resulta ser una alumna.

 

Se han agregado otros; pueden ustedes suponer quién y por qué, el Premio al Mejor Trabajo sobre el Medio Ambiente.

 

Pero dejemos que Luis Capurro nos lo cuente en sus propias palabras:

 

“En 1984 se hizo cargo de la Comisión del Medio Ambiente. Dadas las buenas relaciones que han existido siempre entre la Municipalidad de Providencia y nuestro Club, pensé que podría ser un buen canal para proyectar la acción de nuestro Club en el campo de las actividades relacionadas con el Medio Ambiente. Con la venia de la Alcaldesa nos pusimos en contacto con la Directora del Departamento de Educación, doña Amelia García-Huidobro, quien acogió con gran interés la idea de establecer un programa que permitiera la participación de los alumnos de los colegios municipalizados de la Comuna y de los profesores que trabajan en la Corporación de Desarrollo Social de Providencia.

 

“Contamos desde la partida con la colaboración de un excelente grupo de profesores, pertenecientes a los 9 establecimientos municipalizados de la Comuna[7], quienes movilizaron a los alumnos que se interesaban en la temática ambiental, la idea fue interesar tanto a los alumnos de la enseñanza básica como media a trabajar juntos, primero en el desarrollo de algunas campañas a nivel de la Comuna, tales como: campaña contra el tabaquismo y campaña contra el desaseo de las calles. El éxito de estas campañas nos llevó a organizar exposiciones y foros para mostrar a la Comuna cómo trabajan los alumnos de los diferentes establecimientos comunales.

 

“El éxito obtenido en estas primeras etapas nos llevó a organizar una Academia de Educación ambiental, en la cual los principales actores son los propios alumnos y sus profesores coordinadores. En sus reuniones mensuales se discuten las actividades y proyectos y la forma de hacerlos operativos.

 

“Uno de los primeros frutos de esta Academia fue la decisión de estudiar en conjunto el problema de la contaminación del aire en la Región Metropolitana. Alumnos y alumnas sin distinción de edades y con diferentes niveles de capacidad científico-tecnológica se entremezclaron en la acción guiados por un solo ideal: La concreción de la meta propuesta. Luego de casi dos años de trabajo en los que visitaron bibliotecas y centros de documentación, hicieron encuestas y las procesaron, sometieron a múltiples especialistas a entrevistas, lo mismo que a funcionarios y autoridades; ponderaron y evaluaron los datos obtenidos en el afán de elaborar una información básica destinada a favorecer la internalización personal más adecuada del problema. El resultado de todo esto fue un libro presentado con gran modestia científica que resume las experiencias adquiridas y acoge vivencias logradas en largos meses de paciente y esforzado trabajo. Su título: ‘Contaminación del aire de Santiago vista por estudiantes de Providencia’, que salió a la luz pública en abril de 1990.

 

Terminada esta etapa la Academia de Educación Ambiental de Providencia se ha comprometido con otro desafío. Considerando que la fecha 1992 marca el encuentro de dos culturas: la amerindia y la europea, ha querido asociarse a este acontecimiento desarrollando otra temática: ‘Chile, antes y después de los españoles’, problema que está siendo enfocado desde el punto de vista de las Ciencias Naturales y las Ciencias Sociales. Es ésta la primera vez en que se logra comprometer a los profesores de las diversas asignaturas en el desarrollo de un proyecto común, pues todas las actividades anteriores habían estado fundamentalmente a cargo de profesores del área de las Ciencias Naturales. Se espera que el trabajo sea de una calidad compatible con la posibilidad de ser igualmente publicado como libro.”

 

Los rotarios también han brindado su tiempo, dinero y experiencia a fin de implementar una variedad de actividades tendientes a promover la conservación del medio ambiente, tales como proyectos de saneamiento de ríos, reciclaje, reforestación y revitalización de suelos, educación e investigación, control de la erosión y suministro de agua potable, a fin de mejorar las condiciones de vida dentro de sus propias comunidades.

 

En algunos casos, éstos han sido esfuerzos de pioneros. En mayo de 1971, por ejemplo, el Club Rotario de Salo, Italia, auspició la primera Conferencia Internacional destinada a tratar el problema de la eliminación de residuos de materiales utilizados para empaque y la contaminación sólida. La conferencia, celebrada en Gardone Riviera, atrajo a más de 400 gerentes y técnicos industriales procedentes de países de Europa oriental y occidental, Asia y Estados Unidos, quienes se reunieron para escuchar las opiniones y teorías de 21 peritos en la materia.

 

Durante la Asamblea Internacional de 1990 celebrada en Dallas, Texas, el entonces Presidente Electo Paulo V.C. Costa exhortó a los rotarios a dar énfasis a los asuntos ecológicos. Llamó a esta actividad especial “Preservemos el Planeta Tierra”. La Junta Directiva de Rotary International adoptó “Preservemos el Planeta Tierra” como Programa piloto de tres años de duración. Durante este período los rotarios se dedicarán a acrecentar, en todo el mundo, el número y la diversidad de los proyectos de servicio relacionados con la conservación de nuestro medio ambiente.

 

Otro problema que preocupa a R.C.P. desde hace más de diez años es la drogadicción. Con anterioridad al período de Guíñez, una serie de charlas ilustraron a los socios. Pero en el año (80-81) el Presidente Rafael decidió dar un impulso definido. Se invitó al Club al Mayor de Carabineros, Jefe de O.S.7, Luis Fontaine Manríquez, y se le pidió la cooperación para diseñar un Plan de Recuperación del adolescente drogadicto. Una vez diseñado se acudió a la I. Municipalidad de Providencia para ver si este Plan era posible implementarlo en la Comuna. La respuesta no sólo fue afirmativa sino de cooperación absoluta, pues don Alfredo Alcaíno se comprometía a ceder en comodato una casa para las actividades requeridas; con todo aquello en la mano se conversó con el General Director de Carabineros, César Mendoza Durán, quien comprometió todo su apoyo. Mas todo este proyecto, al pasar al Ejecutivo, se fue perdiendo entre cajones de escritorios e informes, hasta que seguramente algún celoso funcionario lo “fondeó” en algún lugar desconocido, o a lo mejor está engordando ratones burocráticos que gustan de buenos proyectos.

 

SERVICIO A LA COMUNIDAD

 

Existe una anécdota que en el tiempo la han puesto en boca de muchos hombres célebres.

 

En un estricto sentido, ésta se refiere al trabajo: Se cuenta que Tomás Alva Edison decía que sus inventos eran 1% de inspiración y 99% de transpiración.

 

Modificada un poco y atribuida al Presidente Quincy de Estados Unidos, Paul P. Harris cuenta cómo nació esta Avenida de Servicio:

 

“No, señora, yo creo que fue más transpirativo que inspirativo.

 

“Y así fue Rotary. No existió un inspirado inicio, Comerciantes jóvenes, la mayoría de éstos del campo, respondieron a mi llamado. Poco conocedores de la vida de la ciudad, nos reunimos para ayudamos mutuamente y gozar del amor brindado por el compañerismo. Ellos se sentían solitarios y nosotros habíamos hallado el remedio para la soledad. ¡Oh!, qué solitario yo me había sentido y cuánto había suspirado por estrechar una mano amiga y oír a alguien decir: ‘Buenos días, Paul’, en lugar del rígido y formal: ‘Buenos días, Mr. Harris’.

 

“Se esperaba la celebración de las reuniones en forma igual a como el viajero en el desierto mira hacia el oasis, en el cual espera hallar paz y descanso. Se abolió la palabra ‘Señor’ y en su lugar usamos ‘Silvester’, ‘Harry’ y ‘Paul’.

 

“Mis planes para el Club estatuían que solamente un miembro de cada negocio o profesión podría ser elegible para socio. En esta forma nosotros podríamos gozar del compañerismo al mismo tiempo que darnos ayuda mutua en nuestras respectivas vocaciones.

 

El Club creció de salto en salto y se incorporaron a él representantes de diferentes nacionalidades, religiones y credos políticos. Prevaleció una completa tolerancia. Silvester Schiele fue el primero a quien hablé de este movimiento y Silvester se convirtió en un íntimo amigo de mi vida. Fue él quien nos dio la idea de publicar nuestros retratos al margen opuesto a nuestros nombres en la lista de socios. A Harry Ruggles lo llenó tanto la satisfacción que le proporcionaban las reuniones, que lo expresó en forma de canto y de este humilde comienzo nació el canto en el Club, costumbre que se ha esparcido ampliamente.

 

“Sin embargo, nuestra paz y nuestra tranquilidad rompió en breve sus barreras, dejamos de sentirnos contentos con nuestro aislamiento y dimos comienzo a los Asuntos de Interés Público, edificados sobre las rocas del compañerismo y la buena voluntad, cuyos cimientos no han podido ser nunca sacudidos. Rotary se dio a conocer como una influencia beneficiosa para la ciudad de Chicago.

 

“Casi contemporáneamente a ello di comienzo yo a una campaña para la organización de Rotary Clubs en otras ciudades. La mayor parte de los socios la consideraron como una humorada que sobrepasaba los límites de la razón. De ello que yo siguiera adelante con esta idea, solo, pero con la simpatía de todos, e inclusive de aquellos que no creían en su resultado.

 

“Si yo fui el arquitecto, Chesley R. Perry fue el constructor. A él debe darse tanto crédito en el resultado como a cualquier otro hombre. Socio del Rotary Club de Chicago, él presidió la Primera Convención de Rotary en 1910, y fue elegido Secretario de lo que era entonces la Asociación Nacional de Rotary Clubs, con un pequeño sueldo para recompensarle las horas ilimitadas de trabajo.

 

“Yo fui elegido Presidente y más tarde Presidente Emérito de la Asociación Internacional de Rotary Clubs. En 1910 contraje nupcias con mi muchachita escocesa Jean, y edificamos un hogar en los suburbios, al cual llamamos Comely Bank, porque Jean nació en Comely Bank, una calle de Edimburgo, Escocia.”

 

COMITÉ PERMANENTE DE AYUDA A LA COMUNIDAD

Nuestro peor crimen es abandonar a los niños, descuidar la fuente de la vida. Muchas cosas que necesitamos pueden esperar, los niños no pueden.

Gabriela Mistral

 

Estimados rotarios: ¿No es ésta una inmensa área en la que tienen muchas oportunidades de extenderse hacia el prójimo? Y cualquier otro desafío que perdure en la búsqueda del progreso humano, ya sea en el área de desarrollo o liberación -se puede agrupar bajo su tercera categoría el desarrollo humano- el mejoramiento de la humanidad.

 

Trabajar para la humanidad, servir a hombres y mujeres en todo el mundo, es un digno propósito especialmente cuando la motivación es el amor.

 (Juan Pablo II, con ocasión de la Convención Rotaría de Roma, 1979)

 

Al cumplir Rotary International 82 años de vida, apareció en el diario “El Mercurio” de Santiago un pequeño artículo que nos permitimos transcribir a la letra, en el inicio de esta nueva sección de “Apuntes”:

 

“82 años cumple el Rotary Internacional.

 

“Ochenta y dos años al servicio de la comunidad cumplirá mañana lunes 23, el Rotary Internacional, entidad que posee 22.500 clubes en 160 países del mundo.

 

“En nuestro país, el Rotary funciona con un organigrama de 4 distritos con un total de 198 clubes desde Arica a Tierra del Fuego. Respecto de la Zona Central, ésta está adscrita al distrito 434 que corresponde al área geográfica de la Región Metropolitana por el norte, hasta el río Maule, por el sur, agrupado en 52 clubes con más de 1.600 socios, además de la existencia de comités de damas y organizaciones juveniles.

 

“El Rotary Internacional ha invertido 24 millones de dólares hasta junio de 1986 en la vacunación contra la poliomielitis en 150 millones de niños en 33 países del mundo, en el año 2005 cuando este organismo cumpla su primer siglo de existencia. Asimismo, ha invertido más de 140 millones de dólares en programas educacionales, nutricionales y de salud y de ayuda a países en catástrofes.

 

“En el nivel nacional, a través del distrito 434, los clubes rotarios han impulsado importantes campañas, entre las que se cuentan la Semana del Niño, creación de la Corporación de Rehabilitación del Niño Lisiado, Corporación Salvémosle el Corazón al Niño, Liga de la Lactancia Materna, Sociedad Pro-Ayuda al Niño Leucémico, becas para niños de escasos recursos, aportes a la alimentación escolar, entrega de material médico dental a hospitales e instituciones diversas, programas destinados a la tercera edad, etc.”

 

Si leemos con calma el “nivel nacional”, vemos que tres de las cinco importantes campañas que se enumeran en el artículo han sido obras del Rotary Club Providencia, Sociedad Pro-Ayuda al Niño Lisiado, Salvémosle el Corazón al Niño y la Sociedad Pro-Ayuda al Niño Leucémico, y se ha cooperado en todas las demás que se mencionan.

 

La Primera Semana del Niño se inauguró solemnemente el 5 de mayo de 1928 en Valparaíso. La iniciativa se había originado por parte del rotario Dr. Gustavo Fricke, quien propuso al Club dicho Programa el 25 de febrero de 1927, aunque la idea original primitiva nació en el Rotary Club de Nueva York en 1920, tres años antes que se fundara el primer Club Rotario en Chile, precisamente en Valparaíso. En Providencia, desde 1958 esta actividad queda a cargo del Past-Presidente.

 

Más siempre en la Semana del Niño, Providencia ha premiado a la mejor madre, al mejor alumno y a los mejores profesores; a estos últimos con un reconocimiento por su abnegada y eficiente labor y su absoluta entrega.

 

Dejaremos para más tarde las sociedades ya citadas y miraremos algunas obras de Providencia no nombradas por el articulista, pero que fueron hechas con el mismo amor, el mismo esfuerzo y la misma dedicación que las grandes obras.

 

Desde 1950, bajo la presidencia de Alberto Jory Patroni, se proyectó el Club hacia las escuelas de la comuna y esta proyección siempre ha tenido un múltiple propósito, mejorar hasta donde es posible la infraestructura de ellas, estimulando el estudio y el compañerismo de los alumnos y premiando a los mejores estudiantes, a los mejores compañeros y cooperando con los maestros. Durante un tiempo se destacaron socios que tenían a su cargo las Escuelas 44 y 398, donde Enrique Várela da las prioridades de los arreglos que son necesarios con un costo de $ 75.000. A cargo de estos arreglos está Jorge Moreno H.

 

Se han constituido multicanchas, se han arreglado bancos e instalaciones eléctricas, se han colocado vidrios, se han pintado fachadas, salas y pizarrones…

 

Muchas veces hemos recibido en el Club la carta agradecida de una Directora de Escuela Básica, que el Presidente ha preferido no incluirla en el archivo, quizás sólo por modestia.

 

Pero sí hay que contar que de uno de estos amigos de las Escuelas saldrá una bella obra.

 

A los historiadores les está permitido el ir y venir en el tiempo, así es que podemos saltarnos hacia el año 1970, y contar el nacimiento de una idea y su posterior realización.

 

Eran, en aquel tiempo, Amigos de la Escuela, que funcionaba al interior del Hospital Calvo Mackenna, Claes Gadler, Luis Díaz y Luis Margas. La escuela estaba destinada a posibilitar la continuación de los estudios a algunos niños que padecían de enfermedades crónicas. Los amigos de esa escuela acostumbraban llevar dulces y frutas a estos niños, pero no contentándose con entregarles golosinas a los que podían asistir a clases, ellos también pasaban por las salas del Hospital.

 

Un día mientras Luis Margas dejaba algunos dulces al lado de las camitas de unos enfermos de leucemia, una enfermera se acercó para decirle que no lo hiciera, y al preguntarle por qué, se limitó a contestar que esos niños morirían en el curso de unas horas más.

 

La conversación entre la enfermera y el Amigo de la Escuela no terminó allí, sino que éste se impuso de la carencia de medicamentos para tratar la afección y de su elevado costo.

 

‘Todo esto me impactó”, ha contado después Lucho Margas, “y me prometí que si un día mis compañeros me elegían Presidente, trataría por todos los medios posibles de conseguir dinero para formar un Banco de Drogas”. Esto se cumpliría el año 1975, no sin antes convencer a muchos amigos de la importancia de la obra que se proponía.

 

Así es como el 25 de marzo de 1975 se funda esta Sociedad destinada a preocuparse de aquellos niños afectados por esa temible enfermedad de tipo oncológico llamada leucemia, cuyos tratamientos son largos y costos y contra la cual muchos padres están imposibilitados para luchar por ser poseedores de escasos medios económicos.

 

El primer Directorio lo presidió Humberto Correa Castillo, Presidente del período 54-55 y Gobernador 69-70, y lo integraban César Guzmán Castro, el Dr. Eduardo Valdés, el Presidente en ejercicio Dr. Luis Margas, César Martínez Campos (Presidente electo), Harry Klenner, Rene Martino, Gastón Rivera y las señoras Eliana Melossi de Correa y Lilian Kreppen de Rivera.

 

Dos cosas son necesarias: su organización jurídica y la búsqueda de financiamiento. Ambos se consiguen; se dictan en su primer año Estatutos y Reglamentos, obteniéndose posteriormente la Personalidad Jurídica; en cuanto al financiamiento, por lo menos en sus inicios se consigue mediante el arriendo de los Stands Nos. 3 y 5 del Pabellón Nº 70 en la XII Feria Internacional de Santiago (FISA 74), que se efectuó entre los días 31 de octubre y 17 de noviembre, y en los cuales, gracias a la cooperación de Gillette se pudo hacer aportes sustanciales ese año y siguientes a la Sociedad recién creada.

 

En ese Stand de la FISA cooperaron todas las Damas de la Comisión de Señoras y, desde luego, todos los rotarios, aunque con un poquito de vergüenza. Se vendía, se cobraba y se voceaba la mercadería -en franca competencia con Rotary Club de las Condes, que tenía su Stand al frente… de Providencia, y ¡ni en FISA nos toca estar separados!

 

En un momento, llegó hasta el Stand un señor con corbata de huma, al parecer roja.

– Lleve usted la mejor máquina de afeitar del mundo, es una Gillette, súper de lujo, afeita prácticamente sola. Todavía no llega al mercado.

El señor de corbata de huma roja pregunta por el precio.

– Es toda una ganga, sólo cuesta X pesos -la equis todavía no ha podido ser despejada, a pesar de las consultas entre los rotarios remanentes; no venga a decir después que veinte años no es nada-, pero es la mejor inversión de su vida…

El comprador, con una sonrisa, se limitó a decir: -Deme seis, por favor.

Al vendedor le apareció una sonrisa tal que su cara pareció ser un buzón, que poco a poco se transformó en curiosa interrogación.

– Pueden servir para regalo -comentó el comprador. Un rotario más antiguo, que miraba desde un rincón, se acercó y le preguntó a su compañero que oficiaba de vendedor.

– ¿Sabes quién te compró?

– ¿El de humita? No.

– Es Kurt Weil, rotario de Santiago.

Gracias, Kurt, en nombre de esa Sociedad que nacía.

 

Posteriormente la I. Municipalidad de Providencia, por intermedio del Alcalde de aquel entonces, fija una subvención anual importante. El 28 de abril de 1986, por Decreto Exento 327 del Ministerio del Interior, se autoriza efectuar una Colecta Nacional para la Sociedad Pro-Ayuda al Niño Leucémico.

 

El 8 de junio de 1982 se invitaba a los miembros de Rotary Club Providencia a un acto en que se le entregaría una ambulancia al Servicio de Oncología del Hospital, que era donada por el Club conjuntamente con la Comisión de Señoras; firmaban la carta invitación Luis Margas, Secretario, y Julián Aguirre Bannazar, Presidente Rotary Club Providencia. En 1987 se informaba de una donación de 5 millones del Presidente de la República a la Sociedad.

 

Ya con pantalones largos, la Sociedad caminó lejos de Rotary Providencia.

En año rotario 1949-50 fue elegido Presidente Alberto Vergara Salas, y fueron muchas las realizaciones, más queremos destacar aquí la Sociedad Pro-Ayuda al Niño Lisiado, la que hoy Chile muestra orgullosa al mundo y que ha sido imitada en múltiples países. “Podemos estar seguros -escribe Humberto Correa en “30 años de servicio en Rotary”- que ni Alberto ni nadie en su Directorio imaginaron siquiera hasta dónde llegaría aquella luminosa idea”.

 

Nosotros, todos, hemos podido comprobar el acierto de estas palabras.

 

Todo se originó en la inquietud de médicos del Hospital Calvo Mackenna por ayudar a los niños con secuelas de poliomielitis, pero sus inquietudes no lograban concretarse aún en una realidad tangible, sostenida y eficiente; así el Dr. Helmuth Jaeger llevó esta inquietud al Club del cual era socio, que se interesó de inmediato en ella. Amalgamándose la incipiente agrupación de médicos inquietos por estos problemas y Rotary Club Providencia, integrándose un Directorio Conjunto, y el Club trabajó en todo sentido por ella y para ella.

 

Durante 40 años la presidencia de la Sociedad ha estado en manos de rotarios de Providencia. El Dr. Helmuth Jaeger, quien llevó la inquietud al Club, Alberto Vergara, el Dr. José Perroni y Ernesto Rosenfeld, quien prácticamente ha dedicado su vida a la Sociedad y a su órgano de trabajo, el Instituto de Rehabilitación, que pasó de una vetusta casa, aunque grande, de la calle Huérfanos 2681, al magnífico Centro de Rehabilitación que hoy ocupa en la Avenida del Libertador Bernardo O’Higgins. También su presidencia la ocupó la señora Inés Tonkin de González (Presidenta de la Comisión de Damas).

 

Fueron numerosos los socios que colaboraron intensamente con la Sociedad y que integraron su Directorio: Mario González, Humberto Correa, Manuel Rodríguez, Cristian Plaetner Moller, Ernesto Medina Parker, Carlos Gacitúa, etc.

 

Quizás hoy día, cuando ya es un ejemplo que ha ocupado las páginas de periódicos norteamericanos, todo se vea fácil, pero puedo asegurar que no fue un camino pavimentado el que se recorrió. La demanda de ayuda, como puede muy bien suponerse, era enorme, y ésta se comprometía cada día más, hasta que el presupuesto de operaciones quedó corto.

 

Dos mujeres, Presidentas ambas de la Comisión de Señoras de Rotary Club Providencia, a quienes les debemos cariño y un inmenso reconocimiento, Inés Tonkin de González y Adelita Silva de Vergara, encontraron la solución: solicitaron una audiencia con la Primera Dama, doña Rosa Markmann de González Videla, a quien dieron a conocer la Sociedad, su objetivo y sus apuros. Convencida doña Rosa de la justicia de la petición y de la importancia de la obra, dio los pasos precisos. De esa manera se obtuvo el 60% de los beneficios de un sorteo de la Polla Chilena de Beneficencia y la autorización para efectuar una colecta anual en beneficio de dicha Sociedad.

 

Si bien su Personalidad Jurídica le permitió adquirir propiedades destinadas a su funcionamiento, más de una vez se encontró en dificultades económicas. Así, en 1962 se solicita una subvención estatal de E° 50.000, aprobada por el Congreso y posteriormente rechazada por el Ejecutivo. Con la decidida cooperación del señor Encargado de negocios de Dinamarca en Chile, quien consiguió colaboración material y técnica para el Instituto de Rehabilitación, se salió adelante.

 

En 1955 Rotary Club Providencia recibió una carta de Rotary Club Tocopilla del Distrito 4320, agradeciendo la cooperación, por parte de la Sociedad Pro-Ayuda al Niño Lisiado, a una niña, Saady Araya; en agosto de 1985, sin mediación alguna, sin pedir, Rotary Club Tocopilla remitía, por intermedio de una hija de Sergio Puente, un cheque como donación a la Sociedad Pro-Ayuda al Niño Leucémico.

 

El financiamiento del Instituto de Rehabilitación Infantil, amparado después por Ley de la República, permitió la compra de equipos especializados, contar con el recurso humano adecuado y su continuo perfeccionamiento. Christian Plaetner consiguió un completísimo taller ortopédico capaz de fabricar todo tipo de aparatos de la especialidad, y así continuó hasta la Primera Teletón, efectuada por todos los medios de comunicación de la República.

 

En la sesión del 2 de agosto de 1978, Ernesto Rosenfeld, Presidente de la Sociedad, da cuenta al Club que recibió tres Kleinbus de una sociedad benefactora alemana.

 

Esta Sociedad también, y gracias al Club que la fundó, ha podido recibir los beneficios de la Fundación Rotaría, con becas para el perfeccionamiento de ortopedistas y otro personal, especializado. En 1978 se realiza la Primera Teletón, y con ello esta obra se alejó físicamente de R.C.P.

 

Podemos mirar con orgullo la obra, pero ya no nos pertenece: pertenece a todos los impedidos de Chile.

 

Hay cartas que lo dicen casi todo. Aquí va una en extremo importante:

 

Santiago, 10 de noviembre de 1988

 

Señores

Banco Central de Chile

Presente

De nuestra consideración:

 

Rotary Club de Providencia, con Personería Jurídica D.S. 1336 del 4 de octubre de 1978; institución sin fines de lucro, afiliada a Rotary International con sede en Evanston, Illinois, EE.UU., tomó conocimiento a través de este último, que Indiatlantic Rotary Club de Miami, ofrecía como donación una cantidad importante de libros científicos y técnicos, cuya lista de más o menos 265 títulos que corresponden a 23.000 volúmenes, se adjunta a la presente y que se refieren fundamentalmente a materias relacionadas a salud, medicina, ingeniería en sus diferentes áreas, agronomía, computación, etc.

 

Analizado y evaluado este importante ofrecimiento, Rotary Club de Providencia, estimó que era altamente valioso para la cultura científico-técnica del país, contar con tos volúmenes ofrecidos para reforzar, ampliar e incluso crear bibliotecas, si esto fuera necesario.

 

Tomada esta decisión por el Club, y autorizado por el Gobernador del Distrito 434 del Rotary International, señor Eric Krumm R., se iniciaron todos los contactos pertinentes tales como: Ministerio de Educación, Dirección Nacional de Bibliotecas, Universidad de Chile y Municipalidad de Providencia, para asegurarnos de la importancia y trascendencia de esta donación.

 

Evaluada esta situación, Rotary Club de Providencia, comunicó la aceptación de esta donación a Rotary Indiatlantic Miami, Florida, EE.UU. Éste, en desconocimiento de las normas chilenas de importación, procedió al embarque, sin damos el aviso correspondiente en fecha oportuna, de manera tal que este envío, arriba a Valparaíso el 12 del presente.

 

Ante este hecho y la urgencia de internar los libros lo más rápido posible para evitar gastos innecesarios, es que estamos presentando la documentación correspondiente a través del Banco de Chile, Sucursal Providencia.

 

Hacemos presente a Uds. que la Compañía Naviera que está haciendo el transporte de estos libros, lo hace en forma totalmente gratuita, dado el carácter y finalidad de la carga.

 

Para vuestro conocimiento informamos a Uds. que Rotary International nos obliga a estampar en forma destacada en cada volumen un timbre que diga:

 

“DONACIÓN DE ROTARY INTERNATIONAL – PROHIBIDA SU VENTA”.

 

Considerando todo lo manifestado es que venimos en solicitar respetuosamente a Uds., que la documentación de importación que estamos presentando sea considerada como una donación para todos los efectos legales que esto significa.

 

Es gracia.

 

Luis Margas Angelosante, Secretario    

Osvaldo Cárcamo Pantoja, Presidente

 

En nuestra juventud, de eso hace… todos estos años… los liceos y colegios inventaron pruebas atléticas, especialmente carreras de postas; existían las de 10 x 50 infantil, la de 10 x 100, la de 5 x 80 y otras ya olvidadas. Esta iniciativa de importación de libros, llevada a feliz término con una exposición y cocktail en los salones del Club Providencia de la I. Municipalidad, fue muy parecida a esas postas, pero aquí fue de 60 por lo que tocara. El Secretario escribía hecho un loco, Johnny traducía, Juan se encargaba de las navieras, el otro del Banco, el otro de la Aduana, el otro del transporte Valparaíso-Santiago, el otro del bodegaje, otros de desembalar, de timbrar, de seleccionar, otros de pasar de la bodega general a una más pequeña, otros de sacar un volumen de cada título y agruparlos por materias, el Presidente se movía entre todos apurando, halagando, reprendiendo, felicitando y conversando con “ejecutivos”.

 

La exposición fue un éxito rotundo. Efectuada en el Club Providencia, llegaron hasta ella el señor Ministro de Educación, el Subsecretario de Salud, Rectores, decanos, autoridades militares, y desde luego todas las autoridades rotarías. Se trabajó contentos y alegres, pues se sabía que era una obra importante. Discursos buenos y cortos.

 

Después el Club pudo arranarse un poco; los despachos salían en dirección a Universidades, Institutos Profesionales, Hospitales, etc. Aprovechando el viaje a Miami de uno de los socios, se envió un hermoso recuerdo al Club de Indiatlantic. ¿Saben ustedes lo que era? Una linda bandeja… de cobre.

 

MARCAPASOS-1988

 

Existen coincidencias en el tiempo y en las ideas, más de un descubrimiento se ha efectuado en dos partes del mundo casi simultáneamente, sin que sus “autores” se conozcan previamente. Así ocurrió en el Rotary de Santiago y de Providencia en relación a la necesidad de crear un Programa de Marcapasos.

 

La incidencia de enfermos cardíacos y su relación con el costo del tratamiento hacían necesario dicho proyecto. Y en este momento nos referiremos a aquel lado de la moneda, del que fuimos testigos, o sea, a Providencia. Se encomendó a dos rotarios médicos para que estudiaran el asunto desde la perspectiva de salud pública y médica operativa, se invitó a expositores médicos, se establecieron contactos con Rotary Clubs de los Estados Unidos que ofrecían marcapasos, si mal no recordamos en buen estado, pero con uso, o no de última generación; el programa llegaba a su fin en los aspectos de lineamiento y planeamiento, cuando llegó de visita al Club un rotario de Santiago Centro a exponer un programa semejante, para crear un Banco Rotario de Marcapasos. El plan, si no idéntico, coincidía en todas y cada una de las líneas fundamentales, así es que se decidió trabajar en conjunto y se creó un Comité Mixto Santiago-Providencia, en el cual Providencia estaría representado por un Secretario Médico y uno o dos vocales médicos.

 

El 31 de mayo de 1988 se inauguró oficialmente el Banco en el Hospital San Juan de Dios (a propósito ¿sabes que dicho Hospital es el más antiguo de Chile, próximo a cumplir 440 años) por autoridades y rotarios de Santiago y Providencia.

 

Providencia, poco a poco, fue retirándose del Programa, pues fueron percibiendo que Rotary Club de Santiago era mucho más que suficiente para llevar por sí solo adelante todo lo propuesto. Al ser Santiago, quizás hoy día también, el Club Rotario más grande de habla castellana, tiene gente más que suficiente para cubrir, dirigir, supervisar otra acción más, y Providencia necesitaba a su gente para acciones, entre otras, para el Niño Quemado, la Sociedad Pro-Ayuda al Niño Leucémico y otras cositas que algunos se traían entre manos.

 

Lo que nos dolió fue que esa obra tenía un nombre muy querido para los rotarios de Providencia, Fundación “Julián Aguirre Bannazar”.

 

LA SOCIEDAD SALVÉMOSLE EL CORAZÓN AL NIÑO

 

El 5 de agosto de 1967 el Club funda una nueva Sociedad destinada a recuperar a aquellos niños que portaran lesiones cardíacas congénitas. Nuevamente es el Hospital Luis Calvo Mackenna el que recibe los beneficios de esta nueva entidad. Uno de nuestros socios, especialista en esta delicada cirugía, el Dr. Helmuth Jaeger, dirige un equipo que lucha para dejar físicamente aptos para el mañana a estos niños seriamente dañados.

 

Debe dejarse constancia que la ayuda de Rotary Club Providencia al Departamento Cardiovascular del Hospital Calvo Mackenna se inició en 1958, como quedó estampado en el Acta de Directorio del 2 de septiembre de 1958, en la cual se lee: “El Presidente del Comité y Delegado del R.C. Providencia Dr. Helmuth Jaeger dio a conocer la labor… y el cual requiere urgentes ampliaciones”. Esta obra fue acogida con gran interés por el Comité acordando prestarle amplio apoyo, comunicándolo a todos los Clubes Rotarios del país, por ser una labor de carácter nacional y de responsabilidad moral colectiva.

 

El Sr. Rosenfeld agregó que se había acordado solicitar al Comité que forman los Presidentes de los Clubes del Gran Santiago que la colocación oficial de la Primera Piedra de este Pabellón Rotario se efectuase durante la Semana del Niño, con participación de todos los Clubes.

 

Esto se hace coincidir con el 10º Aniversario del Club.

 

Allí se centra la inquietud del Club y la nueva Sociedad, cuyo primer Directorio lo preside el Dr. Darío Verdugo Binimelis, inicia una labor que en poco tiempo habría de lograr resultados sorprendentes.

 

Contribuye a ampliar el pabellón quirúrgico de la Sección Cardiovasculares y a facilitar la adquisición de instrumentales apropiados para su mejor desenvolvimiento. Crea el Banco de Sangre para este Departamento, el que por su intermedio recibe importantísima ayuda del Gobierno de Alemania Federal y de otras instituciones de bien público europeas.

 

En 25 años de existencia la Sociedad puede exhibir orgullosa la recuperación total de cientos de niños, que sin su efectiva ayuda tal vez no hubieran podido obtenerla.

 

Dos ex Socios del Club la han dirigido desde su fundación: el Dr. Darío Verdugo y Ernesto Rosenfeld. En 1977 ocupa la presidencia la distinguida dama doña Margarita Riofrío de Merino.

 

Hoy día el Instituto de Cardiología Infantil es un ejemplo de alto perfeccionamiento científico-técnico. Pero detrás de él estaba la fuerza de aquellos que dijeron que servir era su ocupación.

 

EL NIÑO QUEMADO

 

El Club, desde hace algunos años, ha puesto énfasis, sin formar Sociedades, Asociaciones o Amigos de… en el Niño Quemado, aportando infraestructura, construyendo salas, colocando aire acondicionado, instalando baños Jacuzzi para estos niños, ampliando dependencias. Rolando Ramírez y Lola, Enrique García y Rosita, Luis Capurro y Raquelita, se han destacado en esta labor que se convirtió en un programa a largo plazo. Además, año a año, en la medida de las fuerzas, aquí léase pesos, se ha comprado y donado instrumental quirúrgico, material de curaciones, de transfusiones y otras especies difíciles de detallar ¡SIEMPRE CON AMOR!

 

NIÑOS AUTISTAS

 

Durante el período de Juan Carlos y en relación con los niños deficientes mentales, Rotary Club de Providencia encabezó un programa piloto tendiente a fortalecer en ellos el reconocimiento de los valores patrios y la atención de estos niños mediante la realización de diversos trabajos y visitas, en los cuales se ha dejado muy en claro en la comunidad el auspicio de esta obra por el Club. Como corolario de lo anterior se editó un libro y se hicieron dos series de diapositivas, las que se proyectaron en diferentes instituciones del país; para tal logro se contó con el apoyo de la infraestructura del Departamento Audiovisual de la Universidad Metropolitana, quien elaboró el set de diapositivas, con financiamiento del Club.

 

Este Programa, fuera de ser presentado en el Club, se presentó en la Feria Regional de Educación Extraescolar de la Región Metropolitana (7 al 10 de diciembre de 1989) realizada en Maipú, en la Universidad Metropolitana, Departamento de Educación Diferencial, en el Instituto Anglo-Chileno, en la Escuela de Verano de la Universidad de La República. En todas estas partes se enfatizó la iniciativa y el auspicio de R.C.P.

 

El material didáctico quedó en el Departamento de Educación Diferencial y Formación Cultural de la Universidad Metropolitana para el uso de alumnos y profesores.

 

Desde sus primeros pasos R.C.P. se ha preocupado de la Semana del Niño, en la cual las Damas han tenido una participación destacadísima, muy especialmente en el Día de la Madre. Así, las Maternidades del Hospital Salvador y Ángel Custodio Sanhueza han recibido miles de ajuares, instrumental de obstetricia y ginecología, ropa de cama y premios a las mejores madres, que han sido la mayoría de las veces de real importancia y valor.

 

Así, casi siempre la responsabilidad ha recaído en Providencia, y el homenaje principal de ese día en el Dr. Luis Calvo Mackenna.

 

No podría asegurar que siempre, pero sí que casi siempre, se ha efectuado un homenaje al Maestro, reconociendo su abnegada labor; los homenajeados han sido no sólo Directores o Directoras de establecimientos fiscales, sino también maestras y maestros de colegios particulares, de escuelas públicas, municipalizadas o colegios subvencionados.

 

INTERACT

 

El 5 de julio de 1978, en una sesión solemne de R.C.P., se entregó la Carta Constitutiva de Interact “José Victorino Lastarria”, patrocinado por nuestro Club. Su Directorio, encabezado por el Presidente Ferth Olivares Diez, tenía como Vicepresidente a Juan C. Lazo; Secretario, Sergio Paredes; tesorero, Manuel López, y los Directores Mauricio Martini, Alejandro Bernstein, Kurt Goetz y Héctor Parra.

 

En esa reunión se contó con la presencia del E.G.D. Fernando Friedmann. En esta obra hay que destacar la fundamental labor llevada a cabo por nuestro ex consocio y Presidente de R.C.P. (79-80), Iván Amagada.

 

En septiembre de ese año se publicaba el primer número del Boletín Informativo, del cual extractamos su propia historia contada por un “interactiano”:

“Una Obra para Todos.

“Es un día cualquiera de marzo. Un grupo de jóvenes estudiantes del liceo José Victorino Lastarria, se encuentran reunidos porque tienen una inquietud común: el deseo de servir a la comunidad. Pero poco se puede hacer en este sentido si no se organizan. Es por ello que ese mismo día deciden fundar el primer INTERACT de Providencia. Su nombre, “José Victorino Lastarria”, el mismo de su casa de estudios.

“INTERACT: una palabra probablemente desconocida para la mayoría de los habitantes-de la comuna, ciudad o país donde funciona este tipo de organización. Claro es que al decir que depende de Rotary International -con sede en casi todos los países del mundo- y está patrocinado por el Rotary Club de su jurisdicción correspondiente, adquiere cierto prestigio.

 “Trataremos de aclararte en pocas líneas lo que es esta entidad, lo que son sus objetivos y cómo pretendemos cumplirlos.

“INTERACT es un club de jóvenes entre 14 y 18 años de edad, que cursan enseñanza media y tienen como objetivo principal, servir a la comunidad escolar, al barrio, inclusive al club de fútbol si éste lo necesita, etc.

“Pensamos que la mejor manera de llevar a cabo esta gran tarea es, además de nuestro arduo trabajo en diferentes obras de bien social que programe nuestro club, movilizar las fuerzas vivas que integran la comunidad.

Trataremos así de cumplir con nuestro propósito, que no es una misión fácil, pero se reduce a una simple palabra: ¡SERVICIO!”

 

El Editorial del Boletín estaba firmado por el Director de Actividades Pro Juventud de R.C.P. (Iván Arriagada), era un saludo a los Interactianos, a los Rotaractianos y a la señorita Rectora del Liceo J.V. Lastarria por la cooperación prestada en la formación del Club y al Sr. Alcalde de la I. Municipalidad. Describían el Taller de Actividades de los Interact del Distrito realizado en Rancágua, dando cuenta de su visita al Museo Histórico de la ciudad y a la Casa de la Cultura, donde se les dio una charla completa sobre el procesamiento del cobre; concurrieron a la Plaza de Armas conjuntamente con R.C. de Rancagua y demás Interacts a rendir un homenaje al Libertador General Bernardo O’Higgins.

 

Además, después de las sesiones de trabajo que comprendieron las Cuatro Avenidas de Servicios (Comité Permanente actualmente), resaltaban la elección del Primer Gobernador de Rotaract, que recayó en Pedro Hidalgo Campos, Presidente del Rotaract de San Miguel

 

ROTARACT

 

En abril de 1981 se constituye un Rotaract en Providencia bajo la presidencia de Gonzalo Alée Gil; Secretaria, Teresita Puente Hernández; Vicepresidente, Julián Aguirre Mac Donald; Tesorero, Ricardo García, y 20 socios entre los que figuraban varios hijos e hijas de socios de Rotary Club Providencia.

 

La preocupación de este Rotaract fue el Servicio hacia la Comunidad, apadrinando el Hogar de Menores que se ubica en la calle Manuel Montt y refaccionando y pintando una escuela de la Comuna.

 

En su segundo año de vida se elige Presidente a Hernán Pizarra, Secretaria a Marcela Loyola y Tesorera a Viviana Boscosa. Durante este segundo año se efectúa un intercambio entre Rotaractianos de Argentina y de integrantes del Distrito 434, especialmente de Providencia.

 

En su gestación, fundación y organización intervienen Iván Amagada O, Julián Aguirre B. y Sergio Puente G.

 

Debemos establecer que este Rotaract tiene una vida activa de dos años y medio, disolviéndose a fines de 1982. Las explicaciones no son sino las dadas en la Memoria Anual de Julián Aguirre Bannazar, pero a pesar de todo hay una obra permanente de este Rotaract: el matrimonio de Gonzalo con Teresita, su primer Presidente con su primera Secretaria.

 

CAMPAÑAS DE TRÁNSITO EN LA COMUNA

 

En varios períodos rotarios se ha contribuido a la prevención de accidentes del tránsito entre los escolares, ya sea formando brigadas, dando charlas, cooperando con la I. Municipalidad y por último, con la confección de un importante número de cartillas repartidas por intermedio de Carabineros de Chile en las diferentes escuelas. Labor ésta última de Osvaldo Cárcamo y las facilidades de Rotary de Temuco.

 

AVENIDA DE SERVICIO INTERNACIONAL

 

Quien desee escribir este capítulo como Historia, es decir como hechos debidamente comprobados, y de los cuales se conoce tanto su génesis como su resultado final, y desde luego lo que existe entre estos extremos, deberá tener una paciencia de chino además de una gran bola de cristal, ya que, por ejemplo, los datos conseguidos a través de E.G.D. que colaboraron con estos apuntes, apoyándose desde luego en los antecedentes que se tienen a nivel de Gobernación, no coinciden con aquellos que aparecen en actas de las sesiones del Club. Es posible, y así lo creo, que el Club no haya comunicado a la Gobernación algún hecho, lo que nos lleva a felicitarnos de haber cambiado el título de “Historia del Club Providencia” por el que tiene de “Apuntes y Documentos para la Historia de Rotary Club de Providencia”.

 

Dentro de este capítulo hay sí cosas bien sentadas: primero, los homenajes a los países americanos, especialmente a los hispano-hablantes. El espíritu americanista de varios socios del Club, y en especial de César Guzmán Castro (Q.E.P.D.), nos llevó durante muchos años a tener vínculos estrechos con todos los países bolivarianos y también centroamericanos, mas hay que agregar que en esta acción se vio muy bien secundado por Enrique Várela y Sergio Dunlop, quienes ocuparon altos cargos en la Sociedad Bolivariana de Chile.

 

Los homenajes a estas repúblicas hermanas muy rara vez se han pasado por alto, y sus mismos Embajadores ante Chile nos han dado interesantes conferencias en un cálido clima de amistad, lo que ha permitido llevar un poco más a fondo el intercambio de opiniones sobre la problemática económica, política y social y nuestras propias relaciones como pueblos. Se puede recordar una sesión donde se consiguió la asistencia de los Embajadores de cinco repúblicas centroamericanas, o la charla llena de colorido que nos diera Fabio Cruz, Embajador de Costa Rica en Chile, sobre la arquitectura colonial en su país. ¿Estaría de más recordar que Fabio fue socio de R.C. Providencia hasta que su Gobierno lo llamara de vuelta?

 

Venezuela ha sido otro país hermano que a través de sus representantes ha compartido en numerosas ocasiones nuestra mesa rotaría y, aunque por períodos cortos, funcionarios de su Embajada han sido socios activos del Club. Desde luego nos hemos referido a unos pocos países, pero en las actas están los homenajes a Argentina, Colombia, Perú, etc., etc., como a los países de habla inglesa, y principalmente a los EE.UU. de Norteamérica y Canadá (supongo que nadie en Montreal, y especialmente en Quebec, leerá estos Apuntes).

 

Sergio Puente, quien estudió en París, nos recuerda cada 14 de julio la caída de la Bastilla, si esa semana no tiene turno en la Posta central.

 

Por otra parte, el Club siempre ha estado interesado en profundizar los conocimientos sobre problemas internacionales. El conflicto del Medio Oriente ha sido expuesto por notables conferenciantes, de igual manera que los problemas de Europa del Este, de los países asiáticos, etc., etc. Enunciarlos no le haría bien a nadie; baste decir que, como rotarios, queremos entender los problemas que deben enfrentar personas de otras latitudes, en un afán de comprender mejor al hombre, su pensamiento y sus actitudes.

 

INTERCAMBIO DE JÓVENES

 

El intercambio de estudiantes y profesionales jóvenes es otra actividad que cae en la Avenida que estamos viendo. No vamos a hablar del Intercambio de Grupos de Estudio, ya que más bien ésta es una actividad de Distrito a Distrito, sin colaboración de los Clubes que conforman el Distrito, sino del intercambio de jóvenes que vienen a vivir por un año con una familia rotaría, a la vez que uno de nuestros hijos va a convivir con rotarios de otros países. Después de releer las actas se debe concluir que esta opción de aumentar el bagaje cultural de la juventud ha sido poco explotada por R.C. Providencia, ya que no se registran más de cinco o seis jóvenes de Providencia que hayan experimentado esta vivencia. Es posible que el número sea tal vez un poco mayor, total, hay tantas actas perdidas que no podríamos asegurar nada.

 

Sin embargo, los Programas de la Fundación experimentaron en las décadas de los 70 y 80 un espectacular aumento y con ello, como veremos, un aumento en las Becas de Buena Voluntad, que es el más antiguo y más conocido Programa, iniciado en 1974.

 

Providencia ha patrocinado por los menos a 9 ó 10 jóvenes para ocupar una de estas Becas de Buena Voluntad (En este punto no coincidimos para nada con los datos que el E.G.D. Eric Krumm gentilmente nos facilitó, pero quería destacar aquí la amabilidad de Eric para entregarnos datos de éste y de otros capítulos).

 

Como Becados de Buena Voluntad patrocinados por Rotary Club Providencia, se encuentran:

  1. Eliana Correa Melossi. No se mencionan la Universidad ni el tipo de estudios que cursó, pero la Beca fue para los Estados Unidos.
  2. Beatriz Beltrán y
  3. Cynthia Bentjerodt. Ambas estudiaron en la Universidad de Athena, en Georgia, EE.UU.
  4. Inge del Río Hurtado. En el año 1956-57, en la Universidad de Nueva York estudió Terapia Física.
  5. Rodolfo Schmidt G. Estudios de Ingeniería Comercial, años 78 a 80.
  6. Rafael del Carmen Cubillos. Becado por el Instituto Mexicano de Rehabilitación, año 78-79.
  7. Irene Helmke. Periodismo en la Universidad de Columbia, Nueva York.
  8. Gonzalo Bravo. Estudió Administración Deportiva, año 88-89.
  9. Mario Zamudio. A Córdoba, Argentina.

En los intercambios de grupos de estudio sólo encontramos a Felipe Fuguet Degoyeneche (periodista), año 77-78, y a Rodrigo Salas Moncada el año 84-85. Ambos concurrieron a los Estados Unidos.

 

OTRAS ACTIVIDADES

 

A través de la Fundación Rotaría se colaboró con la campaña PolioPlus, que en el club la dirigió Hernán Cruz con un éxito total, pues se cumplió con la meta establecida en el tiempo previsto; aquí Hernán se esforzó al máximo para que los rotarios de Providencia cumpliéramos con esta campaña mundial.

 

Numerosas veces se han recibido y enviado a Argentina grupos de jóvenes por períodos cortos, de no más de 15 días, en un afán no sólo de conocimiento sino de hermandad, y con seguridad se continuará cuando se pueda con este tipo de actividades que únicamente enunciamos ya que, al igual que las Charlas, son numerosas las veces y no es bueno cansar al lector.

 

En el uso de las franquicias para el envío de estudiantes mediante Becas de la Fundación Rotaría, se identifican dos períodos definidos: el primero va desde la fundación del Club hasta 1958, en el cual se logra enviar a cuatro alumnos a perfeccionarse a Estados Unidos, y el otro período se inicia en 1979 y dura toda la década, con cinco becados, “acción” que se paraliza alrededor del año 90. No creemos que sea una coincidencia que en el mismo tiempo el club nombre a cinco socios, Socios Paul Harris.

 

El 27 de mayo de 1988, en sesión de celebración del cuadragésimo aniversario de R.C.P., bajo la presidencia de Rolando Ramírez, se hizo entrega de Distinciones Paul Harris a Humberto Urrutia Q. y a Julián Aguirre.

 

Y por aquí debe terminar la actuación del Club en cuanto a nuestra actividad internacional. Quizás deberíamos agregar que nos hemos hermanado con Clubes de Perú, Ecuador, El Salvador, Costa Rica y algunos otros países, pero después de una correspondencia epistolar de buenos deseos, esta hermandad ha caído en un ‘coma profundo”. Quien escribe estas líneas no recuerda acciones comunes con estos Clubes hermanos y los documentos a su disposición tampoco señalan acciones de este tipo.

 

Queda la incógnita planteada hace ya tiempo al Club, de las dos Becas que Rotary Providencia ofrecía a Clubes de Brasil y Paraguay para que enviaran a dos estudiantes a la USACH. ¿Eran financiadas por el Club, a través de un convenio con la recién fundada Universidad? O mejor dicho ¿cómo eran y en qué consistían? Tarea que dejamos para los futuros historiadores de Rotary de Providencia.

 

Como hecho que pertenece a la historia de Rotary International se puede recordar que en la Convención Internacional de Edimburgo, Escocia, en 1921, Rotary incluyó dentro de su objetivo el Servicio Internacional. Esta Cuarta Avenida de Servicio o Comité Permanente llama al avance del entendimiento internacional, buena voluntad y paz por medio de una confraternidad mundial de personas de negocios y profesionales unidos en el Ideal de Servicio.

 

Me queda hacer una pregunta para cerrar esta tarea: ¿En qué nivel estamos con respecto a la Fundación Rotaría? Fuimos durante mucho tiempo un Club 100%, por lo menos eso éramos en 1971, y durante la presidencia de Carol López llegamos a ser un Club de 400%. ¿Dónde estamos ahora? Rolando Ramírez dice que por lo menos en un 600%.

 

CAPÍTULO V: LOS TRES GOBERNADORES DEL R.C. PROVIDENCIA

 

Alberto Vergara Salas

 

En la Conferencia Tridistrital realizada en Viña del Mar en marzo de 1954, el Distrito 128 de aquel entonces habría de expresar su reconocimiento a la labor realizada hasta esos días por el R.C. de Providencia. Los Clubes, desde Curacaví a Chillán, le concedieron el alto honor de que un hombre de sus filas, nuestro querido y recordado amigo Alberto Vergara Salas, fuera elegido Gobernador de Distrito por el período 1954-1955.

 

Por primera vez un socio nuestro asumía la función rectora de un sector del Rotarismo Chileno. Grande e ímprobo fue el año de trabajo de Alberto, que coincidió con el primer Cincuentenario de Rotary, y durante el cual vació en cada Club y en cada uno de sus socios su inmenso caudal de servicio y su hombría de bien.

 

Con el señorío propio de su brillante personalidad, con su entrega generosa y su entusiasmo sin reservas por la causa rotaría, supo desempeñar sus altas funciones que aún se recuerdan y que fueron el sello inconfundible de su paso por la Gobernación. El R.C. de Providencia tuvo en él a su mejor personero para el desempeño de tan señalado cargo, y hasta hoy el Club sigue rindiendo a su memoria su emocionado recuerdo para el que fuera un ejemplo de rotario y de mejor amigo.

 

En 1953 fue uno de los gestores de la fundación del R.C. de Las Condes, y durante su mandato de Gobernador creó el R.C. de Santa Elena.

 

Junto a su ejemplar esposa Adelita, estuvo recorriendo día a día todo el Distrito, visitando sus Clubes, llevándoles con su palabra sabia y amiga su encendida fe en Rotary y en sus postulados. El Distrito 474 seguirá recordando por muchos años la Gobernación de Alberto.

 

Catorce años después, antes de dejarnos para siempre, Alberto tuvo la alegría de saber que otro rotario de Providencia, Humberto Correa Castillo, llegaba también, por mandato del Distrito, a ocupar el alto cargo de Gobemador. El Destino no permitió que él pudiera ayudar con su sabio consejo su gestión, pero estoy muy seguro que, desde el más allá, con su ejemplo contribuyó a que la labor de Humberto fuera eficaz y realizadora para el bien del Rotarismo de nuestro Distrito.

 

Alberto falleció el 26 de noviembre de 1968; el Presidente del Club, Harry Klenner, le rindió en el nombre de todos nosotros un sentido y emocionado homenaje al despedirlo en sus funerales.

 

Dr. Humberto Correa Castillo

 

En la 42a Conferencia, efectuada en Talca en marzo de 1968, fue elegido Gobernador de nuestro Distrito nuevamente un socio del R.C. de Providencia. Esta vez la designación para este alto cargo recayó en el Dr. Humberto Correa Castillo, determinación que se estimó no tan sólo como un reconocimiento a los méritos personales de un destacado y gran rotario, sino como una distinción a un Club que en sus primeros veinte años había desarrollado un quehacer tan significativo, que desbordaba los límites jurisdiccionales, con obras sociales proyectadas a nivel nacional.

 

Humberto y Eliana se entregaron responsablemente y por entero a la inmensa labor que cumplieron en 1969-70, contando con la simpatía y la colaboración total de los Clubes del Distrito, a los que visitaron por lo menos dos veces en el año de esta Gobernación. Ambos tuvieron especial éxito al motivar y estimular el trabajo de las esposas de los rotarios, las que participaron por primera vez oficialmente en la Conferencia Bidistrital de Portillo.

 

Muchas son las realizaciones de importancia que se observaron en aquel año de Gobernación. Sin lugar a dudas el mérito principal del Gobernador Correa Castillo lo obtuvo al dedicarse, con firmeza y muy atinadamente, a fortalecer a dos o tres Clubes que estaban en crisis funcional muy seria, y en particular, al haber logrado felizmente fundar el R.C. de Ochagavía, dejando los estudios para la creación de otros como Vitacura, Conchalí y Macul, que existen a la fecha. En este período se crearon tres Interacts y un Rotaract; se hizo un efectivo y provechoso intercambio de estudiantes: 16 jóvenes chilenos viajaron a USA y se recibieron después otros tantos norteamericanos en Chile.

 

Es necesario mencionar, como un acto de excepcional trascendencia rotaría, la Conferencia Bidistrital de Portillo. Ésta fue autorizada personalmente por el Presidente de R.l. James F. Conway, y se reunieron más de 600 rotarios y familiares de ellos, venidos desde Arica a Talca, cumpliéndose ampliamente los objetivos propios de estos eventos, con un programa general muy atrayente, en un ambiente fraterno de grata recordación para la selecta y numerosa concurrencia que allí se reunió.

 

Al entregar la Gobernación en la Asamblea de San Miguel en 1969, el Gobernador Humberto fue despedido con demostraciones elocuentes de reconocimiento y cariño, brindados a un destacado dirigente rotario. El Distrito le obsequió un artístico recuerdo alusivo a su gran labor cumplida. Estos honores fueron un broche de oro para el homenajeado y, por supuesto, ellos llegaron también al R.C. de Providencia.

 

Terminado su año, el Gobernador Humberto fue nombrado por R.l. miembro del Comité de Extensión de Rotary para Iberoamérica, con los Distritos de Ecuador, Perú, Bolivia y Chile. En 1973 el Presidente Hickman lo designa representante personal a la Conferencia de Viña del Mar, y en 1975 el Presidente Robbins le encarga igual representación en la Conferencia de Panimávida. Continuó con sus útiles servicios al Distrito y a su Club hasta su repentino fallecimiento.

 

Osvaldo Cárcamo Pantoja

 

En la LXIV Conferencia del Distrito, realizada en Rancagua, es elegido Gobernador nuestro socio Osvaldo Cárcamo, quien se encuentra actualmente ejerciendo sus altas funciones.

 

Osvaldo ingresa a Rotary el año 1949 en Llay-Llay, ocupando todos los cargos directivos. Trasladado a Santiago, reingresa a Providencia el 19 de abril de 1978, siendo elegido Presidente para el período 1988-89, período brillante, recibiendo la Mención Presidencial “Contribuyente Paul Harris”, otorgada por el Club, y “Por la más destacada realización del Distrito en su período y el más significativo aumento de socios”.

 

Quien tenga el honor de continuar estas líneas, podrá describir su período como Gobernador del Distrito 4340.

 

CAPÍTULO VI: COMITÉ DE DAMAS DE ROTARY CLUB PROVIDENCIA

 

Como dijimos en alguna parte de estos apuntes, el Comité de Damas de Rotary Club de Providencia fue una de las primeras creaciones del Club y se efectuó durante su primer año de vida.

 

Al enfocar este tema quien escribe estas líneas se encuentra, para variar, enfrentando algunos problemas, el primero de ellos el origen dentro de Rotary de los Comités de Damas Rotarías. Según documento de la Oficina Central de los Distritos de Rotary International en Chile, del año 1954, se establece que “entre los años 1936 y 1937 los Clubes de Victoria y Santiago hicieron realidad una iniciativa de importancia y que se relacionaba directamente con el trabajo en favor de la niñez.

 

“Ella fue la de solicitar de las esposas, madres, hermanas e hijas solteras de los miembros del Club su valiosa cooperación para ayudar en las obras patrocinadas por los rotarios, especialmente la Semana del Niño, Colonias Escolares, Ajuar Infantil y Ropero Escolar”.

 

Este párrafo nos da a entender con relativa claridad que las Comisiones de Damas habrían sido obra fecunda de rotarios de los Clubes mencionados. Sin embargo, y a pesar de saber que los Comités de Damas sólo se dan en América Latina, no podría asegurar que ésta es una creación absoluta y totalmente chilena, ya que, en el transcurso de las investigaciones sobre éste y otros temas de la historia de Rotary, el autor ha encontrado que muchas iniciativas atribuidas a algún Club en especial ya han estado presentes o se han originado en Clubes de otras latitudes. Así, por ejemplo, la Semana del Niño, que normalmente se la atribuimos a Rotary Club de Valparaíso, fue varios años antes instaurada por Rotary Club de Nueva York, como también podemos ver que un Club de Ohio en 1919 funda una sociedad de ayuda a los lisiados, cuyos fines eran el tratamiento, rehabilitación y reinserción de los discapacitados, y que ha sido durante años uno de sus programas más importantes. Ojalá esta iniciativa del Comité de Damas Rotarías haya nacido en el seno de estos dos grandes Clubes Rotarios, pues tendríamos algo extraordinario de qué ufanarnos.

 

El segundo problema reside como siempre en la escasa documentación que se puede encontrar del Comité de Damas Rotarías de Providencia, ya que existen menos del 30% de las Memorias Anuales, lo que nos impide dar a este capítulo la misma estructura que le dimos al de Rotary Providencia.

 

El tercer aspecto antes de entrar en materia es, y pido por ello mis más profundas excusas a las Damas Rotarías de Providencia, el haber tratado el tema en una forma totalmente objetiva, desapasionada y sin la más pequeña adulación por su calidad de mujer, cosas que por lo demás no necesitan porque su labor ha sido lo suficientemente grande e importante como para que brillen con luces propias y no de artificio.

 

En “30 Años de Servicio en Rotary”, del Dr. Humberto Correa Castillo (Q.E.P.D.), Gobernador del Distrito período 69-70, leemos lo siguiente en referencia a la Comisión de Damas:

 

“Fue creada en 1949, año en que el Club estimó que la colaboración que podrían prestar las esposas de los socios era indispensable para la mejor consecución de sus proyectos. Feliz idea que ya en otros Clubes era una realidad y que vino a completar el eficiente equipo de trabajo que el nuestro necesitaba.

 

“Con ello se incentivó a las señoras a participar en todos los programas en que ellas podían actuar, y por sobre todo se consiguió algo muy importante, el unirnos más en el compañerismo y la amistad a todos los socios. Se abrieron las puertas de nuestros hogares, lo que motivó una participación directa de nuestras esposas y desde entonces hasta hoy ellas han contribuido como nadie, a que nuestros proyectos llegaran a feliz término.

 

“En el orden interno se debe destacar que ellas han impreso a su grupo una característica especial, han mantenido siempre una unión y amistad de la que ellas mismas se enorgullecen. Sólo así han podido trabajar con los resultados que todos admiramos.

 

“Las escuelas de la Comuna, las Maternidades Ángel Custodio Sanhueza y la del Hospital del Salvador, el Hospital de Niños Luis Calvo Mackenna, el Hogar de Ancianos, el Ropero Escolar, las Sociedades Pro-Ayuda al Niño Lisiado, Salvémosle el Corazón al Niño y Pro-Ayuda al Niño Leucémico, las madres desamparadas, los niños vagos y muchas otras organizaciones de servicio y ayuda, han sido la preocupación preferente y mantenida durante veintinueve años de este grupo de damas que constituyen la Comisión de Señoras del Club.

 

“Es muy posible que en muy pocos clubes rotarios del país se pueda exhibir con tanto orgullo y justicia, el valor inapreciable que ha significado la acción paralela de la Comisión de Señoras en muchas de las obras emprendidas por el Club. Han sido sus más estimulantes colaboradoras y en cada instante han estado atentas para participar activamente en cada una de ellas.

 

“Su actuación ha gravitado sin flaquezas ni renunciamientos en la vida del Club, han puesto su sello inconfundible de amor en todo lo que han realizado; pero no sólo ésa ha sido su labor, la Comisión de Señoras muestra en su bitácora numerosas obras que han efectuado solas y cuyos resultados conocen de sobra el Club y la comunidad de Providencia.

 

“Abnegadas hasta lo sublime, han entregado todo lo que el alma de una mujer puede dar. Han acompañado sus actuaciones con dulzura incomparable, con ternura y afecto y, cual obreras incansables, han vertido todo el amor de su panal hacia el necesitado, hacia el que sufre, hacia el ser desamparado y al que busca alivio y consuelo en su desdicha. Han proyectado fuera de sus hogares todos los atributos que posee una mujer, una madre y una esposa.

 

“Nunca el Club podrá dejar de agradecer todo lo que esta Comisión ha significado durante estos treinta años y espera que mañana pueda mostrar mucho más de lo realizado hasta aquí junto a ellas.”

 

Nuestra obligación, así lo entendimos, era profundizar hasta dónde fuera posible las actuaciones del Comité de Damas en las instituciones señaladas por nuestro inolvidable compañero Humberto, buscando, investigando sobre ellas y sobre alguna otra que por tiempo y espacio hubieran quedado fuera de la enumeración de sus obras.

 

Así, encontramos que la primera sede del Instituto de Rehabilitación Infantil, primer objetivo de la Sociedad Pro-Ayuda al Niño Lisiado, fue conseguida por el Comité de Damas, por petición hecha al Alcalde de aquellos años. Consiguieron una casa en la calle Génova y durante años ellas, nuestras Damas Rotarías, se preocuparon del traslado de los niños entre hogares e Instituto mediante turnos establecidos entre las socias con movilización propia. Otra preocupación que tomaron como propia fue la del financiamiento de esta Sociedad. Claro que debemos comprender que no estamos hablando en un sentido “académico” sino más bien un tanto chileno de un “parar la olla”, es decir conseguir el dinero para poder trabajar y esperar que Dios provea el mañana; bingos, té canastas, desfiles, rifas, beneficios, todo se fue haciendo poco, pues como dicen los economistas “las necesidades sobrepasan las posibilidades de financiamiento”, o algo parecido. Hemos contado ya cómo algo de esto se obtuvo a través de la señora Mitty de González Videla, la que fue informada por dos Damas Rotarías: Adelita de Vergara e Inés Tonkin de González, siendo esta última en aquel entonces Presidenta de la Comisión de Damas.

 

Pero esto no es todo, conjuntamente con el Instituto de Rehabilitación de la calle Génova existía una Escuela del Niño Lisiado, la que se nombra en forma repetida en las memorias y a la cual se le ayudaba con materiales para sus talleres, donaciones de juguetes y otras cosas para los niños. Las indagaciones sobre esta escuela no nos han llevado a ninguna parte, aunque las hipótesis son muchas. Una incógnita más para los futuros historiadores de Rotary Providencia.

 

Quiero llamar, sí, la atención en que la Sociedad Pro-Ayuda al Niño Lisiado no fue una actividad unilateral, sino muy por el contrario ella iba acompañada, por lo menos en la mente de ese Directorio, por una legislación de apoyo al minusválido y una educación hasta donde ésta fuera posible, con el fin de una integración de este minusválido a la sociedad.

 

Quizás todo esto valió para que después de casi 30 años una de las sodas del Comité mereciera un artículo periodístico que reproducimos in extenso:

 

“La señora Inés Tonkin de González, Presidenta Honoraria de la Sociedad Pro Ayuda al Niño Lisiado, presidió los destinos de la Institución desde 1960 a 1975.

“Gran dama, señora de gran señorío, conciliadora, de extrema bondad y muy querida por el personal.

“Sus características de personalidad, su simpatía, su reconocida belleza y su extraordinaria capacidad intelectual le permitieron dirigirlos destinos de la Institución por largos años. Primero como organizadora del Comité de Damas Rotarías del Club de Providencia que dedica su trabajo voluntario a la Sociedad permitiéndole pasar los primeros obstáculos.

“Más tarde, la Institución creció y necesitó mayor esfuerzo y más medios económicos. Es así como en el año 1962 la señora Inés obtuvo que el Congreso aprobara la Ley que le otorga a la Institución el 60% de un Sorteo anual de la Polla Chilena de Beneficencia. Todo gracias a su empuje y simpatía, con lo cual conquistó y emocionó los corazones de todos los parlamentarios de la época. En el momento de aprobarse la Ley, le rindieron un homenaje poniéndose de pie.

“Como Presidenta de la Sociedad Pro Ayuda al Niño Lisiado, sus empleados consideran que siempre confió en todas las personas, tuvo la flexibilidad necesaria para adaptarse a los nuevos avances. Permitió que las iniciativas de todos los que laboraron con ella siguieran adelante y así superó la crisis económica que la Institución vivió en 1961.

“Sus múltiples cualidades de mujer, de madre, de líder, de gran dama, son ejemplo para mujeres que han tenido el privilegio de trabajar con ella y con su ejemplo de servicio desinteresado para las nuevas generaciones.

“La Sociedad Pro Ayuda al Niño Lisiado, el domingo 14 de agosto cumplió 30 años y rindió un homenaje especial y grande a esta distinguida mujer.”

 

Algo parecido sucedería pocos años después con la fundación de SALVECOR, ya que la Comisión de Damas tomó para sí gran parte del trabajo hospitalario a su cuidado e incluso prácticamente casi la totalidad de la administración del Banco de Sangre que acompañaba a dicha Sociedad, reclutando, según ha quedado en actas, dadores de sangre en el hall del Banco de Chile, sucursal Providencia.

 

El autor no recuerda precisamente cuándo floreció la inmensa cantidad de voluntariado femenino en Chile, sea a favor de los niños, de los ancianos, del paciente neoplásico, pero aparte de la Cruz Roja estos voluntariados del Comité de Damas deben estar dentro de los primeros, como ya dijimos, de Chile. La labor del Comité de Damas fue aún mucho más lejos, no circunscribiéndose en ningún caso a las obras mencionadas, sino que intercedieron ante las autoridades edilicias de la época para que se realizaran jomadas culturales en el territorio del Club, presentándole al Alcalde de aquel entonces, señor Mauricio Litvak, un proyecto para efectuar exposiciones pictóricas, cambiándose posteriormente a una diapoteca de obras de famosos pintores, chilenos y universales, con el fin de poder hacer llegar esta colección a los diferentes establecimientos educacionales de la Comuna, como una forma de acrecentar el acervo cultural de la juventud. Desgraciadamente en los archivos no se encuentran datos claros respecto a lo que sucedió con estos programas ni por cuanto tiempo fueron llevados a cabo.

 

Durante las décadas de los años 50 y 60 la Comisión de Damas interesó a colegios particulares de la Comuna, entre los cuales podemos mencionar a La Maisonette, Dunalastair, Braemar, Monjas Argentinas y otros, en la confección de ajuares para ser entregados en las Maternidades de los Hospitales del Salvador, Ángel Custodio Sanhueza, Calvo Mackenna, con lo que la cantidad de prendas muchas veces bordeó el medio millar. A la Maternidad Ángel Custodio Sanhueza se le donó una incubadora y cunas para guaguas, ya que la Maternidad carecía de ellas y los recién nacidos dormían en las camas de sus madres.

 

En el período 1964-65 se iniciaron las gestiones para la creación de una guardería infantil y se formó un Comité que trabajó hasta diciembre de 1965, fecha en que se acordó por unanimidad desestimar este proyecto por no haber logrado contar con un financiamiento adecuado que asegurara su continuidad de trabajo en el tiempo. La señora Alcaldesa de aquel entonces, doña Josefina Edwards de Hurtado, quien se encontraba entusiasmada con el proyecto, desvió el esfuerzo hacia la Casa Nacional del Niño y se logró construir en ella una plaza de juegos infantiles, así como transformar diversas salas para comodidad de los niños que se encontraban en espera de un hogar que los acogiera, como para el personal que laboraba allí. Un año después esta iniciativa, cambiada por la inseguridad en el financiamiento operacional de una guardería infantil, daba frutos dentro de la comunidad de Providencia con una plaza de juegos en la Casa Nacional del Niño. Hay que recordar que en aquellos momentos la preocupación principal del Club y del Comité de Damas se centraba en el financiamiento de las dos sociedades ya creadas por el Club.

 

Así, en 1975 el Directorio del Comité de Damas decidió que todo el esfuerzo del año estaría destinado al Centro Cardiológico del Hospital Calvo Mackenna; este esfuerzo dio frutos transformados en infraestructura física además de preparar recurso humano, ya que la Comisión pagó una beca para que el Dr. Fernando Eimbcke, del Hospital Calvo Mackenna, asistiera a un curso de la especialidad dictado por un famoso cirujano cardiovascular, Clarence Craford, de nacionalidad sueca.

 

Esta buena intención de dedicar todo esfuerzo a SALVECOR debió ser reprogramada por el terremoto del Cajón del Maipo -algo no esperado- como la necesidad de apoyar a la Sociedad de Ayuda al Niño Lisiado con alimentos.

 

Pero además el Comité de Damas participó en la formación de un Banco de Remedios para el Hospital San Luis, ya sea recolectando medicamentos entre las muestras de los médicos, ya sea comprándolos de su propio peculio, y formaron parte de la Sociedad de Amigos del Hospital San Luis. Las actividades de esta Sociedad no están claramente especificadas, pero no es difícil imaginarse que su cooperación estuvo dedicada a aquellos Servicios y pacientes que más lo necesitaban, y específicamente a mejorar y dotar de elementos a dos salas de quemados de ese Hospital.

 

Al llegar el año 1960 la situación económica mejora, al conseguir del Alcalde don Enrique Oviedo la suma de $ 300.000 de aquellos años para el Centro Cardiovascular del Hospital Calvo Mackenna.

 

Las actividades descritas se suman a aquellas que fueron aceptadas por la Comisión de Damas, como la amplia colaboración en la celebración de la Semana del Niño y, en especial, la celebración del Día de la Madre. Durante años se regaló a la Mejor Madre de la Comuna amoblados para sus niños, especialmente camarotes con su respectiva ropa de cama, dependiendo desde luego del tamaño de la familia.

 

Como una anécdota podemos contar que el año 1962, debido a una huelga de profesores, la Semana del Niño sufre variaciones importantes, ya que la Comisión celebra solamente el Día de la Madre y reparte ajuares y juguetes en los Hospitales de la Comuna.

 

Al año siguiente en el Cine Windsor se le regala a la Mejor Madre una máquina de coser; esto es fácilmente comprensible si se toma en cuenta que la agraciada, la señora Geraldina Cornejo de Henríquez, tenía 10 niños.

 

El mismo año se envía a 10 niños a la Colonia escolar de San José de Maipo por un mes, a los cuales además hay que equipar con útiles de aseo personal.

 

Esos años eran propicios, para las ventas populares, y no sólo las vacaciones de estos niños fueron financiadas de esta manera, sino que además alcanzó para la donación a la Sociedad Pro Ayuda al Niño Lisiado de un equipo de aspiración y nebulización por un valor de E° 1.700.

 

Al revisar el período mencionado, se puede constatar que año a año algunas acciones se repiten, ayudando sí de diferente manera a Escuelas de la Municipalidad de Providencia, a los Hospitales de la Comuna, a Hogares de Ancianos, según las necesidades inmediatas y puntuales de cada una de las entidades a las cuales se ayudaba, a excepción de las dos Sociedades fundadas, que fueron ayudadas todos y cada uno de los años.

 

Así, por ejemplo, en 1968 el Comité de Damas acometió con éxito la tarea de confeccionar el registro de Socios de SALVECOR, encargándose ellas mismas de llenar el formulario respectivo y manteniéndolo al día, una acción que podemos calificar de administrativa, sin gran ruido, pero de una utilidad increíble.

 

Como dato histórico, podemos decir que ese año de 1967 se firmó en el Hospital Calvo Mackenna el Acta de Fundación de la Sociedad Salvémosle el Corazón al Niño; era el 24 de agosto y las damas, fuera de hacerse socias en algo en lo que venían trabajando por años, aprovecharon la ocasión para regalar un monitor de presión arterial.

 

El Programa de Colonias Escolares aparentemente dura hasta el año 1970-71, y decimos aparentemente pues es la última mención que hemos encontrado en las Memorias de la Comisión.

 

La Sociedad Pro-Ayuda al Niño Leucémico, creada bajo la presidencia de Lucho Margas, necesitó un esfuerzo grande y continuo de la Comisión de Damas, que no cesó hasta el momento en que esta Sociedad, y en especial su Directorio, consiguiera ayuda fuera del ámbito rotario y formara su propio voluntariado; los cambios de Directorio de esta Sociedad la fueron apartando poco a poco del Club Rotario y de su Comité de Damas.

 

Poco más tarde las damas, sin abandonar las tareas libremente asumidas de ayuda a Hogares de Ancianos, a los Roperos de los Hospitales de la Comuna, regalo de juguetes a los niños hospitalizados, ajuares a las Maternidades y, desde luego, la Semana del Niño, iniciaron una ayuda continua, que se ha prolongado por años, al departamento de Quemados del Hospital Calvo Mackenna, en el cual se han construido salas de baño e instalado tinas Jacuzzi para el baño de los niños quemados, colocado aire acondicionado, refaccionado y arreglado diversas dependencias y donado instrumental quirúrgico especializado.

 

Podríamos continuar casi indefinidamente enumerando obras de la Comisión de Damas, pero creemos que lo importante es destacar su gran espíritu de bien público, su entrega, ingenio y su amor hacia sus semejantes.

 

Ni siquiera hemos hecho referencia a las ayudas a los damnificados por terremotos, inundaciones y otras sorpresas que nos depara la naturaleza. Esta ayuda por parte de las damas llegó hasta el Perú cuando éste sufrió la catástrofe del Callejón de Huaylas.

 

El 8 de julio de 1989, en la transmisión del mando de nuestro actual Gobernador Osvaldo a Juan Carlos, el entonces Presidente que entregaba el mando dijo: “No puedo dejar de destacar lo realizado por el Comité de Damas, con quienes trabajamos durante todo el año apoyando nuestras respectivas acciones”, y continúa: “A todas las integrantes de este ejemplar Comité, gracias por su ayuda inestimable y que debe enorgullecer a nuestro Club cuando veo su labor, su inmensa labor social”.

 

En esa misma sesión el homenaje a las Damas lo efectuó Luis Danyau, quien expresó:

 

“Queridas damas presentes: Nuestro Rotary Club de Providencia ha elegido esta magna oportunidad, en la que celebramos el acto más importante del año rotario, para brindarles el más sincero y merecido de los reconocimientos.

“Deseamos que sepan que los sentimientos de admiración y gratitud hacia cada una de ustedes son el común denominador presente en cada uno de nosotros.

“Esto lo podemos afirmar categóricamente, ya que para este homenaje hemos recibido el sentir directo de experimentados representativos rotarios de nuestro Club. En lo personal me inspira el constante apoyo que me brindan mis hijas, acá presentes.

“La necesaria brevedad de estas palabras, no nos impide expresarles el profundo y sincero reconocimiento que experimentamos al constatar que en la misma forma que en nuestros hogares ustedes son su columna vertebral, así también, en el desarrollo de nuestras nobles actividades rotarías, ustedes son una innegable y sólida base de apoyo que facilita la proyección de nuestro Club hacia la sociedad.

“Vuestra delicadeza, simpatía y amor, se traducen en una silenciosa pero fructífera labor en pro de los niños, los ancianos, los desvalidos y la comunidad entera.

“Vuestra femineidad y dulzura, son como un perfume que alienta nuestras vidas y nos da el hálito de entusiasmo para seguir adelante.

Todas estas y muchas otras consideraciones, muy largas de mencionar en esta noche, comprometen nuestro agradecimiento para cada una de ustedes.

“Especial gratitud para aquellas damas que sin poder participar directamente en labores específicas de nuestro Club, nos brindan su apoyo y nos alientan a trabajar con ahínco para consolidar nuestros ideales.

“Nuestra enorme gratitud y reconocimiento emocionado, para quienes cada día nos sorprenden con su inmensa y poco difundida labor, realizada a través de su participación en el Comité de Damas, presidido por la señora Sarita Díaz de Cárcamo, Comité que sin duda alguna es un verdadero baluarte de nuestro Club.

“Antes de terminar estas breves palabras, queremos que sientan la segundad que al rendirles este sencillo pero sincero homenaje, nuestros corazones se aceleran y nos embarga la emoción, para decirles nuevamente, queridas damas: muchas, pero muchas gracias.”

 

CAPÍTULO VII: HISTORIA SECRETA DE LA HISTORIA o HISTORIA DE LA HISTORIA

 

Nos hemos apropiado de este título para el presente capítulo, perteneciente al escritor Carlos Fisas, nacido en Barcelona, por lo que no me atrevo a decir “escritor español”. Quisiéramos ¡Dios mío!, qué más quisiéramos, hacer algo cómo él lo hace y contar aquí todas aquellas cosas que a lo mejor no alcanzan a constituir la historia de nuestro Club, pero que hacen de los encuentros entre compañeros rotarios algo tremendamente grato, y en medio de intimidades, de chascarros, salidas u otros, insertar algunos proyectos en los que se gastó mucho tiempo y que terminaron desgraciadamente en la nada.

 

Para rotarios viejos (nos carga la calificación de “Seniors”) esos recuerdos son algunas veces dolorosos, y siempre en nuestra conciencia esa voz que dice: “¿No pudiste hacer más?”. Pero otros recuerdos caen como miel sobre hojuelas (esto es demasiado hispánico y es mejor ponerlo en chileno: como arrope sobre calzones rotos), y así matizados pasan mucho mejor.

 

Corría el año de 198… y la reunión le correspondía al Comité de Compañerismo, este, muy diligente por cierto, se reunió con la debida anticipación y principió un nutrido intercambio de ideas alrededor de unas botellas de whisky y algunos canapés que el Presidente ofrecía a sus magníficos colaboradores.

Después que pasaron las dos primeras botellas los rotarios comenzaron a dar muestras de un ingenio fecundo y se propusieron ideas fantásticas, algunas de ellas todavía ocultas para mejor ocasión, pero una de ellas prevaleció.

El día miércoles se inició la reunión con un “cotelé”: “pisco sagüer” para bañar equinos femeninos. Desgraciadamente el correcto desarrollo se vio ligeramente alterado cuando uno de los mozos del Club, entusiasmado quizás por la vivacidad de la conversación e imbuido en ella, dejó de cumplir con sus obligaciones para integrarse a un grupo y dar su opinión sobre el tema que se trataba, a la vez que consumía un pisco doble. Esta conducta tan reprobable motivó a algunos amigos para acercarse al Presidente de la Comisión de Compañerismo y hacerle notar el hecho. Se dio la seguridad que esto no ocurriría más y que se hablaría en forma inmediata con el señor concesionario para que tomara las medidas del caso, y uniendo la acción a la palabra el Presidente de la Comisión con su segundo bajaron hasta el Bar.

Diez minutos más tarde, después que este mozo disertara sobre la superioridad leonística, la necesidad de la eutanasia y el aborto como solución a la sobrepoblación, y despachara sus buenos piscos, fue llamado a abandonar el Salón y todo volvió a la calma. Terminado el cocktail, es decir la “cola de gallo”, se pasó al comedor en medio de una agradable charla. Pero ¡oh, sorpresa!, de nuevo apareció el mozo de marras, dándosele las explicaciones al Presidente del Club e insistiendo que sólo se autorizaba el trabajo del individuo por la ausencia de más personal y se aseguraba un comportamiento digno, de acuerdo a los merecimientos de los comensales. Y así fue por lo menos durante la entrada, más en el plato de fondo, y muy especialmente en el postre, se vio como el garzón (¿sale muy siútico?) tenía algunos favoritos en el Club, a los cuales servía porciones descomunales de una torta de merengue, mientras a otros, seguramente aquellos que no habían coincidido con sus apreciaciones en el cocktail, apenas les untaba el plato.

 

Requerido varias veces a viva voz por conducta tan insólita, el hombre respondía con frases tajantes, groseras y lapidarias.

Al que se quejó que el vino era malo, el hombre, después de probarlo, compartió su apreciación, pero agregó:

– Pa vos ta güeno, no hay tomao nunca algo mejor.

A quien se quejó de lo menguado de su plato, respondió que para la propina que daba, con esa porción podía darse por más que satisfecho, y a quien se quejó de un cubierto sucio, lo limpió con su propia camisa.

La indignación de algunos compañeros rotarios rebasó los límites de su tolerancia:

– ¡Esto es inaudito!

– ¡Esto no puede ser!

– ¡Esto…!

Varios decidieron tomar el toro por las astas y llamar a Carabineros para que retiraran a tan poco digno representante del gremio de garzones, y otros socios fueron a estampar la queja a la Administración del Club. Demás está decir que no encontraron ni administrador ni concesionario. El hombre había desaparecido, se había esfumado, y el Presidente de la Comisión recorrió el Club solicitando a los socios tuvieran la bondad de volver a sus asientos y que refrenaran su indignación:

– ¡Tolerancia, tolerancia! – decía.

Una vez vuelta la calma, el Presidente de la Comisión, con la venia del Presidente del Club y del Presidente del Comité Permanente, usó de la palabra; este historiador no puede reproducir exactamente sus palabras, pero sí el sentido de ellas. Ustedes, por favor, hagan trabajar sus neuronas.

– Estimados compañeros y amigos rotarios, sé que esto ha sido, o han sido, momentos difíciles; yo tengo y deseo darles mis más sentidas excusas, pero quiero que ustedes comprendan que hay ocasiones en la vida en que no podemos controlar algunos eventos. Así es que quiero presentarles al señor Fulano de Tal -aquí el nombre de un renombrado actor de teatro y televisión-. quien nos ha acompañado esta noche. – Y entró de nuevo el mozo, esta vez correctamente vestido de comensal y tomó asiento al lado del Presidente.

Hay socios que todavía no saludan al ingenioso hidalgo, y otros tratan de grabarse nítidamente las caras del personal del Club Providencia.

 

Providencia creía haber hecho mérito más que suficiente para merecer un Gobernador del Distrito; además estaba más seguro de poseer el hombre adecuado para tal cargo, y así lanzó la candidatura de uno de sus hombres. Sin embargo, ésta fue desechada por un aspecto reglamentario. Pasado el momento de amargura de los socios del Club, el “Editor” del Boletín vio el incidente de esta forma:

“Provinoticias internacionales:

“A partir de hoy iniciamos nuestro servicio de noticias del exterior, aprovechando los contactos que Julián hizo en Europa. Nos informan que los contactos de Julián fueron tan seguidos, que casi se le perforó la úlcera.

“Evanston, Illinois., UPA.

“Un vocero de la organización anunció, en rueda de prensa, que se están estudiando los aspectos reglamentarios de la postulación de Mr. Dunlop a Gobernador. Aunque todavía no está clara la aclaración, Mr. Goodrich y Mr. Bridgestone harán un anuncio al respecto, próximamente. Los señores Pirelli y Michelin no dirán nada. Mr. Firestone se desinfló en la última sesión y suspiró. Por su parte, Mr. Dunlop se siente más inflado que nunca después de demostrar que aún se la puede.

“El toqui Hernán Isla nos encargó manifestar lo siguiente, a raíz de lo ocurrido en Evanston:

“- Butalmapu mío Collipulli tener mucho cahuín. Comer charqui, tomar mudai con hueñi y huincas que venir. Tener huellelrupún racamía con ulmenes rotarios. Calcul serán si libran fuñapue.

“El socio Mr. Manríquez, al oír lo anterior, dijo:

“- It’s been very pleasant for me to be here, because to be or not to be, that is the question as Mr. Shakespeare used to say when he was asleep.

“Por su parte, Otto declaró lo que sigue:

“- Ich bin sehr gross und stark und mein Personnenwagen ist kaputt, aber mein Brot ist gut bleibt gut!

“Claes Gardlev dijo, haciéndose el sueco:

“- I denne beretning omtales forskellige registreringer, der har haft flere forskellige format, in Arica.

“Rafael Guíñez, al ser consultado, manifestó, en correcto español:

“- Inevitablemente, un estado feliz da paso a uno desgraciado y los únicos frenos al proceso son, en el mejor de los casos, desagradables y en el peor, depravados. Hay un rechazo incrédulo de la opinión de Condorcet de que el prejuicio y la superstición dejarían de adornar a la moralidad con una austeridad corrupta y degradante, y vice versa.

“Julián, por su parte, dijo:

“- ¡Ole!

“Osvaldo anunció que la tesorería cerraría en septiembre, y a esto, Enrique Várela continuó callado, en silencio y sin hablar con nadie.

 

El primer ciudadano antártico es nieto de un ex rotario de Providencia, Rene Martino Mendiluci, cuya hija Ana María se casó y partió a la Antártica, a Villa Las Estrellas.

Y a propósito de Rene Martino, se le ocurrió un día ir a Isla de Pascua y allá, ni corto ni perezoso, fundó un Rotary Club. Los gritos del Gobernador del 4320 todavía se escuchan en Providencia y Lucho Margas sigue dando explicaciones.

Durante largo tiempo el conjunto musical de Rotary de Providencia amenizó comidas de compañerismo y transmisiones de mando. Estaba formado por:

– Solista y mandamás del grupo: Joan Meyer.

– Director musical: Sergio Puente.

– Últimas voces: Hugo Larrañaga y Fernando Garrido.

 

Corría el año 197… y un día principiaron a funcionar los teléfonos como locos; el Presi de la Sociedad Pro Ayuda al Niño Lisiado pedía con urgencia hablar con el Presi de Providencia y de La Reina.

 

Qué grata noticia: una sociedad benefactora alemana ofrecía construir un pequeño hospital para los niños lisiados. Desde luego ponía sus condiciones, pero eran todas superables, incluso conseguir el terreno que debía tener ciertas características, especialmente en lo referente al tamaño. La Comuna de La Reina era la solución, y rápidamente nos pusimos en contacto con el Dr. Alcalde de la I. Municipalidad, y con él conversamos. A pesar de la buena voluntad del Coronel Sr. Contreras Ruedas, y a pesar de que se tenían alternativas dentro de la Comuna, éstas se fueron poco a poco diluyendo en una magnífica nada.

 

En una transmisión del mando en el serio, elegante y británico PWCC, un cirujano y director de coros, cuyo nombre me es difícil pronunciar, llevó a la mesa un hígado en una palangana de fierro enlozado; la batahola fue fenomenal, pero de todas maneras nos comimos de postre el hígado: era un exquisito mazapán. La palangana siguió siendo de fierro enlozado y todavía la están buscando en el antiguo San Borja.

 

Por esos mismos años se vivía una situación muy difícil en el ámbito nacional, y llegó un momento en que fue materialmente imposible reunirse en la sede habitual, que en esos momentos era el “Winter Garden”. Terminamos tomando un café en casa de algún socio. Unos pocos recordamos quizás una muy alegre sesión efectuada a la luz de las velas, con un estupendo sandwich de pan con miga y una tacita de café. Era la última semana de agosto de 1973.

 

¿Puede un socio de un Rotary Club del Distrito A presentar a un socio en un Club del Distrito B?

 

Usted y yo diríamos que no, pero le aseguro que esto sucedió (guardo el secreto profesional de mi fuente informativa).

El Presidente del Club 3 R, amigo del rotario compensante de otro Distrito y ambos amigos del postulante, le pidió al compensante que lo apadrinara.

– ¿Cómo se te ocurre, mata de…? ¿No ve usted, señor Presidente, que yo pertenezco al Club Viejo Roble del Distrito 434? -Pero también pertenece a R.l. ¿O no?- Sí, eso también es cierto.

-Y lo conocís re bien, y total las tres viejas están comiendo juntos – continuó el Presidente.

– ¿Sabís qué más? -interrogó el compensante- ¿…?

– Ya. Te lo presento. ¿Y qué fue?

Después de la presentación “nadie dijo nada, nadie dijo nada”, y todos aplaudieron Al nuevo socio del Rotary Club 3 R.

 

Era uno de los últimos días de 1979 y un rotario volvía de una comisión de servicio por la vieja Europa, específicamente de Francia.

Su padrino, un conocido odontólogo, quizás el mismo día que su ahijado llegaba al país, lanzó una noticia al Club:

– Fulano de Tal -nombre de su ahijado- llegó de París -aplausos- después de una exitosa gira en que representó honrosamente a Chile, pero para callado trajo una película pornográfica (ya la vi), es la muerte, la próxima sesión que corresponda a compañerismo la mostraremos, por lo menos yo -continuó el padrinito- tengo la palabra de honor que así será.

Ni que decir que la sesión de compañerismo alcanzó casi al 100%. Y todos veían sobre una mesa el proyector y unos rollos de película, en sus envases de aluminio.

Se efectuó todo el proceso de instalación de máquina proyectora, telón e instalación de rollos, se apagaron las luces una vez terminada la sesión y al proyectar sólo se vio una película velada. El más sorprendido de todos fue el ahijado, que no sabía por qué durante tanto rato le habían dirigido sonrisas, parabienes y felicitaciones, y ahora lo pifiaban. ¡Cosas de los padrinos!

 

Ricardo Sotomayor era un gran rotario, y tan versado en la doctrina rotaría que los socios del Club lo apodaron “El ideólogo”; sin embargo, Ricardo era tremendamente distraído y su intelecto parecía volar por los espacios siderales sin poder poner los pies sobre la esférica tierra. Un día se produjo una discusión sobre un tema determinado y los contrincantes (una manera de definirlos, pues son íntimos amigos) esperaban con ansiedad que alguien cortara el queque; todo el Club miraba hacia donde Ricardo, que estaba sentado reconcentrado y absorto. El silencio se hacía cada vez más denso, hasta que Ricardo levantó su mano pidiendo la palabra.

– Tiene la palabra Ricardo -dijo con alivio el Presidente-.

Ricardo, mirando al vacío, más allá del tiempo y del espacio, habló:

– Queridos Hermanos…

Hasta los más nuevos no pudieron contener las carcajadas, y un amigo le dijo en voz alta:

– Ricardo, Ricardo, estamos en Rotary.

 

Una anécdota seria, contada por Jack T. Barry, refiriéndose a los Contribuyentes Paul Harris:

“Hace muchos años un jardinero le salvó la vida al hijo de un noble. No queriendo aceptar una recompensa monetaria, el jardinero permitió que el noble costeara la educación de su hijo. Años más tarde, el hijo del noble estaba muy enfermo, y un Antibiótico llamado ‘penicilina’ le salvó la vida. El nombre del hijo del noble era Winston Churchill, y el hijo del jardinero Sir Arthur Fleming, descubridor de la penicilina.

“La inversión que hizo el padre de Sir Winston Churchill en la educación no sólo salvó la vida de su hijo, sino que la vida de millones y millones de personas.

 

El plan de la nueva Avenida Providencia (11 de Septiembre) estaba listo, pronto se iniciaría uno de los más grandes proyectos urbanísticos del Gran Santiago. El Alcalde Alfredo Alcaíno había comprometido sus mejores esfuerzos en este proyecto y él fue personalmente a una sesión del Rotary de Providencia a explicarlo.

Él donaba un terreno en esta futura Avenida Nueva Providencia u Once de Septiembre, como terminó llamándose, para que Rotary Club levantara un edificio, “el Edificio Rotario”, que no sólo albergara las oficinas y dependencias del Rotarismo de Santiago sino para que rotarios que trabajaban en la Comuna pudieran tener sus oficinas comerciales, Como todos ustedes saben, el proyecto que tanto nos entusiasmó sólo se convirtió en una ilusión más, ¿Quieren pensar los señores rotarios lo que perdimos?

 

Los escribió S.P. (colaborador desde los tiempos de Maricastaña, o de Maripepa, del “Boletín”. ¿Alguien conoce un Boletín donde S.P. no haya escrito algo? Con esto, esta Comisión dice “Pilato, Pilato…”:

“Mi esposo y yo hemos logrado ser felices en nuestros veinte años de matrimonio. Supongo que se debe a que ambos estamos enamorados del mismo hombre.”

Cierta señora a otra: “Anoche volvió a ocurrir algo horrible; nada, en absoluto.”

Uno del Negro Isla:

En la metrópolis de Collipulli se produce el robo de varios gallináceos; después de la denuncia y diligencias pertinentes, el Cabo Zapata informa al Juez correspondiente:

“Cúmpleme informar a US. que anoche, en horas no precisadas, personas desconocidas procedieron a sustraer de la parte posterior de la residencia de don Uberlindo Espinosa, donde existe un gallinero, las siguientes especies: tres (3) gallinas Rhode Island; dos gallinas castellanas y dos de nacionalidad desconocida, todo lo cual informo a US. para los fines a que haya lugar.”

De vuelta, la siguiente orden del juez: “Visto y considerado lo informado en el parte Nº 0001, se instruye a esa Unidad en el sentido que efectúe las diligencias necesarias con el fin de precisar la nacionalidad de las dos gallinas que en el informe de esa Unidad aparecen como ‘de nacionalidad desconocida’ ”

 

Un rotario en un viaje a EE.UU. aprovechó de compensar en un Club.

El Presidente del Club, al conocer por el macero que este rotario de lejanas y exóticas tierras se encontraba en su Club, fuera de saludarlo efusivamente lo invitó a la mesa de honor, y no solamente eso, sino que le ofreció la palabra para que contara algo de su país y de su Club Providencia.

Nuestro rotario amigo, que había sido boy scout, e iba preparado para dar una hermosa conferencia, se paró con pachorra, se acercó al podium y, haciendo gala de exquisito tacto, preguntó al Presidente de cuánto tiempo disponía.

La respuesta del Presidente del Club:

– No sé de cuánto tiempo dispone usted, pero nosotros nos vamos a las

13:00 horas en punto.

 

Cuando uno lee, generalmente es para entretenerse o instruirse. Nunca para perder el tiempo, salvo que se lea la Guía de Teléfonos o el Diario Oficial.

Aquí viene un artículo al que no he podido encontrar el interés. Si quiere usted lo lee. Si no quiere, léalo también, aunque sea para darme la contraria…

No se deben confundir los corsarios con los filibusteros, los bucaneros o los simples piratas… Los piratas eran forajidos que atacaban a enemigos o amigos, sea en tiempos de paz o de guerra, para provecho propio. Los corsarios, en cambio, eran piratas más educados pues tenían autorización para atacar y robar los barcos enemigos del país que autorizaba. Era la “patente de corso”, y sólo tenía vigencia en tiempos de guerra. Filibusteros eran piratas franceses emigrados a las Antillas y asociados a la Hermandad de la Costa. Sólo atacaban a los barcos españoles y en el Caribe, no en otra parte. Bucaneros eran cazadores de bueyes, cuya piel vendían pero primero salaban y ahumaban su carne (boucanage) y tenían su base en la Isla de la Tortuga (al norte de Santo Domingo) y, aliados a los filibusteros, atacaban de preferencia a los españoles. No olvidemos que los siglos XVI y XVII fueron de auge español, lo que les trajo muchas envidias de los ingleses, franceses y holandeses (amén de los portugueses).

Si usted terminó de leer y todavía no le encuentra asunto al artículo, no se enoje ni me culpe -yo se lo advertí-, pero al menos podrá dormir tranquilo porque ahora sabe quiénes eran corsarios, filibusteros, bucaneros y piratas…

 

Y para terminar todo esto, que se está haciendo largo, una historia muy verídica:

Nuestro amigo y compañero da una explicación detallada y completa, son nombres de caciques araucanos que regían estas zonas: Vitacura, Tobalaba, Pocuro, etc. La disertación fue extensa y acuciosa. El rotario visitante agradeció tan completa versión pensando, quizás, en una posible charla en su Club de origen… OJALÁ se le haya olvidado. Vitacura era el jefe de la colonia incaica; Pocuro es el pueblito donde nació don Pedro Aguirre Cerda, y Tobalaba (Thopalahue o Tobalahue) era el nombre florido de un poblado indígena: “lugar de flores coloridas”.

 

Y para terminar esta Historia Secreta, las reglas de oro de un “Rotario Ideal”:

 

REGLAS DE ORO DE UN “ROTARIO IDEAL”

 

  1. No concurra usted a las sesiones.
  2. Si concurre, llegue muy tarde y retírese luego.
  3. Si el tiempo está malo y frío, tampoco vaya.
  4. Si asiste, encuentre fallas en la Directiva y demás miembros.
  5. Nunca acepte una Comisión, porque es más fácil criticar que hacer cosas.
  6. Si el Presidente le pide su opinión, dígale que no tiene nada que decir. Después de la sesión diga a todos cómo deben hacerse las cosas.
  7. Atrásese en el pago de las cuotas tanto como sea posible. O mejor, no las pague.
  8. Cuando se organice un acto social, diga usted a todo el mundo que se están despilfarrando fondos y que se va a hacer ruido sin conseguir nada.
  9. Cuando no se organiza ninguna actividad, diga usted que su Institución está muerta.
  10. Si se le pide sentarse junto al Presidente, rehúse modestamente.
  11. Si no se le pide, renuncie a la Institución.

 

Segunda Parte

 

HISTORIA CRONOLÓGICA DE ROTARY CLUB PROVIDENCIA “7046”

 

En el presente capítulo hemos intentado una síntesis de lo que estimamos fueron las actividades más relevantes de cada período rotario.

 

Dejamos establecido en varias partes de estos “Apuntes”, y lo reiteramos ahora, que nuestras fuentes de información no fueron las más adecuadas, por desconocimiento de los autores y de los socios del Club del paradero de actas y otros posibles documentos. Es por eso que, mientras las informaciones que damos de un año son a veces muy escasas, en otros hemos debido extractar lo que nos parece de mayor interés.

 

No se mencionan homenajes “tradicionales”, pues jamás desde su creación el Club ha dejado de rendir homenaje a las Madres, al Trabajador, al Maestro, al Día de la Hispanidad, al Día de las Glorías Navales, de la Fuerza Aérea de Chile, de Carabineros de Chile o del Ejército de Chile.

 

Son necesarias además otras explicaciones, a juicio de quien tiene la osadía de escribir este capítulo, que deben tenerse en cuenta al leer este acápite, y dicen relación con “ciertas distorsiones” totalmente ajenas a la intención de plasmar el esfuerzo de cada período.

 

Estas distorsiones tienen un variado origen; el primero de ellos está en la fuente de información, sobre lo cual hemos insistido en numerosas ocasiones. El segundo, por el tiempo, que no se detiene el último día de junio de cada año: se han atribuido, sin duda, algunas acciones a un año determinado, siendo que la iniciativa de las mismas se ha iniciado en otro año, a veces bastante distante.

 

Otro hecho a tomar en consideración, antes de emitir juicios sobre el período, es que en un momento o en una época determinada se pueden sufrir crisis que pueden ser ajenas al Club, pero que han dificultado su accionar en mayor o menor grado; digamos que estas “crisis externas” son en general conocidas por todos y no vale la pena insistir sobre ellas. Pero, no podemos negar que también han existido “crisis internas”; éstas son generalmente desconocidas por una gran cantidad de socios, ya que a los viejos tercios poco les gusta hablar sobre ellas.

 

Estas “crisis internas”, corno se puede suponer, han tenido diversa intensidad, pero han obligado a los Presidentes a preocuparse de ellas y dejar un tanto de lado los Programas de los Comités Permanentes de Servicio a la Comunidad Internacional o Servicio a través de la Ocupación, para preocuparse preferentemente, y a veces casi exclusivamente, del “frente interno”.

 

No creo necesario referirme específicamente a los años en que se han producido estos quiebres internos, quizás con la sola excepción del año 82-83, que le demandó un gran trabajo a nuestro socio y Presidente Sergio Dunlop para estabilizar primero y posteriormente cohesionar al Club. Su éxito en esta gestión quedó demostrado al proponerlo para Gobernador del Distrito, no llegando a la elección por disposiciones e interpretaciones reglamentarias.

 

Verán los posibles lectores que no figura en las acciones ningún homenaje a Instituciones nacionales y que se efectúan regularmente, como tampoco homenajes a instituciones de carácter internacional o aniversarios rotarios, ni se destacan exposiciones de connotados personajes de las Artes, las Ciencias, la Tecnología, la Política, Analistas Internacionales u otros, ya que por su número o cantidad se transformarían estos “Apuntes” en algo sencillamente monstruoso; si alguna vez se mencionan es porque marcan una tendencia del Club por analizar un problema sobre el cual se piensa o se desea actuar. Señalaremos algunos: “Drogadicción”, con un gran impulso en los últimos años de la década del 70 y principios de los 80, y un renacer a fines de la misma década; “Medio Ambiente y Ecología”, con un fuerte impacto desde mediados del decenio 80-90; “La Tercera Edad” y sus diferentes aspectos, biológicos, sicológicos y sociales.

 

No quiero olvidarme, en homenaje a un gran orador, de “La Unidad Americana y el Sueño de Simón Bolívar”, tema preferido de César Guzmán Castro, panamericanista de tomo y lomo.

 

Por último, y esto confieso es algo injusto, muchas veces, por la extensión de lo hecho, no he colocado todas las acciones de los diferentes períodos sino aquellas que me han parecido, y asumo toda la responsabilidad pues la elección ha sido solamente mía, de más significación rotaria. Tampoco, aunque siempre han recibido el reconocimiento del Club, las condecoraciones, distinciones o reconocimientos alcanzados por nuestros socios en actividades distintas a las rotarías, en otras palabras, que entran dentro de su esfera profesional o de actividades llevadas a cabo en otras Sociedades o Instituciones. Nos honran, pero éstos son los apuntes para la historia de un Club, no de uno o muchos hombres sobresalientes.

 

Pido perdón si este juicio no es compartido.

1948 –  1949

P.l. Angus S. Mitchell (Australia)

“Por la buena voluntad entre los hombres.”

Gob. Dist.: Alejandro Garretón Silva (Santiago)

Presidente: Raúl Ventura Juncá

Secretario: Rosendo Martínez González

– Organización del Club

– Aumento de socios

– El viernes 19 de noviembre, en una comida de gala en el Stade Français, se recibe la Carta Constitutiva.

Nota: Nuestro Socio Fundador y Primer Presidente concurrió por última vez al Club para agradecer la reiteración de su nombramiento de Socio Honorario el 19 de julio de 1978; aquella vez quiso cooperar con el Interact de Providencia, donando US$ 120. En junio de 1980, los socios de Providencia acompañamos sus restos mortales a su última morada.

 

1949 – 1950

P.l. Percy Hodgson

“Servir es mi ocupación.”

Gob. Dist.: Fernando Bravo Escobar (Linares)

Presidente: Alberto Vergara Salas

Presidenta C.D.: Isabel Tobar de Ventura Juncá

Adela Silva de Vergara

– Se crea la Comisión de Damas de Rotary Club Providencia.

– Se crea la Sociedad Pro Ayuda al Niño Lisiado.

– Se continúa con el aumento de socios, llegando al número de setenta y dos.

– Se ponen en práctica las reuniones hogareñas.

 

1950 – 1951

P.l. Arthur Lagueux (Canadá)

“Extendamos la influencia de Rotary.”

“Dar de sí antes de pensar en sí.”

Gob. Dist.: Óscar Pinochet Salgado (Talca)

Presidente: Alberto Jory Patroni

Presidenta C.D.: Rebeca W. de Jory

– Se inicia el estudio de un Reglamento para Rotary Club Providencia, con el que se trabaja hasta 1956.

– Se crean los Comités de Acción Comunal.

– Se crea en Providencia los Amigos de las Escuelas.

– R.C. Providencia cambia sus sesiones a los Establecimientos Oriente (Plaza Baquedano), almorzando, modificación que se mantuvo por cortos meses.

Nota: El Comité de Amigos de las Escuelas y el Comité de Colonias Escolares fueron creados en Chile en 1932.

 

1951 – 1952

P.I. Frank E Spain

Gob. Dist.: Ramón Eyzaguirre Gutiérrez (Santiago)

Presidente: Mario González Valdés

Presidenta C.D.: Inés Tonkin de González

– Se intensifica la labor de la Sociedad Pro Ayuda al Niño Lisiado.

– Se obtiene Ley que otorga el 60% de un sorteo de la Polla Chilena de Beneficencia.

– Se dan numerosas charlas por intelectuales, profesionales, industriales y comerciantes, con el objeto de ampliar el horizonte y perspectivas de Servicio en la Comuna y dar a conocer el pensamiento rotario.

Aquel año la Sociedad Pro Ayuda al Niño Lisiado se encuentra ante dificultades económicas serias. Una vez más las damas salen al paso y doña Adela Sirva de Vergara, conjuntamente con doña Inés Tonkin de González, Presidenta a la sazón de la Comisión de Damas, se dirigen a hablar con la Primera Dama de la Nación de aquel entonces, doña Mitty Markmann de González Videla. A la salida de esa reunión se tenía asegurado en parte el financiamiento de esta Sociedad, ya que fuera de la autorización para una colecta anual se obtiene el 60% dé un sorteo de la Polla, como ya se mencionó anteriormente.

 

1952 – 1953

P.I. H.J. Brunnier

“Amistad y Servicio hacen crecer a Rotary”

Gob. Dist.: Rafael Barbosa Popolizio (Peñaflor)

Presidente: Fernando García-Huidobro

Presidenta C.D.: Ana de la F. de Acuña

Secretario: Humberto Correa Castillo

– Fomenta y enfatiza la ayuda a las Escuelas de la Comuna.

– Se impulsan las Colonias Escolares de Verano.

– Como Abogado y Regidor de la I. Municipalidad de Providencia se buscó un entendimiento de servicio que dio óptimos resultados.

 

1953 – 1954

P.I. Joaquín Serratosa (Uruguay)

“Esperanza en acción.”

Gob. Dist.: Ruperto Vargas Molinare (Santiago)

Presidente: Manuel Rodríguez Pérez

Vicepresidente: Humberto Correa Castillo

Presidenta C.D.: Eugenia R. De Rodríguez

– Se inicia ayuda a la Maternidad del Hospital del Salvador.

– Se efectúan foros de instrucción rotaría.

– Se apadrina al Rotary Club Las Condes.

– Conferencia Tridistrital en Viña del Mar elige a Alberto Vergara Salas Gobernador del Distrito 128 (hoy 4340).

 

1954 – 1955

P.I. Herbert J.Taylor

“Para crear amistades y mejores hombres.”

Gob. Dist.: Alberto Vergara Salas (Providencia)

Presidente: Humberto Correa Castillo

Presidenta C.D.: Eliana Melossi de Correa

– Se continúa e intensifica la ayuda a la Sociedad Pro Ayuda al Niño Lisiado.

– Se gesta un nuevo Pabellón para la Posta Infantil del Calvo Mackenna.

– Foros Interclubes de adoctrinamiento rotario.

– Celebración de las Bodas de Oro de R.l.

 

1955 – 1956

P.I. A.Z. Baker

“Desarrollar nuestros recursos.”

Gob. Dist.: Humberto Aguirre Doolan (Santiago)

Presidente: Raúl Várela Rodríguez

Presidenta C.D.: Eliana Melossi de Correa

– Se entregó una ampliación del edificio de la Posta Infantil del Hospital Calvo Mackenna.

– Se obtienen becas para extranjeros en la Universidad Técnica del Estado, que se ofrecen a los Clubes de Asunción (Paraguay) y de Santos (Brasil).

– Se consigue subvención de la I. Municipalidad de Providencia para la Posta de Primeros Auxilios del Hospital Calvo Mackenna.

– Se encarga al Vicepresidente Fernando Fonck el estudio y redacción de un nuevo Reglamento.

– Se establece una Secretaría en la Casa Nacional del Niño, cedida gentilmente por el Director de esa entidad y rotario de Providencia, Luis Pulido Aroca.

– Desde el Año Rotario anterior se venía estudiando un proyectó de legislación para lisiados y “se acordó efectuar una campaña nacional para conseguir que el Ejecutivo presente al Poder Legislativo un proyecto de ley que proteja a los lisiados” (Acta Directorio 11.01.56)

 

1956 – 1957

P.I. Gian Paolo Long (Italia)

“Conservemos sencillo a Rotary.”

Gob. Dist.: Juan Chiorrini Alvetti (Rancagua)

Presidente: Fernando Fonck Sieveking

Presidenta C.D.: Matilde de Donoso

– Se continúa con la ayuda al Niño Lisiado.

– Ayuda al Hospital Calvo Mackenna.

– Se estudia un proyecto de legislación para lisiados que se entrega a Diputados y Senadores [8]

– Mediante la Fundación Rotaría, el señor Jorge del Río, propuesto por Rotary Club Providencia, es becado en Estados Unidos para entrenamiento en Terapia Física.

 

1957 – 1958

P.I. Charles G. Tennent (Estados Unidos)

“Atraer, extender, explorar, servir.”

Gob. Dist.: Benjamín Aguirre Amenábar (Santiago)

Presidente: Luis Pulido Aroca

Presidenta C.D.: Corina G. de Várela

– Se inicia y lleva a cabo un Programa de Ayuda a la Escuela de Niños vagos de la Casa Nacional del Niño.

– Competencia de Asistencia con Ñuñoa y Las Condes.

– Se continúa con las Colonias Escolares. El énfasis se coloca en la rehabilitación social de los niños vagos.

– El 25 de mayo de 1958 se inaugura en la Plaza La Alcaldesa el homenaje a Gabriela Mistral en conmemoración de los 10 años de Rotary Club Providencia.

La placa de bronce con marco de piedra laja lleva la siguiente inscripción:

“Hay alegría de ser sano y de ser justo pero hay sobre todo la inmensa alegría de servir.

“A nuestra insigne poetisa, gloria de Chile y América que supo dar sublime expresión a nuestro ideal de servicio, 10a aniversario del Rotary Club Providencia” – 25.05.1958.

– Se realiza última Asamblea de los Presidentes de los Clubes de Santiago (según Acta de Directorio).

– El Distrito recibe visita de Rotary de Mendoza (6, 7 y 8 de enero).

– Se ayuda a la obra educacional de la Casa Nacional del Niño (Escuela Pública para niños vagos).

– Primera piedra de la ampliación en el Hospital Calvo Mackenna durante la Semana del Niño, con asistencia de todos los presidentes de Clubes de Santiago.

 

1958 – 1959

P.I. Clifford A. Randall (Estados Unidos)

“Contribuir a labrar el porvenir.”

Gob. Dist.: Guillermo Toro Concha (Ñuñoa)

Presidente: Ernesto Rosenfeld Lutsbaden

Presidenta C.D.: Marión R. de Müller

– Se intensifica la ayuda a la Sociedad Pro Ayuda al Niño Lisiado, cooperando en su administración varios rotarios, en especial, Ernesto Medina Parker y Carlos Gacitúa.

– Se inicia el estudio de un proyecto y conversaciones para to que después sería SALVECOR.

– El 18 de noviembre se aprueba en Asamblea el Reglamento elaborado por el ex Presidente Fonck.

– Se efectúan Institutos Rotarios de un día con el fin de conseguir un adoctrinamiento rotario acabado.

– Se efectúa Concurso de Asistencia entre Las Condes, Ñuñoa y Providencia.

– Se decide incluir en la programación del Club las siguientes celebraciones:

23 de febrero: Aniversario de Rotary

14 de abril: Día de las Américas

25 de octubre: Día de las Naciones Unidas

– Se incluye en la Avenida de Servicio del Club el Comité de Clasificaciones.

 

1959 – 1960

P.I. Harold T. Thomas (Nueva Zelandia)

“Vivificad… Personalidad… Construir Puentes de Amistad.”

Gob. Dist.: Gregorio Lira Silva (Santiago)

Presidente: Juan Sturiza Matic

Presidenta C.D.: María Peeters de Beltrán

– Colonias escolares de Verano financiadas por R.C.P.

– Intercambio de jóvenes entre Rotary Clubs nacionales.

– El Gobernador Lira, en su visita, pide que se reactualice el Regla­mento del Club cotejándolo con el Reglamento General.

– Se efectúa en Quinta Normal el Instituto de un Día.

– El 24 de septiembre se celebra el Día del Maestro con un homenaje a Gabriela Mistral en la Plaza La Alcaldesa, invitando a colegios y autoridades educacionales de la Comuna.

– Del 5 al 11 de octubre de efectúa la Semana del Niño.

– Se establece un intercambio de socios con los Clubes Santa Elena y Las Condes.

– Se efectúa un homenaje a la Prensa.

– Se trata de obtener la creación de una escuela Técnica para la Comuna.

Nota: Dentro de los proyectos de la I. Municipalidad de Providencia (1991) se encuentra el de formar un Colegio Técnico-Profesional en la jornada de la tarde del Liceo Arturo Alessandri Palma

 

1960 – 1961

P.I. J. Edd MacLaughlin (Estados Unidos)

“Usted es rotario. Vívalo.”

Gob. Dist.: Eduardo Benavente Garcés (Santiago)

Presidente: Pedro Beltrán Neira

Presidenta C.D.: Adela Silva de Vergara

– Se da especial importancia a los Problemas de la Juventud, intensificándose la ayuda a las escuelas y a la Semana del Niño.

– Durante el período que comentamos el país sufrió una de las más grandes catástrofes de su historia; el Club contribuyó con todos sus recursos a ayudar a la gente damnificada, suprimiendo el Presidente del Club incluso la transmisión de mando, celebrándose ésta en una Sesión Ordinaria. Se recolectó ropa y alimentos no perecibles, entre socios, familiares y amigos, para paliar las necesidades de los conciudadanos en desgracia.

– Se hace entrega de una importante ampliación del Pabellón Cardiovascular del Hospital Calvo Mackenna.

– Colonias Escolares son enviadas al Preventorio Papudo.

– Se efectúa por primera vez en Chile la Conferencia Regional Sudamericana de Rotary. A nuestro Club se le dio la responsabilidad de despedir a las delegaciones, lo que se efectuó en la Escuela de Carabineros con la presentación del famoso Cuadro Verde.

– Se intensifica el intercambio de jóvenes, hijos de rotarios de Providencia, con hijos de Rotary Clubs extranjeros, lo que se cumple a lo menos con dos hijos de rotarios.

– Se premia a los mejores alumnos de los colegios La Maisonnette y Saint George, así como a los mejores profesores y a la mejor madre de la Comuna.

 

1961 – 1962

P.I. Joseph A. Abey (Estados Unidos)

“Acción”

Gob. Dist.: Heriberto Soto Soto (San Fernando)

Presidente: José Perroni Barilari

Presidenta C.D.: Julia Carrillo de Carrillo

– Se inicia la ayuda a las Maternidades “Ángel Custodio Sanhueza” y del Hospital del Salvador.

– Se intensifican las relaciones con la Sociedad Pro Ayuda al Niño Lisiado, cuyo Presidente es a la vez el Presidente de R.C.P.

– Se continúa con la Semana del Niño[9].

– Se continúa con la ayuda a las Escuelas de la Comuna.

– Se efectúa sesión de homenaje a la Prensa.

– Intercambio de jóvenes con el Club de Guayaquil.

 

1962 – 1963

P.I. Nitish O Laharry (India)

“Enciendan la chispa interior.”

Gob. Dist.: Pedro Zuleta Guerrero (Quinta Normal)

Presidente: Darío Verdugo Binimelis

Presidenta C.D.: Rosita Soto de Bezanilla

– Se realizan lo que se llamó “Pequeñas Charlas”, con el objeto de profundizar temas rotarios y de interés general.

– Conjuntamente con Las Condes se efectúa en la Escuela Militar una gran fiesta de Pascua para los niños de ambas comunas (8.000 niños de Providencia y Las Condes son agasajados).

– Se establece un día para homenajear a los ex socios y a los socios honorarios.

– Se coopera en la solución de problemas en la construcción del Grupo Escolar en Julio Prado y Caupolicán y en la Escuela Nº 42.

– Se forman Bibliotecas Escolares.

– Se envían 20 niños a Colonias Escolares.

– Intercambio de hijos de rotarios con el Distrito 629 de Detroit, EE.UU.

– Existe ofrecimiento de Argentina para intercambio de 8 niños en Programa de Vacaciones.

– Se descarta la traducción de la Prueba Cuádruple, que se posterga al conocer que Clubes Rotarios están interesados en hacer una buena traducción.

– En la última sesión del año se hace un homenaje al Café “Villa Real”, que cobijó al Club por 15 años, sus primeros 15.

 

1963 – 1964

P.I. Carl F. Miller (Estados Unidos)

“El gran intercambio.”

Gob. Dist.: Mario Arroyo Acuña (San Bernardo)

Presidente: Ricardo Sotomayor Ramírez

Presidenta C.D.: Raquel Lagos de Richards

– Llamado este año dentro de las crónicas “el Año Nómade”, ya que el Club cambió tres veces de sede durante el año:

  1. Club de la Unión.
  2. Club de la Fuerza Aérea.
  3. Club Santa Rosa de Las Condes.

– Este año fue un año de adoctrinamiento rotario, con una fuerte información, programándose reuniones interclubes que sirvieron para estrechar vínculos de amistad, semana a semana R.C.P. recibía a numerosos rotarios del Distrito, desde ese año y hasta su retiro del Club por enfermedad, Ricardo fue siempre el “ideólogo”, el hombre que interpretaba tanto la filosofía como la doctrina rotaría.

– El 10 de julio se trasladan las sesiones al “Winter Garden” y se hacen almorzando, lo que, como se verá, no durará mucho.

Nota: En el Libro de Actas falta de la página 202 a la 381, que deberían corresponder a Actas de Directorio de los años rotarios 63-64 y 64-65.

 

1964 – 1965

P.I. Charles W. Petengill (Estados Unidos)

“Vivid Rotary.”

Gob. Dist.: Ignacio Palacios García-Reyes (Santiago)

Presidente: Francisco Humphreys Kaltschmidt

Presidenta C.D.: María Ríos de Angulo

Secretario: Jorge Carranza Ramírez

– Se dotó a la Escuela 44 de confortables salas de clases y de gran cantidad de material didáctico, en lo que se destacó el socio Walter Arnold (Q.E.P.D.).

– Se continuó con reuniones con todos los Clubes del Distrito, a objeto de amalgamar a la gran familia rotaría.

– Feria a beneficio de la Sociedad Pro Ayuda al Niño Lisiado, en la Escuela Militar, la que fue un éxito económico. Organizó el General Medina Parker.

– Se establece como norma hacer una vez al mes comida de compañerismo con señoras.

 

1965 – 1966

P.I. C.P.H. Teenstra (Holanda)

“Una organización que vive, construye para el futuro.”

Gob. Dist.: Humberto Trucco León (Ñuñoa)

Presidente: Jorge Carranza Ramírez

Presidenta C.D.: Eugenia Rivera de Humphreys

1er. Vicepresidente: José Manuel Ricalde

– Intercambio entre los Clubes, al cual se dio gran énfasis.

– Se insistió en la asistencia, usando el pareo de socios, logrando reuniones con el 100% de asistencia.

– Al igual que los Presidentes internacionales, nuestro Presidente llevó su lema: “Hay que dejar tiempo para Rotary”.

– Ayuda a los damnificados de los terremotos de marzo y temporales de julio y agosto.

– Beca de un año para Eliana Correa en Estados Unidos, bajo el Programa “Youth for Understanding”.

 

1966 – 1967

P.l. Richard L. Evans (Estados Unidos)

“Compartid Rotary”

Gob. Dist.: Miguel Olivares Guzmán (Rancagua)

Presidente: José Manuel Ricalde Fernández

Presidenta C.D.: Consuelo Borbolla de Ricalde

– Se crea una comisión para el estudio y planificación de la Sociedad “Salvémosle el Corazón al Niño” (SALVECOR), destinada a ayudar al tratamiento quirúrgico de las enfermedades congénitas del corazón. Ésta se fundará oficialmente a pocos días que el Presidente deje las funciones.

– Ayuda a las Escuelas Básicas Fiscales con vestuario y zapatos para los niños más pobres.

– Se envían niños a Colonias Escolares.

 

1967 – 1968

P.I. Luther H. Hodges (Estados Unidos)

“Haced efectiva vuestra condición de rotario.”

Gob. Dist.: Santiago Elgueta Guerin (Puente Alto)

Presidente: Humberto Urrutia Quintana

Presidenta C.D.: Berta Gallardo de Bullemore

– El 26 de mayo el Club celebra su sesión Nº 1.000 en los salones del Club de Carabineros, en compañía de altas autoridades rotarías, edilicias, civiles y militares, y delegaciones de numerosos Clubes del Gran Santiago. En esta sesión se celebra también el vigésimo aniversario de la Fundación de R.C. Providencia.

En esta reunión el Gobernador Nominado hace una síntesis de la historia del Club, síntesis que ha resultado valiosísima para estos “Apuntes”, ya que de aquella época no existen archivos, sino los que se mencionan en la bibliografía.

– Se funda la Sociedad Salvémosle el Corazón al Niño. El Dr. Helmuth Jaeger dirige el equipo que lucha por dejar físicamente aptos a los niños con malformaciones cardíacas congénitas.

– Se continúa con las Colonias Escolares; esta vez son llevados a San José de Maipo.

– Se reciben dos vehículos de transporte donados por la organización Misereor de la República Federal Alemana, y un Kleinbus donado por la Comisión de Señoras de Rotary Club Santiago.

El 22 de abril se inaugura la ampliación del Servicio Cardiovascular del Hospital Calvo Mackenna.

– Sergio Puente amenizó la reunión de aniversario (20 años), cantando junto a Alejandro Angeloni, de Talagante.

– Son becadas por R.C. Providencia Beatriz Beltrán y Cynthia Bentjerodt en la Universidad de Athenas, Georgia, EE.UU.

 

1968 – 1969

P.I. Kiyoshi Togosaki (Japón)

“Participad”

Gob. Dist.: Diego Barros Ortiz (Santiago)

Presidente: Harry Klenner Niemann

Presidenta C.D.: Graciela Alemparte de Donoso

– Se da gran impulso a SALVECOR.

– Se inicia el “¿Quién soy yo?”.

– Se fortalecen los programas que dan asistencia a la infancia desvalida, con una fuerte participación de las Damas Rotarías.

– Tres socios fundadores fallecen ese año: Mario González, Alberto Vergara y Luis Pulido.

“El Rotario de Chile”, en sus páginas, rinde un homenaje a nuestro primer Gobernador de Providencia:

 

ALBERTO VERGARA SALAS

 

“Si sabes meditar, observar, conocer, sin llegar a ser un destructor o escéptico; soñar, mas no dejar que el sueño te domine;

“Si consigues ser bueno, si puedes conservar tu valor, tu cabeza cuando la pierden otros, entonces…

La amistad que prodigaste no acabará, porque si ella terminara, jamás habría sido amistad.”

“A esas hermosas frases de Kipling, he querido agregar un modesto pensamiento en recuerdo de Alberto Vergara Salas, de ese hombre fino y cabal y de ese rotario generoso, que de su vida hiciera un templo al servicio y al cultivo de la amistad.

“Estábamos preparados porque el mal lo sabíamos irreparable; así y todo nos rebelábamos ante la crueldad de la evidencia.

“Pocas veces se conjugaron con más propiedad todas las cualidades que hacen posible llamara un hombre señor, en toda la acepción del vocablo. Esposo y padre ejemplar en un hogar en que reinó el amor y la feliz convivencia y que él prefirió mantenerlo apegado a los moldes de antaño, igual que el que le prodigaron sus progenitores porque así pudo, a su manera, entregar mejor a los suyos sus afectos paternales.

“Hogar siempre abierto a los amigos, en cuya mesa plena de cariño hizo eco permanente su charla amena de exquisita cultura.

“Arquitecto distinguido, hombre dé empresa y organizador fecundo. Como jefe supo imponerse con fino tacto y sin estridencias, captándose el afecto incondicional de sus subalternos que colaboraron junto a él por más de treinta años.

“Rotario de selección, servidor permanente de nuestra causa; por intermedio de Rotary, institución a la que tanto amó, entregó a la comunidad las mejores facetas de su vida de servicio y en este afán vació entera la generosidad de su espíritu.

“Fundador del R. C. de Providencia, del que fuera su segundo Presidente, impulsor de todas las obras en que el Club ha participado, destacándose especialmente las dos más grandes expresiones de servicio realizadas en su seno, la Sociedad Pro Ayuda al Niño Lisiado y la Sociedad Salvémosle el Corazón al Niño, siendo de ambas su fundador y primer Presidente.

“El rotarismo del Distrito Central de Chile, aquilatando su labor, lo ungió su Gobernador para el período 1954-55 y desde allí siguió confundiéndose con su entrega de Amistad y de Servicio.

“Su fe cristiana inquebrantable, sus convicciones Ideológicas que defendió con todas las fuerzas de su espíritu, pero siempre con mesura y respeto a los demás; la caridad con que invariablemente juzgó a su prójimo; su juicio a veces apasionado, pero siempre la resultante de una meditación profunda; sus condiciones de amigo inalterable y sin renunciamientos, quedan como un legado y un ejemplo.

“Al abandonarnos, Rotary pierde a un hombre de excepción y a un miembro destacado de sus conductores. El R.C. de Providencia se priva, dolorido, del compañero incomparable, de su palabra franca, de su consejo atinado, de su juicio ecuánime, del amigo bueno y justo.

“La comunidad pierde al ciudadano intachable y los que tuvimos el privilegio de disfrutar intensamente de su amistad, sentimos la congoja de vernos privados de un amigo como pocos.”

Dr. Humberto Correa Castillo

 

“Su saber y su conciencia de rotario siempre le llevaron al deseo de llegar más allá de lo que el límite de las relaciones humanas permite incursionar en los sentimientos de los hombres.

Todos fuimos sus más leales compañeros y supimos gozar de la inmensa dicha que significó apreciar su acendrado espíritu de cultivo a la amistad.”

Harry Klenner Niemann, Presidente de Rotary Club de Providencia

 

“Podríamos decir sin equivocarnos que su vida tuvo hermosas páginas, donde el espíritu y el señorío no fueron sólo palabras aisladas sino capítulos macizos y armoniosos.

“Ahora que Alberto, el buen amigo, se enfrenta a la luz con andar tenue y silencioso, quiero que se lleve nuestras palabras de despedida con la ternura cálida de una vieja amistad y un mismo andar por los senderos de Servicio.”

Diego Barros Ortiz, Gobernador del Distrito 474 de R.I.

 

“Deja a su familia el legado superior de su ejemplo y el país pierde a un ciudadano intachable que puso al servicio de los demás, las mejores cualidades de su espíritu.”

A.V.A. “El Diario Ilustrado” – 27-XI-68

 

1969 – 1970

P.l. James F. Conway (Estados Unidos)

“Revisar y Renovar.”

Gob. Dist.: Humberto Correa Castillo (Providencia)

Presidentes: Luis Torres Ramírez y Harry Klenner Niemann

Presidenta C.D.: Rebeca Ferrada de Klenner

– Por fallecimiento del Presidente en ejercicio Dr. LuisTorres Ramírez, el Directorio le solicitó, con el beneplácito de la Asamblea, al Past Presidente Harry Klenner que tomara el cargo. Hasta el momento ha sido la única vez que un Presidente ejerce por más de un período, y a petición unánime del Club.

– El 13 de mayo de 1970, se obtiene en homenaje al Gobernador una sesión 100%.

– Se reactiva la publicación del Boletín del C!ub.

 

1970 – 1971

P.I. William E. Walk Jr. (Estados Unidos)

“Superar las distancias.”

Gob. Dist.: Guillermo Daneck Costa (Talca)

Presidente: Ramón Martínez Castaños

Presidenta C.D.: Eliana Melossi de Correa

Directorio: Enrique Várela, Gastón Rivera, Humberto Correa

– Se consiguen a través de un nuevo Programa de R.I., Comité de Asuntos de Interés Público Mundial, sistemas de ayuda audiovisual para la Sociedad Pro Ayuda al Niño Lisiado y otras instituciones que se dedican a la docencia o a la extensión cultural.

– Ramón, apegado a la reglamentación, la hizo cumplir sin excepciones, por lo que el Club sufrió una merma en su cantidad de socios, pero indiscutiblemente mejoró notablemente en su calidad.

– Se continúa con la ayuda a las instituciones fundadas por R.C. Providencia: SALVECOR, los Amigos de las Escuelas y la Sociedad Pro Ayuda al Niño Lisiado.

– 30 niños concurren a las Colonias Escolares.

 

1971 – 1972

P.l. Ernst G. Breitholtz (Suecia)

“La buena voluntad brota del corazón.”

Gob. Dist.: Sergio Bustamante Menace (San Antonio)

Presidente: Enrique Varela Aguirre

Presidenta C.D.: Gaby Pendaivis de Varela.

Directorio: Gastón Rivera M.

– Durante el período se construye y se habilita la Sala América del Hospital Calvo Mackenna. Su nombre se debe a la colaboración decidida y clara de un grupo de diplomáticos iberoamericanos. Esta Sala es para el departamento Cardiovascular del Hospital Calvo Mackenna.

– También trabajó incansablemente por obtener un Club cohesionado y donde la amistad se viviera y palpara. Famosa fue su “Fonda”, dirigida por esa excepcional mujer que fue Gaby.

– Se intensificó el trabajo de los Amigos de las Escuelas, contándose con la gran cooperación del socio Carlos Abraham M.

 

1972 – 1973

P.l. Roy D. Hickman (Estados Unidos)

“Hacer un nuevo examen y actuar.”

Gob. Dist.: Samuel Claro Velasco (Santiago)

Presidente: Gastón Rivera Manhein

Presidenta C.D.: Lilian de Rivera

1er Vicepresidente: César Pinochet Elorza

2do Vicepresidente: Luis Margas Angelosante

Secretario: Claes Gardler

– Se orientó el trabajo del año a fortalecer la asistencia, el compañerismo y la amistad.

– Se pone en práctica, por primera vez, la promesa del socio que ingresa al Club, la que con pequeñas modificaciones persiste hasta hoy.

Nota: No se han encontrado ni las actas de sesiones del Club ni las de Directorio, pero estamos seguros que las actividades de ese año fueron numerosas, a pesar de la crisis que afectaba fuertemente a nuestro país.

Estas mismas consideraciones son válidas para el período que continúa.

 

1973 – 1974

P.l. William C. Cárter (Inglaterra)

“Es momento de actuar.”

Gob. Dist.: Osvaldo Donoso Lobo (Santiago Sur)

Presidente: César Pinochet Elorza

Presidenta C.D.: Inés Tonkin de González

– Se continúa con la ayuda a las Sociedades creadas por R.C. Providencia.

– Se efectúan las sesiones tomando té, ya sea en casa de socios o en el Club Suizo. Es necesario recordar el establecimiento del toque de queda que afectaba la celebración de las reuniones.

 

1974 – 1975

P.l. William R. Robbins (Estados Unidos)

“Renovemos el espíritu de Rotary.”

Gob. Dist.: Juan Guridi Mancilla (Curicó)

Presidente: Luis Margas Angelosante

Presidenta C.D.: Nana Ugarte de Margas

Directorio: Sergio Puente, Sergio Urzúa, César Guzmán, Harry Klenner.

Secretario: Iván Arriagada

Tesorero: Humberto Urrutia

– Se funda la Sociedad Pro Ayuda al Niño Leucémico.

– Se consigue un stand en FISA, donde se expendieron productos de Gillette, que proporcionaron los recursos a la incipiente Sociedad.

– Los dos Ernestos, Rosenfeld y Medina, informan de una película filmada en Chile por Alemania, que dice relación con el Niño Lisiado e invitan al Club a verla en proyección privada.

– Se ayuda al Asilo de Ancianos “San José” con ropa de cama y medicamentos donados por la firma McKay.

– César Pinochet interviene en la creación del Rotary Club de Conchalí, en territorio cedido gentilmente por Santiago Norte.

– Se inicia conjuntamente con Santa Elena el estudio sobre la factibilidad de crear en la futura Avenida Nueva Providencia la Inmobiliaria Rotaría.

– Se estudia la ejecución de jornadas para Juventud patrocinadas conjuntamente por el Distrito 434 y el Instituto Interamericano del Niño de la OEA (Secretario Ejecutivo: César Pinochet Elorza, de R.C.P.).

– Se crea una Posta de Urgencia en Maipú con la intervención de Sergio Puente.

 

1975 – 1976

P.l. Ernesto Imbassaly de Mello (Brasil)

“Dignificar al ser humano.”

Gob. Dist.: Jorge Esbir Saud (San José de Maipo)

Presidente: César Martínez Campos

Presidenta C.D.: Adriana Ugarte de Margas

– Se inician las Jornadas de Orientación Profesional para los alumnos de los últimos años de la Educación Media de la Comuna.

– Se insiste en la instrucción rotaría.

– Se efectúan reuniones en casa de rotarios como manera de fomentar el compañerismo y la amistad.

– Se continúa con la ayuda al Niño Lisiado, a SALVECOR y a la recientemente formada Sociedad Pro Ayuda al Niño Leucémico.

 

1976 – 1977

P.l. Robert A. Manchester (Estados Unidos)

“Yo creo en Rotary.”

Gob. Dist.: Juan Edwards Cruzat (Santiago)

Presidente: Sergio Urzúa Rojas

Presidenta C.D.: Sonia Needham de Urzúa

Directorio: César Guzmán, Iván Arriagada, J.M. Ricalde, Eduardo Valdés, Humberto Urrutia y Luis Margas.

– Se continúa con las Jornadas de Orientación Vocacional, en las cuales le cupo destacada actuación a la esposa de nuestro Past Presidente Leonor Mardones de Martínez (ex Directora de la Escuela de Servicio Social) y al socio Rene Martino.

– El Vicepresidente César Guzmán parea el Club Providencia con el Club Quito Colonial.

– Se entregan medicamentos anticancerosos por un valor de US$ 500 a la Sociedad Pro Ayuda al Niño Leucémico.

– Los Amigos de las Escuela Enrique Varela y Abraham Milled pavimentan el patio de la Escuela Nº 44 y arreglan sus comedores, con fondos conseguidos por el socio Enrique Varela.

– Se coopera con la Sociedad Pro Ayuda al Niño Lisiado.

– Celebración conjunta de todos los Rotary Clubs del Área Oriente en homenaje al Cincuentenario de Carabineros de Chile, en los salones del Club Palestino.

 

1977 – 1978

P.l. W. Jack Davis (Bermudas)

“Servir para unir a la Humanidad.”

Gob. Dist.: Fernando Friedmann Seckel (Las Condes)

Presidente: César Guzmán Castro

Presidenta C.D.: Gaby Pendavia de Varela

– Se hermana el Club con Rotary Club de San Salvador y Aguada de Montevideo. El Gobernador comisiona a R.C. Providencia la organización de la Asamblea Anual del Distrito. La Comisión la constituyen Harry Klenner, Humberto Urrutia y Ramón Martínez; se obtuvo un 100% de asistencia de los Clubes.

– A través de la Fundación Rotaría, se otorga beca al Ingeniero Comercial Rodolfo Schmidt, presentado por R.C. Providencia.

– En los Grupos de Estudio viaja, patrocinado por R.C. Providencia, el periodista Felipe Faquet Degoyeneche.

– Se crea bajo la tuición del 2do Vicepresidente, Iván Amagada, el Interact con alumnos del Liceo José Victorino Lastarria.

– El Club alcanza a más de 50 socios.

– Celebración de los 30 años de R.C. Providencia con la publicación de una “Historia de R.C. Providencia”, hecha por el Presidente y E.G.D. Humberto Correa Castillo.

– “Homenaje Municipal: A mediodía del 26 de mayo de 1978, en la Sala de Sesiones del Palacio Consistorial de Providencia, la I. Municipalidad entregó a nuestro Club un diploma de reconocimiento por sus 30 años de servicios destacados a la comunidad. Lo ofrece el Alcalde Alfredo Alcaíno Barros y agradece el Presidente César Guzmán Castro, ante autoridades, rotarios de Providencia y Comité de Damas. Homenaje sin precedentes, personificado en los cuatro socios fundadores que continuaban en el Club: Ernesto Rosenfeld, Dr. Helmuth Jaeger, Manuel Rodríguez Pérez y Jorge Müller. Estuvieron presentes los presidentes de los clubes rotarios de Ñuñoa, Francisco Jaureguizar; Las Condes, Sergio Urrutia y representantes de La Reina, Vitacura y Santa Elena; Presidente del Club de Leones de Providencia Dr. Miguel L. Olivares, del Consejo de Desarrollo Comunal, Alberto Beytía y directorio, de la Cámara de Comercio local, Jorge Moreno Harbin y otros dirigentes de organizaciones de Providencia.”

 

1978 – 1979

P.I. Clenn Denouf (Australia)

“Tendamos la mano.”

Gob. Dist.: Jorge López Campo (Talca)

Presidente: Eduardo Valdés Castaños

Presidenta C.D.: Evelyn Kesren de Fehlandt

Directorio: Iván Arriagada, Hernán Chávez, Rafael Guíñez,

Enrique Várela, Harry Klenner, Luis Margas, César Guzmán Castro.

– En la sesión del 30 de junio se obtiene un 100% de asistencia; iniciativa de Iván Arriagada.

– El 5 de julio se hace entrega de la Carta Constitutiva al Presidente de Interact Perth Olivares, en la cual trabajaron Sergio Puente e Iván Arriagada.

Reparación de las Escuelas Nos. 44 y 598. Trabajo a cargo de Jorge Moreno e inaugurado el 11 de septiembre de 1978.

La Sociedad Pro Ayuda al Niño Lisiado recibe tres Kleinbus de una sociedad benefactora alemana.

– Dentro de la Semana del Niño se efectúa homenaje al Dr. Calvo Mackenna y se inaugura la Plazoleta en la Fundación López Pérez.

– La primera semana de septiembre se trasladan las sesiones al Club Providencia de la Avenida Pocuro. Hasta ese momento el Club había tenido una conducta itinerante: se habían cambiado las sesiones del Club Suizo al estadio Santa Rosa de Las Condes. A una de las sesiones del Club asistió el entonces Alcalde de Providencia Alfredo Alcaíno Barros, quien en un momento determinado pidió la palabra al Presidente y dijo más o menos textualmente: “Señores rotarios, es el colmo que ustedes, que pertenecen a la Comuna de Providencia, estén sesionando fuera de ella, dentro de 15 días inauguro el Club Providencia y quiero que ustedes sean los primeros que sesionen en él”.

El historiador ha eliminado algunos chilenismos usados en esa ocasión por el I. Alcalde de Providencia. Desde esa época se sesiona en el Club Providencia.

 

1979 – 1980

P.I. James L. Bomar Jr. (Estados Unidos)

“Alumbremos el camino con servicio.”

Gob. Dist.: Bruno Casanova Arancibia (San Bernardo)

Presidente: Iván Arriagada Constela

Presidenta C.D.: Carmen de Arriagada

1er. Vicepresidente: Eduardo Valdés Castaños

2do Vicepresidente: Julián Aguirre Bannazar

Secretario: Harry Klenner N.

– Se establece la necesidad de crear un Rotaract en Providencia.

– 30 de agosto de 1979. El Alcalde de Providencia aprueba la condición de socios permanentes del Club a todos los rotarios de Providencia.

– Ayuda a las Escuelas, especialmente a la Nº 543, con fondos que ha otorgado la Municipalidad, y a la Escuela Nº 163, mediante programa de salud dirigido por Guillermo Adriazola y alumnos de Medicina del Área Oriente.

– César Guzmán hace entrega, en su calidad de miembro alterno del Comité Nacional del Bicentenario del Libertador Bernardo O’Higgins, de una medalla conmemorativa al Presidente Iván Arriagada.

– La elección de la Mejor Madre de la Comuna recae en la señora Erga Cajas Carrasco, quien recibió su estímulo en el Cine Ducal y posteriormente en la I. Municipalidad de Providencia. R.C. Providencia le regala un televisor.

– A los mejores alumnos se les regala calculadoras.

– Se recibe la Copa de la Amistad “Enzo Fantinati”.

– Se celebra el 75º aniversario de R.l.

Nota 1: No conocen los “escribidores” otro caso donde el Secretario es suegro del Presidente. La duda me corroe: ¿Quién mandaba a quién? Es cierto que el año fue exitoso.

Nota 2: El Presidente electo para el período 80-81, Hernán Chávez, renuncia por motivos de salud, lo que es aceptado por la Asamblea.

 

1980 – 1981

P.I. Rolf J.V. Klärich (Finlandia)

“Encontremos tiempo para servir.”

Gob. Dist.: Hernán Barahona Justiniano (Santiago)

Presidente: Rafael Guíñez Campos

Presidenta C.D.: Chita de Walker

– El 9 de julio se hace entrega de la Carta Constitutiva de Rotaract a Gonzalo Alé, Presidente de Rotaract. Posteriormente se efectuará un aporte económico para sus actividades.

– Se realizan mejoramientos en las Escuelas de la Comuna.

– Se ayuda a la Liga Chilena de la Lactancia.

– Se trabaja intensamente en “Drogadicción”, Programa ya comentado en la parte general de la historia.

 

1981 –  1982

P.I. Stanley E. McCaffey (Estados Unidos)

“Paz y comprensión en el mundo a través de Rotary.”

Gob. Dist.: Rafael Pliscoff Gutmann (Santa Elena)

Presidente: Julián Aguirre Bannazar

Presidenta C.D.: Shirley Mac Donald de Aguirre

– Se hace donación de una ambulancia a la Sociedad Pro Ayuda al Niño Leucémico, de una máquina de alimentación intravenosa y medicamentos anticancerosos.

– Se continúa con la ayuda a las Escuelas, en útiles escolares y botiquines debidamente equipados para casos de emergencia.

– Siete socios ingresan a las filas de R.C. Providencia, de los cuales tres son presentados por Sergio Dunlop: Gastón Mecklenberg, Hugo Larrañaga y Patricio Leyton.

– Se reactivan las reuniones hogareñas.

– Filmación de Canal 11 sobre el Niño Leucémico, a iniciativa de Hugo Larrañaga.

– Se sigue trabajando en la Escuela Nº 159 con el Programa de Salud Escolar de Guillermo Adriazola. El paso de las escuelas a la Municipalidad y el cambio de Alcalde (señor Herman Chadwick) dificultan una acción de mayor envergadura.

– Un intercambio programado con matrimonios argentinos debe suspenderse a última hora por la Guerra de las Malvinas.

Nota: Rafael Pliscoff dejó posteriormente el Club Santa Elena emigrando a Providencia, al que perteneció hasta su muerte, acaecida en 1990. Providencia pudo aquilatar sus enormes cualidades humanas.

 

1982 – 1983

P.I. Hiroji Mukasa (Japón)

“La amistad es una: Tendamos en el mundo puentes de amistad.”

Gob. Dist.: Rodolfo Cortés Ferrada (Rancagua)

Presidente: Guillermo Adriasola Espejo

Presidenta C.D.: Joan Meyer de Larrañaga

– Se efectúa donación a la Sociedad Pro Ayuda al Niño Leucémico, consistente en medicamentos antineoplásicos.

– Se hace cargo de los gastos que demanda la ambulancia (patente y otros).

– Se efectúa aporte a la Teletón.

– Se aumenta al 300% el aporte a la Fundación Rotaría.

– Julián Aguirre B. recibe premio por haber sido el mejor representante del Gobernador durante el Año Rotario.

– En mayo se postuló por diferentes organizaciones a César Guzmán como candidato al Premio Internacional “Simón Bolívar”. César se retiró al politizarse la elección, ya que quedó por un bloque el Rey Juan Carlos de España y por otro el Movimiento de Liberación de los Pueblos Africanos. Esta noticia nadie la quiso mandar a “Increíble pero cierto”.

 

1983 – 1984

P.I. William E. Skelton (Estados Unidos)

“Compartamos Rotary y sirvamos a nuestros semejantes.”

Gob. Dist.: Julio Ponce de León (Peñaflor)

Presidente: Sergio Dunlop Rudolfi

Presidenta C.D.: Inés Bozzo de Walker

Secretario: Rolando Ramírez M.

Tesorero: Osvaldo Cárcamo Pantoja

– Jornadas de Orientación Vocacional

– Se continúa con la ayuda a la Sociedad Pro Ayuda al Niño Leucémico, a través de entrega de medicamentos.

– Se premia a la mejor alumna de la Comuna.

– Se efectúa Olimpíada Rotaría.

Nota: Una vez más tenemos que informar que no existe ningún documento de este período. Sabemos si que Sergio hizo una excelente presidencia, ya que el Club quiso presentarlo como candidato a Gobernador del Distrito, lo que por razones reglamentarias no se pudo concretar, como ya se ha mencionado.

 

1984 – 1985

P.I. Carlos Canseco V. (México)

“Descubramos un nuevo mundo de servicio.”

Gob. Dist.: Rene Ureta Koster (Santiago)

Presidente: Cristian Correa Solar

Presidenta C.D.: Mónica de Correa

– Se entrega una máquina respiradora al Hospital Calvo Mackenna, en cuyos trámites le cupo una especial actuación a Rolando Ramírez.

– César Guzmán presenta un voto en relación con el Acuerdo de Paz con Argentina, que fue aprobado por aclamación en la Asamblea de la Conferencia del Distrito.

– Se obtiene un programa de la televisión (“Éxito”, de Canal 13) para el funcionamiento de la Sociedad Pro Ayuda al Niño Leucémico, y se da cuenta de las donaciones recibidas.

– Para el 37º aniversario se entrega un diploma a todos los ex Presidentes de R.C.P. y a las Presidentas del Comité de Damas.

– El señor Rodrigo Salas participa en Intercambio en Grupo de Estudio a Estados Unidos, postulado por el Club.

– Se consigue una beca para el señor Mario Zamudio en Córdoba (Argentina).

– El 25 de junio se hace entrega oficialmente al Hospital Calvo Mackenna de una unidad oncológica, con un costo superior a los $ 5.000.000.

 

1985 – 1986

P.I. Edward F. Cadman (Estados Unidos)

“Usted es la clave.”

Gob. Dist.: Lars Flaten Agnes (La Reina)

Presidente: Carol López Cooke

Presidenta C.D.: Carmencita de López

– Durante el año se llega a ser un Club 400% de la Fundación Rotaría.

– Se efectúa, con la cooperación de la firma Warner-Lambert y las gestiones de Rolando Ramírez, un stand en la FISA, cuyos beneficios van a la Sociedad Pro Ayuda al Niño Leucémico.

– Se efectúan mejoras en el Servicio de Urgencia del Hospital Calvo Mackenna (SALVECOR) y se donan equipos por valor de US$ 150.000.

– Ayuda para reconstruir la Casa Rotaría de San Antonio.

– Inundaciones de Rengo. Ayuda a través de Rotary de Rengo.

– Al Colegio Providencia, tras una iniciativa de Juan Godoy, se le entrega una importante cantidad de libros.

– El Liceo Lastarria fue el ganador del concurso sobre Medio Ambiente.

– El Premio al Valor Joven recayó en la señorita Loreto González del Liceo A-44, y el segundo lugar fue ocupado por el señor Gabriel Ibacache del Liceo A-72, designándosele para asistir al RYLA (enero 66).

– Donación de muebles dados de baja por MINVU (gestión de Enrique Várela). Se entregaron a la Guardería Infantil de Capellán Abarzúa Nº 83.

 

1986 – 1987

P.I. M.A.T. Caparas (Filipinas)

“Rotary brinda esperanza.”

Gob. Dist.: Fernando Amengual del Campo (San Bernardo)

Presidente: Hugo Larrañaga Warnken

Presidenta C.D.: Joan Meyer de Larrañaga

– El Club tiene sus dos primeros Socios Paul Harris: nuestro ex socio Dámaso García y Humberto Urrutia, a quien el Club lo nombra a través de la contribución de Providencia a la Fundación Rotaría.

– Premio a la Mejor Alumna de la Comuna, señorita Jéssica Mora.

– Premio al Mejor Trabajador de la Comuna, señor Charles Murray.

– Navidad para Hogar de Ancianos “San José”, con la especial dedicación de Rolando y Lola Ramírez.

– Stand en la Feria Internacional de Santiago (FISA), con la dirección de Rolando Ramírez y la cooperación de Osvaldo Cárcamo y Luis Godoy.

– Se efectúa RYLA, bajo la dirección y total responsabilidad de Juan Carlos Cánepa.

– Intercambio con Grupos de Estudio de Australia, Distrito 947, estando a cargo de Providencia los últimos días.

– Campaña PolioPlus queda a cargo de Hernán Cruz.

– En mayo de 1987 fallece nuestro ex Presidente Julián Aguirre B.

 

1987 – 1988

P.I. Charles C. Keller (Estados Unidos)

“Rotarlos unidos en el servicio, dedicados a la causa de la paz.”

Gob. Dist.: Kurt Weil Silberberg

Presidente: Rolando Ramírez M.

Presidenta C.D.: Lola Ruíz de Ramírez

– El Comité Distrital de I.G.E. es presidido por nuestro ex Presidente Iván Arriagada; van al Distrito 684, que abarca principalmente el Estado de Mississippi.

– Rotary Club Providencia fue el ganador de las Olimpíadas de Juegos de Salón, recibiendo la Copa que lleva el nombre del primer Presidente de La Reina, David González Fuentes.

– Celebración de los 40 años de R.C. Providencia con una gran velada en el Club Providencia. Se entregan recuerdos a ex Presidentes.

– Ayuda al Pabellón de Quemados del Hospital Luis Calvo Mackenna (instalación de baño Jacuzzi).

– Función de cine en el Teatro Oriente, conjuntamente con R.C. Las Condes, en beneficio de obras sociales.

– Valor Joven de la Comuna recae en la estudiante del Liceo Nº 7, señorita Lina Sanz.

– Reunión conjunta de los siguientes Clubes Rotarios, realizada en el Sport Français: El Golf, Vicuña Mackenna, Ñuñoa, Las Condes, Providencia, Vitacura, Reina Alta, La Reina, Huelen, La Florida, Santiago Centro, Santiago Sur, Santa Elena, Lo Barnechea y Peñalolén, en celebración del aniversario de Rotary International.

– Celebración de la sesión Nº 2.000 (6 de abril de 1988).

– Nuestro Presidente Rotario es nombrado miembro del Codeco de Providencia.

 

1988 – 1989

P.I. Royce Abbey (Australia)

“Poned vida en Rotary: vuestra vida.”

Gob. Dist.: Eric Krumm Roepke (Vitacura)

Presidente: Osvaldo Cárcamo Pantoja

Presidenta C.D.: Sara Díaz de Cárcamo

Vicepresidente: Carol López C

Secretario: Luis Margas A

Tesorero: Hernán Cruz

– Importación de libros científicos y técnicos por valor de US$1.000.000 (32.000 volúmenes), que fueron donados a Universidades e Institutos del país. El 5 de enero se efectúa exposición de ellos, con asistencia de autoridades de Educación, Salud y universitarias.

– Confección de cartillas sobre Seguridad en el Tránsito (20.000), que se repartieron entre estudiantes básicos por intermedio de Carabineros de Chile.

– Aumento de socios, llegando a 63.

– El Premio al Mejor Alumno de la Comuna recae sobre la señorita Viviana del Carmen Zaldívar, del Liceo A-12.

– Se consiguen Becas en INACAP (Instituto Nacional de Capacitación) para alumnos de escasos recursos de la Comuna.

– El Presidente Osvaldo se hace acreedor a la mención Presidencial por su labor rotaría.

– Se inician charlas de Orientación Vocacional.

– Becas médicas, ofrecidas por Clubes Rotarios de Argentina, son puestas a disposición del Director del Hospital Luis Calvo Mackenna para que decida sobre el particular.

– El 19 de octubre el Gobernador Eric Krumm hace entrega al Hospital Calvo Mackenna de un aparato electrónico de registro de intervenciones quirúrgicas, donado por los Clubes Providencia, Santiago y Vitacura.

– Se donan 250 poleras para las Escuelas que apoya el Club.

– Se otorga por el Club la distinción Socio Paul Harris a Humberto Urrutia Q. y a Julián Aguirre Bannazar, a este último como homenaje postumo. Recibe la distinción Julián Aguirre Mac Donald, hijo de nuestro ex Presidente.

 

1989 – 1990

P.I. Hugh M. Archer (Estados Unidos)

“Disfrutemos Rotary.”

Gob. Dist.: Rubén Dinamarca R. (San Fernando)

Presidente: Juan Carlos Cánepa F.

Presidenta C.D.: Rosita L. de García

Vicepresidente: Luis Margas Angelosante

Secretario: Luis Haddad Bon

Tesorero: Hernán Cruz Cabrera

– Julio Herrera inicia charlas sobre la Tercera Edad, “El envejecimiento”.

– El 25 de agosto de 1989 el Presidente informa que Osvaldo Cárcamo ha sido nombrado Socio Paul Harris, con el derecho que le ha dado al Club la contribución a la Fundación Rotaría.

– El 19 de julio concluyen las Charlas de Orientación Vocacional; el Ciclo se dio a petición de los Orientadores Vocacionales del Colegio Alessandri, solicitado a su vez por los Terceros y Cuartos Años de Enseñanza Media. Una gran actuación le cupo a Hernán Ayarza, Sergio Puente, Pedro Bernal y Juan Carlos Cánepa.

– Luis Capurro escribe una serie de artículos sobre contaminación, que son publicados en el diario “El Mercurio”.

– Se da ese año un gran impulso a las Relaciones Públicas. La sesión 2.076 estuvo dedicada a la Radiotelefonía, con la presencia de representantes de ARCHI, Radio Universidad de Chile y Radio Minería. Poco después se efectuó un Encuentro con la Prensa Escrita, y asistieron representantes de los diarios “La Tercera”, “La Época” y revista “Ercilla”, y, por último, un Encuentro con la Televisión, al que asistió el Director Ejecutivo de Canal 11 de la Universidad de Chile.

– Distinción a la Alcaldesa de Providencia, como Mejor Trabajador de la Comuna.

– Se elaboraron 1.200 calendarios con el logo del Club y la Prueba Cuádruple.

– El Club mantiene su número de socios, pero hay balance entre la entrada de nuevos socios y el alejamiento de otros por diferentes razones.

– Charla sobre ENTEL y visita a la Central Rapel y estación Longovilo.

– Niños autistas: Rotary Club editó un folleto y dos series de diapositivas, trabajo que se presentó fuera del Club en la Feria Extraescolar de la Región Metropolitana, en el Departamento de Educación Diferencial, en el Instituto Anglo-Chileno y en otras Instituciones.

– El E.G.D. Eric Krumm hace entrega al Presidente 88-89, Osvaldo Cárcamo, de la Mención Presidencial.

 

1990 – 1991

P.I. Paulo Costa (Brasil)

“Valoricemos Rotary con fe y entusiasmo.”

Gob. Dist.: Alberto Navarrete C. (San José de Maipo)

Presidente: Luis Capurro Soto

Presidenta C.D.: Raquel L. de Capurro

Secretario: Óscar Ojeda D.

Tesorero: Luis Haddad B.

– Durante el Año Rotario se efectuaron numerosas sesiones destinadas a destacar la personalidad de nuestro candidato a Gobernador para el período 1992-1993, que no finalizaron hasta que la Asamblea del Distrito confirmó la elección de Osvaldo Cárcamo como Gobernador Electo[10].

– Se dotó al Departamento de Quemados del Hospital Calvo Mackenna de aparatos de aire acondicionado.

– Se intensificaron las campañas sobre el medio ambiente.

– Celebración de la Semana del Niño.

 

1991 – 1992

P.I.: Rajendra K. Saboo (India)

“Mire más allá de sí mismo.”

Gob. Dist.: Exequiel Lira del Campo (Santiago)

Presidente: Hernán Cruz Cabrera

Presidenta C.D.: Wilma de Cruz

Secretario: Arturo Pérez Ceardi

Tesorero: Luis Haddad Bon

– La campaña sobre el Medio Ambiente pasa a los hechos mediante plantación de árboles.

– Se donan a la Municipalidad 5.000 folletos sobre Salud Bucal, para ser repartido en los colegios de la Comuna.

– Ayuda a los Departamentos de Oncología y de Quemados del Hospital Calvo Mackenna.

– Formación de una biblioteca para el Centro Abierto de la Comuna.

– Ayuda a las escuelas municipalizadas.

– Donación de un resucitador a SALVECOR, más dos básculas Decca.

 

 

HISTORIA DEL ROTARY CLUB DE PROVIDENCIA A LO LARGO DE SUS 20 AÑOS DE VIDA, 1948 – 1968,

DISCURSO PRONUNCIADO POR EL DOCTOR HUMBERTO CORREA CASTILLO, EX PRESIDENTE DEL CLUB Y GOBERNADOR NOMINADO DEL DISTRITO 474 PARA EL AÑO 1969-1970.

 

Presidencia: Humberto Urrutia Quintana

Secretario: Enrique Várela Aguirre

Para la historia.

Nuestro Club padrino, Santiago Central.

Reunión Constitutiva: 26 de mayo de 1948 en el Café Villa Real.

Entrega de la Carta Constitutiva: 19 de noviembre de 1948.

 

Nuestros Presidentes: 1948 – 1968

 

1948 – 1949 Raúl Ventura Juncá

1949 – 1950 Alberto Vergara Salas

1950 – 1951 Alberto Jory Patroni

1951 – 1952 Mario González Valdés (†)

1952 – 1953 Fernando García-Huidobro Domínguez

1953 – 1954 Manuel Rodríguez Pérez

1954 – 1955 Humberto Correa Castillo

1955 – 1956 Raúl Várela Rodríguez

1956 – 1957 Femando Fonck Sleveking

1957 – 1958 Luis Pulido Aroca

1958 – 1959 Ernesto Rosenfeld Lutsbader

1959 – 1960 Juan Sturiza Matic (†)

1960 – 1961 Pedro Beltrán Neira

1961 – 1962 José Perroni Barilari

1962 – 1963 Darío Verdugo Binimelis

1963 – 1964 Ricardo Sotomayor Ramírez

1964 – 1965 Francisco Humphreys Kaltschmidt

1965 – 1966 Jorge Carranza Ramírez

1966 – 1967 José Manuel Ricalde Fernández

1967 – 1968 Humberto Urrutia Quintana

 

 

El 26 de mayo de 1968, el R.C. de Providencia vivió una noche memorable en su historial, celebró la sesión número 1.000 y por feliz coincidencia el vigésimo aniversario de su fundación.

 

Autoridades rotarías, edilicias, civiles y militares, realzaron este acontecimiento y nuestro consocio Humberto Correa Castillo, ex Presidente y actual Gobernador Nominado del Distrito 474 por el período 1969-70 tuvo a su cargo la charla central de la reunión, en la que se rindió un homenaje a los ex Presidentes del Club.

 

Humberto enfocó en forma brillante la historia del Club; aprovechando el análisis sucinto de la labor de cada Presidente, nos evocó año a año las principales realizaciones de servicio rotario en que el Club ha estado empeñado.

 

El Directorio ha estimado que este trabajo tiene un gran valor documental y ha creído de utilidad publicarlo para que los actuales y futuros socios del R.C. de Providencia tengan en él una visión histórica de nuestra vida institucional.

 

Pero esta síntesis histórica sería incompleta si no se analizara en ella el año en que a Humberto le correspondió dirigir los destinos del Club y que él por razones obvias no podía analizar.

 

Fue nuestro Presidente en el período 1954-1955 y la gran labor de aquel año la ha sintetizado el actual Directorio y se permite intercalarla donde corresponde, haciendo justicia al Presidente de aquel entonces y completando así la historia de estos primeros 20 años de vida del R.C. de Providencia.

El Directorio

 

Sesión Conmemorativa de los 20 años del Rotary Club de Providencia 26 de mayo de 1948 – 26 de mayo de 1968

 

Miércoles 29 de mayo de 1968

 

Presidente Humberto y Señora; Señores Regidores de la I. Municipalidad de Providencia; Señor Gobernador del Distrito 474, Santiago Elgueta y Señora; Señores ex Gobernadores: Doctor Ruperto Vargas Molinare y Señora; Señor Carlos Larrea y Señora; Queridos Alberto y Adelita; Señores Presidentes y compañeros de otros Clubes; Compañeros ex Presidentes del Club; Señora Presidenta y ex Presidentas de la Comisión de Damas Rotarías de Providencia; Señoras, señores; Compañeros rotarios todos:

 

Noche de gala y de evocación es ésta que vive el Rotary Club de Providencia. Son cuatro lustros de continuo caminar en la senda del servicio.

 

Aquel 26 de mayo de 1948 no es un hito perdido en el tiempo, es una fecha que se proyecta y se agranda cada día en el cariño y en el afecto que los rotarios de Providencia sienten por su Club.

 

Antes de aquel día y muy en especial hasta el 19 de noviembre de ese mismo año en que Rotary International entregara nuestra carta constitutiva, el entusiasmo y la fe rotaria de 4 distinguidos rotarios chilenos se prodigó sin claudicaciones hacia el nuevo Club de Providencia, que iniciaba su vida con el Nº 7046 de R.l. en el Distrito chileno Nº 128.

 

Tres de ellos socios del R.C. de Santiago, nuestro Club padrino: el Dr. Alejandro Garretón Silva, Gobernador del Distrito en esos días, el Dr. Ruperto Vargas Molinare, encargado por su Club de nuestra organización junto con el Presidente en ejercicio don Ramón Eyzaguirre Gutiérrez.

 

Y con ellos el socio del R.C. de Linares y Gobernador nominado Dr. Fernando Bravo Escobar.

 

Son cuatro nombres, que tienen por derecho propio un sitial de honor en la primera página de la historia del R.C. de Providencia.

 

De aquellos 29 hombres que dieran vida a este nuevo Club, sólo siete continúan en nuestras filas. Algunos obedeciendo al llamado de su destino dejaron entre nosotros un recuerdo de su personalidad, y estamos seguros que también ellos se llevaron de este grupo de sus amigos la satisfacción de aquellas horas que compartimos juntos.

 

Es para nosotros un justo orgullo destacar los nombres de aquellos compañeros que a lo largo de 20 años han mantenido incólume su entusiasmo y encendida la llama de su cariño por Rotary y por su Club; ellos son:

 

Alejandro Delorenzo, Helmuth Jaeger, Jorge Müller, Luis Pulido, Manuel Rodríguez, Ernesto Rosenfeld y Alberto Vergara.

 

Nuestro Presidente Humberto y el Directorio del Club han tenido una idea feliz por el contenido emotivo que ella representa y por la justicia que involucra. Se ha querido reunir esta noche a la mayoría de los hombres que han dirigido los destinos del Club desde la alta investidura de Presidentes y a aquellas Damas de nuestra Comisión de Señoras que la han presidido. Por feliz coincidencia muchas de ellas son las esposas de nuestros ex Presidentes.

 

Ahora bien, no sólo se trata de tenerlos juntos esta noche en nuestra mesa rotaria; no, el Directorio ha querido dedicarles esta solemne sesión para vivir una noche del recuerdo en la intimidad de nuestro querido Club y manifestarles una vez más el reconocimiento agradecido y sincero por lo que hicieron en bien de Rotary, de la comunidad en que vivimos, y de la franca y cordial camaradería que siempre hemos sabido mantener en estos 20 años de vida del Club.

 

Sé que muchos de ustedes estarán preguntándose por qué soy yo, uno de los ex Presidentes, quien tiene a su cargo este homenaje. Tienen razón para pensar así; tendrían derecho a recusarme y por ello les debo una explicación. El Presidente me solicitó que hiciera una semblanza de cada uno en su actuación rotaria y como a mí por fortuna se me atribuye buena memoria, es que estoy aquí para hablar de todos ellos, obviamente excluyendo lo que a mí respecta.

 

Mucho se ha dicho de la historia y de la cronología de nuestro Club; todos, cual más cual menos, conocen su trayectoria y sus momentos felices, conocen sus obras y su proyección, sus alegrías y sus momentos de tristeza, pero estoy seguro que muy pocos se han detenido a recordar cuáles fueron las facetas más destacadas de cada año de vida del Club y quienes fueron los principales actores en esa sucesión de hechos que se encadenaron año a año para construir su estructura definitiva y que nos hace disfrutar hoy de un Club de recia personalidad, que ha vivido un pasado feliz, que mantiene un presente que es orgullo de nuestro Distrito y que se proyecta hacia el futuro con un deseo inmenso de servir siempre mejor.

 

Los médicos, cuando analizamos algo, tenemos la tendencia a encuadrar nuestro análisis en los moldes clásicos de una historia clínica y no deseo esta vez hacer una excepción a esa costumbre, pero con la única diferencia que ahora no analizaremos a un enfermo, sino a un ser que desde el primer día fue sano de cuerpo y de espíritu.

 

Ruego a ustedes paciencia porque esta síntesis pudiera parecer un poco larga, pero comprendan mi situación, debo hacerla por mandato del Directorio y no puedo condensarla más de lo que está.

 

En su año de nacimiento un médico fue su primer Presidente, nuestro siempre querido y recordado amigo Raúl Ventura Juncá. Todo lo que se diga de la labor organizativa que desarrolló Raúl no es sino un reconocimiento a sus desvelos. Él fue quien atinadamente encauzó al Club por el camino del ideal rotario y con su simpatía y ponderación estrechó filas de amistad que fueron el comienzo de un inmenso deseo de servir.

 

Hay que imaginarse el arduo trabajo de haber sido nuestro primer Presidente y uno de los principales gestores en la formación del Club. Corría el año 1948.

 

Tenía que ser un arquitecto el que siguiera construyendo, y fue así como Alberto Vergara Salas continuó con todas las fuerzas de su espíritu luchando para aumentar el número de socios, lo que se consiguió en gran medida, alcanzándose a 72.

 

Había que demostrar acción efectiva y Alberto logró que en su período naciera la obra cumbre de nuestro Club, la Sociedad Pro Ayuda al Niño Lisiado, que hoy mostramos orgullosos al país y al rotarismo chileno y cuya labor de 18 años es conocida no sólo en Sudamérica sino en el ámbito mundial. Estoy seguro que ni el mismo Alberto y su Directorio se imaginaron hasta dónde llegaría aquella idea luminosa.

 

Alberto fue un organizador y conductor del Club. En su año se creó la Comisión de Señoras, cuyas proyecciones en el campo del servicio rotario junto a nosotros no han tenido límites. Al crearse esta comisión se le dio su Reglamento, el que, salvo pequeñas modificaciones, le guía hasta hoy.

 

Se puede decir con justicia que aquel año fue cuando Rotary Club de Providencia entró con pie firme en el concierto del rotarismo chileno.

 

Para Alberto fue un año pleno de emociones y fue su escuela para moldear su personalidad rotaria que hasta hoy ha puesto sin restricciones al servicio de nuestra causa.

 

Los períodos 1949-50 y 1950-51 fueron los años de los Albertos. A Alberto Vergara le sucedió Alberto Jory Patroni. Tito, como cariñosamente le hemos llamado siempre, fue enérgico en su mandato y se caracterizó por la estricta aplicación de los reglamentos, por la creación de varios comités de acción dentro de la Comuna y por el arduo trabajo que demandó el estudio de la reglamentación interna del Club, cuyo contenido estructuró definitivamente nuestra vida institucional enmarcada dentro de las normas rotarías en vigencia.

 

Una de las grandes preocupaciones de Tito fue proyectar al Club hacia las escuelas de la Comuna, lográndose en esto pleno éxito.

 

En julio de 1951 habría de ser un agrónomo quien empuñara el mazo del mando, ese gran señor y gran amigo que es Mario González Valdés. Con Inés, su esposa, constituyeron para el Club una pareja de amigos incomparables y aún recordamos con nostalgia las veladas en la vieja casona de su fundo “Lo Matta”, remanso de paz, de amistad y de señorío.

 

Un año inolvidable para todos los miembros del Club de ese entonces y muy en especial para mí, porque fue Mario quien me impuso la insignia de Rotary junto a otros tres amigos. Sólo Jorge Carrillo y yo podemos en este instante rememorar aquel momento solemne de nuestra incorporación al Club. Era el 10 de octubre de 1951 y sesionábamos almorzando en los Establecimientos “Oriente”.

 

Hoy que su salud está seriamente quebrantada, nos resta pedir al Todopoderoso su pronto alivio y decirles a Mario e Inés que los recordamos con la sentida emoción de verdaderos amigos.

 

Estamos en 1952; el Club ha enriquecido sus filas con magníficos hombres; ya no es el niño que recién camina, es el mocetón de andar seguro y firme y es por eso que a veces se revela con ansias de progreso, pero la mano de la ley lo guía por la senda recta y segura. Es un abogado quien lo dirige, Fernando García-Huidobro Domínguez.

 

Fernando dio especial impulso a los Comités de Amigos de las Escuelas y Colonias Escolares y su acción se proyectó en buscar con la I. Municipalidad de Providencia, de la cual era Regidor, un entendimiento de servicio que dio óptimos resultados.

 

En esta sucesión de presidentes, Fernando entregó el mando a Manuel Rodríguez Pérez. Esta vez un gran compañero y mejor amigo venido de la vieja España, con toda esa sal del español de pura cepa, con la alegría y la euforia contagiante del más gallego de los gallegos, tomó la dirección del Club. Creo no equivocarme al decir que esta oportunidad fue para Manolo una bella experiencia de su vida que no olvidará tan fácilmente. Él mismo lo decía: “La presidencia del Club me ha colmado de felicidad, me ha hecho cultivarme más y más y fíjense que hasta he llegado a no equivocarme cuando tengo que pronunciar la palabra ‘solidaridaz'”.

 

Aquel año el Club vivió una alegre jornada, se reanudaron con intensidad las reuniones hogareñas y su propio hogar fue otro pedazo del Club. Pero hay algo que destaca por sobre todo el año de Manolo. Era tal su entusiasmo que no tuvo tregua en su anhelo de formar otro Club y fue así como con algunos de nosotros luchó hasta conseguir la fundación del Rotary Club de Las Condes, nuestro hijo predilecto; y aunque hubo muchas otras realizaciones de importancia en el período 53-54, esto solo bastaría para darle el sello definitivo a su presidencia.

 

A Manolo sucedió otro médico, año que, como ya dije, por razones obvias me abstengo de comentar. Básteme sí recordar que en aquel año en que Rotary celebraba su primer cincuentenario tuvimos la inmensa felicidad de tener a Alberto Vergara como Gobernador del Distrito. A sólo seis años de nuestra fundación se nos concedía este alto honor.

 

“Humberto Correa Castillo asumió el mando del Club en el que había de ser un año, pleno de realizaciones.

 

“El entusiasmo sin claudicaciones que siempre ha puesto Humberto en sus actuaciones rotarías se manifestaba ya en ese entonces. Secretario en 1952, primer Vicepresidente en 1953 y Presidente en 1954.

 

“Su año tuvo dos facetas bien delimitadas; en la marcha interna del Club hizo que la labor de los diferentes comités fuera de alto rendimiento, destacándose muy en especial la preocupación por la mayor proyección hacia la comunidad de la Sociedad Pro Ayuda al Niño Lisiado, la gestación del nuevo pabellón para la Posta Infantil del Hospital Calvo Mackenna y la realización de foros interclubes entre los que se recuerda muy especialmente aquél con los Clubs de San Vicente de Tagua-Tagua y Peumo.

 

“En otros aspectos se destacó la constante ayuda a nuestro Club ahijado recién fundado, Las Condes; se programaron con la I. Municipalidad de Providencia varias obras de bien comunal y el Comité de Amigos de las Escuelas realizó un efectivo trabajo.

 

“Durante su año hay dos acontecimientos que no pueden olvidarse: en su presidencia nuestro Club obtuvo por primera vez el alto honor de que uno de los nuestros, Alberto Vergara Salas, llegara a la Gobernación del Distrito y que ese año fuera precisamente el de la celebración de las Bodas de Oro de Rotary International.

 

“Humberto y su Directorio trabajaron sin desmayo y el Club, comprendiendo su entusiasmo, colaboró con ellos sin restricciones. Los méritos indiscutidos que Humberto ha demostrado en sus 17 años de vida rotaria han tenido el reconocimiento del Distrito que lo ha elegido en la Conferencia Distrital de Talca, en marzo último, como su Gobernador para el período 1969-1970:

 

“Justa recompensa a quien ha puesto sin condiciones los mejores momentos de su vida en su afán de servir a sus semejantes.”* ‘(Síntesis agregada por el Directorio del Club.)

 

Tuve el agrado de poner en manos de otro gran amigo el mazo de la Presidencia. Ése fue el ingeniero Raúl Várela Rodríguez.

 

El Club era ya un adulto en su octavo año de vida. La Sociedad Pro Ayuda al Niño Lisiado era una realidad y marchaba segura a su destino. Se debía proyectar otra obra de importancia: Raúl lo comprendió así y de esta manera en su año se entregó una magnífica ampliación del edificio de la Posta Infantil del Hospital Luis Calvo Mackenna. Fue éste un gran esfuerzo del Club, que las autoridades y la Comuna comprendieron y valorizaron muy bien, esa obra permanente y el homenaje a Gabriela Mistral, que cincelada en piedra adorna la Plaza de la Alcaldesa, se deben a Raúl y su Directorio.

 

Amigo magnífico, de palabra fácil e inspirada, llevó con tino y mesura al Club por la senda ascendente del progreso. Nunca olvidaré cuando entregó el mando y al despedirse del Club como su Presidente, dijo: “Creo que algo hemos hecho, bien o mal, pero con toda la fe y el espíritu en Rotary, con un solo norte. Servir”. Y dirigiéndose a su esposa, le dijo: “Corita, hemos cumplido, podemos irnos tranquilos y felices a casa”.

 

1956-57. Otro arquitecto fue nuestro Presidente, Fernando Fonck Sieveking. Hombre de edad pero pleno de energías, con su humor tan sajón, y con el espíritu de un niño. Había sido nuestro Tesorero por varios años; meticuloso y metódico, durante su año que dedicó en gran parte a pulir la marcha Interna del Club, se entregó con ahínco a estudiar y dar forma a un nuevo Reglamento, el que aún nos rige con pequeñas modificaciones.

 

Hoy, anciano y enfermo, está retirado de toda actividad y es por eso que no lo tenemos esta noche en nuestra mesa. Para él nuestro cariñoso recuerdo.

 

Por tercera vez un médico, Luis Pulido Aroca, socio fundador, asumía la Presidencia. Luchó, unió su dilatada labor en esa noble institución denominada Defensa Civil con la razón primordial de Rotary, servir, y fue así como su año tuvo como característica propia su preocupación constante en favor del niño vago y en situación irregular.

 

En esos días era el Director de la Casa Nacional del Niño y de esta manera, junto a su abnegada esposa Cora, se entregaron por entero, con la ayuda de todo el Club, a esa labor que tanto ha amado en su vida. ¡Cuántas veces supimos que él en persona, en frías noches de invierno, bajó al lecho del río Mapocho o recorrió nuestros parques y plazas recogiendo niños a los que proporcionó ropas y alimentos y los recuperó para ser útiles a la sociedad!

 

Abnegada labor en que Lucho hizo participar a Rotary intensamente.

 

Llegaba julio de 1958 y ahora otro noble y gran amigo hacía resonar el gong del mando, Ernesto Rosenfeld Lutsbader. Me siento incapaz de hacer una semblanza del año de Ernesto y me encuentro en un dilema. Si hablara de lo mucho que Rotary Club de Providencia le debe, porque lo conozco, sé que heriría su modestia, que es una de sus más grandes virtudes. Si me callara, cometería una injusticia tan grande, que yo mismo no me perdonaría. Me ayuda en algo el hecho de que todos conocemos muy bien a Ernesto.

 

En su corazón se adentró Rotary desde un comienzo, con toda la intensidad que esa palabra, Servir, significa. Fundador del Club, su Tesorero por varios años, macero casi por derecho propio; motor incomparable de la Sociedad Pro Ayuda al Niño Lisiado, gestor y continuador de cuánta obra de servicio ha tenido el Club; su restaurante, el querido Villa Real, por muchos años fue nuestra casa y ahora continúa, en compañía de su esposa Arsenia, recibiéndonos con el cariño y amistad de siempre.

 

En su año, no tuvo descanso y con su entusiasmo contagió a su Directorio y a todo el Club. Todos querían participar en sus proyectos. Con su manera de pedir las cosas, con su voz pausada y con su bonhomía, consiguió que hasta los remolones trabajaran. No creo que pueda yo destacar en especial alguna acción rotaria del año de Ernesto, pero puedo decir sin equivocarme que su presidencia fue brillante en realizaciones de servicio y que el Club lo comprendió así, dando a Ernesto todo el apoyo que pudo para que nada de lo proyectado quedara sin hacer. La presidencia fue para él sólo un año con mayores responsabilidades. Nada nuevo podía agregar a lo que tanto había dado y sigue dándole a Rotary. Ernesto y su espíritu rotario son una página viviente de servicio.

 

  1. Alguien dijo que “Chile es una loca geografía”, queriendo decir con ello que en el seno de esta tierra se conjugan muchos hechos que aislados parecieran encontrados, pero que la naturaleza ha unido con una armonía sin igual.

 

Del extremo más austral de esa loca geografía había de llegarnos un compañero de excepción. La nieve y los vientos gélidos de Punta Arenas no fueron capaces de disminuir ese calor de amistad que irradió a torrentes y sin claudicaciones Juan Sturiza Matic.

 

Había sido Presidente del Rotary Club de Punta Arenas. Por muchos años fue un engranaje indispensable en nuestro Club, y así lo comprendimos sus compañeros al ungirlo como nuestro Presidente el año 1959.

 

Con esa manera de ser sencilla y cordial, pensando siempre sólo en lo bueno de las cosas y dándose entero a los demás, Juanito fue un ejemplo de lo que es un verdadero amigo. En el Club encontró un remanso para su espíritu. Pospuso muchas veces sus preocupaciones personales ante un requerimiento del Club, y siempre tuvo la mejor disposición para toda obra de bien.

 

En su año se iniciaron en forma intensa los Intercambios Estudiantiles que tantas satisfacciones han dado al Club; dio especial énfasis a las reuniones de compañerismo con nuestras damas y ellas se caracterizaron por su alegre camaradería y real señorío. Su período transcurrió en una armonía muy acorde con su generosa personalidad.

 

Una terrible enfermedad minó su físico pequeño y frágil, pero no fue capaz de quebrar su espíritu, que hasta el final de sus días se mantuvo igual, sin cambios y sin proferir una sola palabra de queja ante la proximidad de la muerte. Vencido, sin esperanzas para seguir luchando, entró a la Paz eterna; la Paz que tanto amó en su vida, estamos ciertos que la sigue disfrutando en el más allá.

 

Mientras en el Rotary Club de Providencia quede un solo socio que conoció a Juanito, su recuerdo no se extinguirá. Os invito a recordarlo un instante en silencio…

 

  1. Llegó a la presidencia la modestia personificada en un odontólogo, fue nuestro amigo de siempre Pedro Beltrán Neira, quien fuera llamado a regir los destinos del Club.

 

Pedro traía un importante bagaje de experiencia; había sido el alma de un pequeño Club, el de Nancagua, y sus años de rotario junto a nosotros contribuyeron a acrecentar aún más sus conocimientos de Rotary.

 

Ponderado en sus juicios, conocedor a fondo de la filosofía de Rotary, sus cualidades de rotario las puso sin restricciones al servicio del Club y de sus compañeros, obteniendo de ellos una respuesta categórica a los desvelos de su mandato, la juventud y sus problemas fueron siempre su preocupación primordial y fue así como sus esfuerzos los dirigió con especial empeño hacia las escuelas, hacia las Colonias Escolares y a la Semana del Niño.

 

Durante su período el país sufrió una de sus más grandes catástrofes, el terremoto del sur, y nuestro Club, a medida de sus fuerzas, contribuyó efectivamente con su ayuda. Se entregó la ampliación del pabellón al Servicio de Cardiovasculares del Hospital Calvo Mackenna, obra ya comenzada en el período anterior. Aquel año se llevó a efecto en Chile la Tercera Conferencia Sudamericana de Rotary, con asistencia del Presidente Internacional Edd Mc Laughlin, y a nuestro Club se le entregó la responsabilidad de la despedida a las delegaciones participantes, acto brillante que le cupo en suerte a Pedro organizar en el Estadio de Carabineros. Aquella tarde fue todo un éxito.

 

Nuevamente se sucedió un año en que los contactos con la Sociedad Pro Ayuda al Niño Lisiado se renovaron con más fuerzas, es que en 1961 asumía la presidencia el Dr. José Perroni Barilari, uno de los más sólidos pilares en que se ha apoyado la Sociedad por muchos años.

 

Pepe conjugó ambas actividades con mucha inteligencia y logró que el Club aumentara una vez más su preocupación por la obra máxima de nuestras realizaciones rotarías. Ello no fue obstáculo para que en su año se desarrollara gran actividad en el intercambio estudiantil con otros países.

 

Parco en palabras, preciso en sus juicios, gran admirador de los reglamentos. Fueron éstas sus más sobresalientes cualidades que le permitieron dirigir sin vacilaciones su año rotario.

 

A un medicó sucedió otro médico, esta vez fue el Dr. Darío Verdugo Binimelis. Años antes había dirigido un gran Club, el de Viña del Mar; al radicarse en Santiago en 1950, el R.C. de Providencia, conociendo sus grandes cualidades de rotario, lo recibió como socio.

 

Sus actividades en el campo de la medicina internacional y su inquietud permanente por viajar lo habían llevado continuamente fuera del país. El Club había esperado pacientemente el momento para ungirlo su Presidente, ya que si no hubiera sido por esa “enfermedad de viajes” lo habría hecho mucho antes. Darío dirigió su año con esa inteligencia y caballerosidad que le caracterizan, encauzando gran parte de sus esfuerzos para aumentar la amistad dentro del Club. Dio especial énfasis a las actividades de Régimen Interior, logrando cohesionar fuertemente a la familia rotaria de Providencia; nos deleitó con pequeñas charlas de gran interés en las que evidenció siempre la profundidad de sus pensamientos.

 

Darío logró algo con lo que bastaría de sobra para recordar su año como grande en realizaciones. Unió a nuestro Club y al de Las Condes en un esfuerzo común, y se obtuvo la celebración de la Pascua de nuestros niños en la Escuela Militar, evento que demostró lo que se puede hacer cuando hay voluntad realizadora.

 

Un ingeniero venido del norte, de la tierra del caliche, poseedor de una larga trayectoria en Rotary, habría de ser nuestro décimo sexto Presidente en el año 1963. Ricardo Sotomayor Ramírez, un estudioso de la filosofía rotaria y un autodidacta en el pensamiento de servir mejor.

 

Imbuido en esos principios, dio a su año un carácter típicamente instructivo para el Club. Con charlas magníficas y con el famoso “minuto de información rotaria”, Ricardo repasó semana a semana toda la hermenéutica y el acerbo espiritual de Rotary.

 

Son dignas de recordar las grandes sesiones que en nuestra mesa reunieron a más de dos o tres Clubs del Gran Santiago.

 

Por razones estrictamente circunstanciales, ese año el Club cambió el local de sus reuniones tres veces. El mismo Ricardo, haciendo gala de su humor, denominó a su período como “el año nómade”.

 

Creo que nunca R.C. de Providencia se había proyectado tanto en el Intercambio con los demás Clubs del Distrito como sucedió en el período 64-65 bajo la presidencia de nuestro gran amigo y compañero Francisco Humphreys Kaltschmidt. En el programa de Pancho estaba en primera línea esta idea y fue así como en su año esto se cumplió con creces y fue él personalmente el impulsor más entusiasta para fomentar las relaciones interclubs. Se visitaron todos los Clubs del Distrito y con ello no sólo se estrecharon vínculos de amistad, sino que esto contribuyó en gran medida a aumentar nuestro porcentaje de asistencia.

 

Durante este período se inició otra obra magnífica, la efectiva ayuda a la Escuela Nº 44 de nuestra Comuna, a la que se dotó de confortables salas de clases y de material de enseñanza. En ella se destacó en forma especial la colaboración sin medida de nuestro querido y recordado amigo Walter Arnold (Q.E.P.D.). En agradecimiento a sus desvelos es muy probable que esta escuela lleve su nombre.

 

A fines de 1964 el Club realizó en el recinto de la Escuela Militar una Feria a beneficio de la Sociedad Pro Ayuda al Niño Lisiado, la que fue todo un éxito y cuya organización dirigió nuestro compañero el General (R) Ernesto Medina Parker.

 

El Club valorizó en su real medida las relevantes cualidades de caballerosidad, de buen amigo y compañero de Pancho, y de esta manera le brindó todo su apoyo en su magnífica presidencia.

 

1965-1966. Fue Presidente Jorge Carranza Ramírez. Jorge había sido el Secretario el período anterior y comprendió muy bien el valor que tiene el fomento del intercambio entre los Clubs y continuó en gran medida con esta práctica.

 

Distinguido Jefe en retiro de nuestro Cuerpo de Carabineros, acostumbrado a dirigir, aplicó con benevolencia pero con disciplina las normas que modelaron su vida profesional y, por qué no decirlo, el Club aceptó esta línea de acción y respondió a Jorge como lo saben hacer los buenos amigos.

 

Fomentó al máximo la asistencia dentro del Club y aún recordamos aquella famosa sesión cien por ciento, que Providencia sólo ve excepcionalmente. Su lema fue: “Hay que dejar tiempo para Rotary”.

 

En 1966 fue nuestro Presidente uno de los “benjamines” del Club, José Manuel Ricalde Fernández. José Manuel había desempeñado con acierto todos los cargos en diferentes directorios y llegó a la presidencia con un conocimiento cabal de las obligaciones propias de un Presidente. Su juventud y entusiasmo lo llevaron a desempeñar, en forma generosa y abnegada, su alto cargo; se dio entero a su querido Club.

 

Creo que él debe haber apreciado en todo su valer el hecho de que encontró en todos los niveles del Club el más decidido apoyo y ello, sin duda, contribuyó a que se sintiera absolutamente respaldado en su gestión. Brillante en todos sus aspectos la actuación de José Manuel y su Directorio; sus atributos personales y su caballerosidad, a los cuales agregó la ponderación con que él sabe hacer las cosas, fueron los ingredientes más importantes para que se notara una mayor cohesión del Club y un incremento manifiesto en él de la amistad entre sus miembros.

 

En su período comenzaron a darse los pasos definitivos para la formación de la nueva obra en que está empeñado nuestro Club, la Sociedad Salvémosle el Corazón al Niño. Se creó un Comité de Trabajo para que se abocara al estudio de todo lo relacionado con dicha obra, y los frutos ya los estamos apreciando en estos días.

 

  1. Tomó la presidencia nuestro estimado amigo Humberto Urrutia Quintana. El Club aprecia este año el valor de su mandato y vive en estos momentos un magnífico año rotario. Como esta noche recordamos a los ex Presidentes, es obvio que no debo referirme a la presidencia de Humberto.

 

Nada hubiera sido más agradable para mí que el haber hecho esta noche una breve síntesis de la trayectoria de la Comisión de Señoras de nuestro Club y un recuerdo de cada uno de sus años. En la imposibilidad de satisfacer ese deseo, me parece sí que hay algunas cosas que no pueden silenciarse. Creo que en muy pocos Clubs rotarios del país se puede decir con tanta justicia, lo que para nuestro Club ha significado la acción paralela de la Comisión de Señoras. Desde su fundación hasta hoy no han tenido descanso en su afán de servir y colaborar con toda obra del Club y con las que ellas mismas han gestado.

 

Debemos destacar en el orden interno, que ellas han impreso una característica especial a su grupo, han mantenido siempre una unión y una amistad de las que ellas mismas se enorgullecen. Sólo así han podido trabajar con los resultados que todos admiramos.

 

Con nosotros han sido nuestras más estimulantes colaboradoras, a cada instante y en cada momento han estado atentas a nuestras obras y en ellas han participado activamente con todo su entusiasmo. Abnegadas hasta lo sublime, han entregado a la comunidad todo lo que el alma de una mujer puede dar. Han acompañado sus actuaciones con dulzura incomparable, con ternura y afecto y cual obreras incansables han vertido todo el amor de su panal hacia el necesitado, hacia el que sufre, hacia el ser desamparado y al que busca alivio y consuelo en su desdicha. Han proyectado fuera de sus hogares todos los atributos que posee una mujer, una madre y una esposa.

 

Pido perdón a mis amigos ex Presidentes si mi acerbo bibliográfico tiene lagunas y errores; he querido destacar en rápidas pinceladas la personalidad de cada uno de ustedes como rotarios y como Presidentes, y al mismo tiempo recordar las características más relevantes de vuestros años de mandato. Podría decir muchas otras cosas, pero ellas con pequeñas diferencias se repitieron año a año como obligación rutinaria.

 

Yo sé que tal vez puedo haber herido la modestia de ustedes, pero creo que vuestro perdón lo tengo ganado, pues consideren que ésta ha sido una idea feliz de nuestro Presidente Humberto. De vez en cuando es bueno recordar para deleite de nosotros mismos y para información de los nuevos compañeros que no vivieron en esta mesa aquellos años idos. Los recordaremos como años felices y como ejemplo digno de imitarse.

 

Sería injusto decir que todo lo que hemos recordado se debió cada año a un solo hombre. No, detrás de ellos hubo Directorios completos que sacrificaron muchas horas de su vida en bien del Club y junto a ellos estuvo cada uno de nosotros dispuesto a servir.

 

A la semblanza hecha esta noche de cada Presidente y su año, el Club entero quiere agregar algo más; Rotary tiene la virtud de aunar voluntades, de cambiar maneras de pensar para encauzar nuestros servicios, de despertar sentimientos dormidos, de pulir asperezas y más que nada de hacernos meditar. Allí donde existe buena voluntad y comprensión, hay una lumbre que irradia paz, tolerancia y amor.

 

En nuestra vida rotaria hemos visto y realizado mucho; hemos comprendido y aquilatado el esfuerzo de todos y admiramos la historia de nuestro Club. Estamos conscientes que todos, cada uno a su medida, hemos cumplido la promesa que hiciéramos al ingresar a Rotary, promesa de servir que guardamos muy hondo en nuestro espíritu.

 

Para terminar, una sola palabra para ustedes, mis queridos amigos ex Presidentes, y la misma para vosotras, señoras ex Presidentas, una sola, simple y mágica, aquélla que por su simpleza lo dice todo y que por lo que tiene de mágica nos invita a meditar.

GRACIAS

Existen personas que les gusta leer en primer término las últimas palabras de un libro. A ellos el autor se permite informarles que éstos son unos “Apuntes”, que se iniciaron en la Presidencia de Hernán y se terminaron en la de Patricio, siendo en aquel entonces Osvaldo Gobernador del Distrito 4340, y que tratan de un Club Rotario conocido como “Providencia”.

El Autor

 

[1] Los “historiadores” no han encontrado referencia alguna en Enciclopedias como Sopeña, Barsa y otras.

[2] Desgraciadamente no hemos podido obtener esta obra.

[3] La cifra de 70 años nos parece un simple gazapo.

[4] Al estar el libro en prensa, el Gobernador Osvaldo a través de su carta mensual nos comunica que Rotary International recibüó el 13 de mayo (1993) la más arta distinción que concede la Organización Mundial de la Salud, la Medalla de Oro de Salud para Todos. El Director General de la OMS, Dr. Hiroshi Nakajima hizo entrega al Presidente de la Fundación Rotaría Charles Keller de este galardón en el Palacio de las Naciones en Ginebra, Suiza, durante la XVLI Asamblea de la Organización Mundial de la Salud.

[5] Los juristas del Club han indicado que no es lo mismo el 51 % de los votos que la mitad de los votos más un voto.

[6] Al parecer de los cronistas, la razón no fue la designación, sino el momento que se vivía; todos aquellos socios con más de 40 años podrán fácilmente hacer su composición de tiempo y lugar.

[7] Los nueve colegios fueron: Colegio Providencia (D-159), Liceo (A-43) N9 7 de Niñas, Colegio Mercedes Marín del Solar (F-165), Colegio Juan Pablo Duarte (D-160), Liceo (A-44) Carmela Carvajal de Prat, Liceo (B-42) Tajamar, Colegio El Vergel (D-158), Liceo (A-12) Arturo Alessandri Palma, Liceo (A-45) José Victorino Lastarria.

[8] Suponemos que el Presidente Fonck habría estado muy contento al leer la noticia aparecida en los diarios de la capital sobre esta materia, en la que se informaba que algunos Diputados se interesaban en el problema. Lástima que entre una y otra medien 35 años.

[9] El Comité de Damas reparte ajuares y juguetes, éstos últimos en los Hospitales San Luis y Calvo Mackenna.

[10] Ésta fue una de las metas que se propuso el Presidente Luis.